Lengua y literatura

Pío Baroja: biografía, estilo literario, temas y obras


Pío Baroja y Nessi (1872-1956) fue un importante escritor y novelista español integrante de la reconocida Generación del 98. La obra de este autor fue característica de la representación de la realidad de la sociedad: las personas marginadas eran sus protagonistas principales.

Las ideas y pensamientos de Baroja se formaron como consecuencia de los diferentes acontecimientos en su vida y las influencias que tuvo. Su estilo literario estuvo marcado por su firmeza de negar la existencia y el valor de las cosas; por ello se le consideró parte de la corriente filosófica llamada nihilismo.

Los escritos de Pío Baroja estuvieron mayormente enmarcados en el género de la novela; fueron escasas sus incursiones en la poesía. La expresividad y el dinamismo fueron fundamentales para el éxito del escritor. Al mismo tiempo, la sencillez y la tosquedad de su lenguaje lo diferenciaron de los demás.

La obra de Pío Baroja fue relevante y distinta a la vez. Fue un escritor de talento libre, a quien no le importó complacer a través de la retórica, el orden o la elegancia del lenguaje, sino que transmitió con honestidad la vida tal cual la observó desde sus concepciones e ideas.

Índice del artículo

Biografía

Pío Baroja nació en San Sebastián el 28 de diciembre de 1872. El futuro escritor provino de una familia adinerada.

Sus padres fueron José Mauricio Serafín Baroja Zornoza, un ingeniero de minas; y Andrea Nessi Goñi, de linaje italiano. Pío fue el tercero de cuatro hermanos: Darío, Ricardo y Carmen.

Infancia de Pío

Los años de niñez del escritor estuvieron marcados por los distintos lugares de residencia que tuvo debido al trabajo de ingeniero que su padre hacía para el Estado. Cuando tenía siete años de edad se trasladó junto a su familia a Madrid; el ambiente de la ciudad y la gente se quedaron en su memoria.

El señor Serafín Baroja algunas veces ejerció como periodista. En Madrid asistió a las reuniones literarias que se daban en los cafés y en ocasiones invitó a su casa a escritores reconocidos de la época. Tales encuentros influenciaron al pequeño Pío en la actividad literaria.

Pamplona también fue hogar de Baroja. Tanto a él como a su hermano Ricardo les costó adaptarse a una nueva escuela.

En esa época el infante ya leía con absoluta fluidez y comprensión; las obras de Julio Verne y Daniel Defoe eran sus preferidas. Fue en esa ciudad donde nació su hermana Carmen, en el año 1884.

El nacimiento de su hermana menor, cuando Baroja tenía doce años de edad, fue significativo para el novelista; la pequeña se metió en lo más profundo de sus sentimientos.

Durante el siglo XIX, Pamplona dio suficientes experiencias a Pío, que le ayudaron a escribir sus obras posteriormente.

De Pamplona viajó a Bilbao, y de Bilbao nuevamente a Madrid. La madre de Pío consideró importante un ambiente estable para la formación de sus hijos, por lo que el padre viajó solo y los visitó con frecuencia. En la capital española pudo culminar los estudios de bachillerato en el Instituto San Isidro.

Años de formación

Después de haber finalizado el bachillerato, Baroja ingresó al Colegio de Cirugía de San Carlos para estudiar medicina. El joven no destacó como buen estudiante; talento tenía, pero interés no. Fue un apático a todas las carreras universitarias, lo único que no le aburrió fue leer y escribir.

Mientras hacía sus prácticas de medicina comenzó a escribir breves relatos. De ese tiempo fueron los bosquejos de dos de sus novelas: Camino de perfección y Las aventuras de Silvestre Paradox. La rebeldía de Pío lo llevó a no simpatizar con ninguno de sus profesores.

Nuevamente, el trabajo del padre de Baroja obligó a la familia a trasladarse a Valencia. Allí pudo continuar sus estudios y, a pesar de algunas suspensiones y diferencias con los profesores, pudo culminar la carrera. Ese fue el tiempo en el que su hermano Darío comenzó a padecer de tuberculosis.

Baroja se fue a Madrid para hacer el doctorado en medicina de la forma más rápida posible. De nuevo en el ambiente madrileño, aprovechó para dar pasos en el periodismo y escribió algunos artículos para los periódicos La unión liberal y La justicia. En el año 1894 murió Darío, su hermano mayor.

Una vez recuperado del dolor y la tristeza por el fallecimiento del hermano, a los veintiséis años Baroja logró presentar su tesis de doctorado titulada El dolor, estudio de psicofísica. Posteriormente ejerció casi un año como médico rural en Guipúzcoa, y poco tiempo después abandonó la profesión.

El alba de Baroja como escritor

Baroja regresó otra vez a Madrid tras un llamado que le hizo su hermano Ricardo, quien era encargado de una panadería que le asignó una tía materna. Pío administró durante algún tiempo el lugar, al tiempo que colaboró como escritor en periódicos y revistas.

Las cosas en la panadería no fueron del todo bien; la familia del esposo de la tía, los trabajadores y el gremio se la pusieron difícil. Sin embargo, en ese tiempo pudo conocer personas que enriquecieron sus futuras novelas. Al poco tiempo la panificadora cesó sus funciones.

Durante esta estancia en Madrid nació el gusto permanente de Pío por escribir. Leyó sin parar la filosofía alemana, especialmente la de Inmanuel Kant y Arthur Schopenhauer, y también se dejó influenciar por los trabajos y el pensamiento de Friedrich Nietzsche.

Todos los textos que leyó en esa época lo inclinaron hacía la doctrina filosófica del pesimismo, su visión lo llevó a ver un mundo en donde el dolor era continuo y comenzó a concordar con la anarquía. Así mismo, su amistad con Azorín y Ramiro Maeztu lo acercaron más a la literatura.

Aspectos generales de su vida

Viajes

En el año 1899 Baroja decidió realizar algunos viajes. Se dedicó a conocer distintas ciudades de España y de Europa, en especial París. Mayormente viajó con sus hermanos Ricardo y Carmen, y en ocasiones con sus amigos Azorín, Ramiro Maeztu, Valle-Inclán y José Ortega y Gasset.

Los viajes del escritor le permitieron almacenar una amplia gama de ambientes, personajes, paisajes y conocimientos que más adelante sirvieron para gestar y desarrollar sus novelas. Conoció Madrid como a la palma de su mano; basándose en sus ambientes más pobres escribió La lucha por la vida.

Durante esos viajes frecuentó a los hermanos Antonio y Manuel Machado. Además, aprovechó para ofrecer tertulias en los conocidos cafés de Madrid, donde obtuvo buena fama. Formaron parte de su periplo Marruecos, Italia, Inglaterra, Suiza, Alemania, Noruega, Holanda, Bélgica y Dinamarca.

Relación con la política

Otro aspecto que destacó en la vida de Pío Baroja fue la política. Al principio de su trabajo demostró interés hacia los movimientos anarquistas, así como hacia el gobierno republicano.

En cambio, hacia el final de su obra fue más palpable su inclinación hacia el absolutismo y el conservadurismo.

Militancia en el Partido Republicano Radical

Aunque no prestó servicio militar, sí fue un actor activo en las campañas electorales. Baroja militó en el Partido Republicano Radical, que lideró el político Alejandro Lerroux García.

Además, se postuló para ser concejal en el municipio de Fraga y de Madrid, pero perdió la candidatura.

Estallido de la guerra civil española

La vida del escritor estuvo marcada por acontecimientos importantes. Cuando estalló la guerra civil española, las tropas carlistas que defendieron la religión católica —a la que Baroja se oponía— lo apresaron. El hecho afectó mucho al novelista, quien decidió irse a la frontera con Francia.

El 13 de septiembre de 1937 pudo regresar a su país, después de haber estado un año exiliado. Un tiempo después se fue a París y regresó a España en ocasiones hasta que terminó el conflicto. Su regreso definitivo fue en 1940 ante un país consumido por los efectos de la guerra.

Últimos años y muerte

Baroja pasó los últimos años de su vida entre el exilio y la vuelta a la patria. Aun cuando la guerra terminó, siguió escribiendo.

Su mejor obra culminó cuando cesó el fuego, a excepción de su excelente autobiografía denominada Desde la última vuelta del camino.

Una de las consecuencias directas que le dejó el conflicto español al novelista fue la censura. Debido a la crudeza y sensatez de su pluma, no pudo publicar Miserias de la guerra. Pasó la etapa de la posguerra paseando por las calles de Madrid.

Baroja fue un hombre al que no se le conocieron amores; de hecho, nunca se casó y tampoco dejó descendientes.

Con el paso del tiempo la arteriosclerosis fue minándole la salud. Falleció el 30 de octubre de 1956 y su ateísmo lo acompañó hasta la muerte.

Estilo literario

El estilo literario de Pío Baroja se caracterizó por enfocarse mayormente en el género narrativo, como demuestran sus famosas novelas y algunos cuentos cortos. Lo que realmente le importó fue la sencillez y la expresividad de las ideas, así que descuidó las reglas gramaticales, el vocabulario y la sintaxis.

Al escribir sus novelas, mantener la naturalidad y observar la realidad de forma directa fueron la dupla perfecta para conseguir conquistar a los lectores. En cuanto a la estructura de sus obras, estuvieron llenas de diálogos que resolvían los problemas ante una trama simple.

Baroja usó con frecuencia la descripción de paisajes, territorios e historias tanto en los protagonistas como en los personajes secundarios. Su estilo fue vivaz, sagaz, mucho más crudo y siempre apegado a lo negativo, al pesimismo y a la falta de fe y de creencia, tal cual como él vivió su vida.

Temas frecuentes

Pío Baroja escribió con frecuencia sobre la realidad de la vida a través de las observaciones que realizó y de las memorias que tenía de los diferentes personajes que conoció en los lugares en los que vivió. La rebeldía e inadaptación fue un reflejo de su forma de vivir.

Sus temas frecuentes fueron la miseria, la falta de acción y la lucha del hombre para cambiar las situaciones que se le presentaban. Sus personajes fueron seres limitados, vencidos y frustrados; los protagonistas de sus obras no son precisamente héroes.

Lo que realmente le importó a este novelista español fue la verdad de la vida misma. Para él la vida era insatisfactoria y ningún problema se solucionaba con recursos políticos, religiosos o filosóficos. Su pensamiento fue plasmado tal cual, sin miedos ni inhibiciones, en cada uno de sus escritos.

En algún momento el propio escritor aseveró que su contribución a la literatura fue estimar de forma justa y psicológica la realidad de las vivencias. Además, Pío tenía la capacidad de conocer a las personas de manera profunda, lo que le ayudó a desarrollar plenamente a sus personajes.

Obras completas

Novelas

La obra de Pío Baroja es extensa; solamente las novelas suman unas sesenta y seis. Las agrupó en nueve trilogías y dos tetralogías.

No todas tienen elementos en común; de hecho, a los últimos trabajos de este género se les denominó “novelas sueltas” porque no fueron agrupadas.

Entre sus primeras obras está el libro Vidas sombrías, publicado en 1900, cuando él tenía veintiocho años. Las historias del escrito se basaron en el estilo de vida de los habitantes de Cestona, en donde ejerció como médico durante algún tiempo.

Entre sus novelas más importantes estuvieron la siguientes:

– La casa de Aizgorri (1900).

– Camino de perfección (1901).

– El mayorazgo de Labraz (1903).

– Los últimos románticos (1906).

– Las tragedias grotescas (1907).

– Zalacaín el aventurero (1908).

– El árbol de la ciencia (1911).

– Las inquietudes de Shanti Andía (1911).

– El laberinto de las sirenas (1923).

– Los amores tardíos (1926).

– El cabo de las tormentas (1932).

– Locuras de carnaval (1937).

– Susana y los cazadores de moscas (1938).

– Laura o la soledad sin remedio (1939).

– Ayer y hoy (1939).

– El caballero de Erlaiz (1943).

– El puente de las ánimas (1944).

– El hotel del cisne (1946).

– El cantor vagabundo (1950).

– Miserias de la guerra (2006).

Novelas históricas

Durante veintidós años, entre 1913 y 1935, Baroja fue publicando Memorias de un hombre de acción, una narración de corte histórico que se basó en las hazañas de Eugenio de Aviraneta, político y militar. Pío Baroja escribió más de veinte novelas históricas.

Para escribir estas novelas el autor estudió y se documentó eficazmente sobre los acontecimientos que marcaron el rumbo político, social, cultural y económico de su natal España. A continuación se presentan sus títulos más importantes dentro de este género literario:

– El aprendiz de conspirador (1913).

– El escuadrón del Brigante (1913).

– Los caminos del mundo (1914).

– Con la pluma y con el sable (1915).

– Los contrastes de la vida (1920).

– El sabor de la venganza (1921).

– La leyenda de Juan Alzate (1922).

– Humano enigma (1928).

– Los confidentes audaces (1930).

– Desde el principio hasta el fin (1935).

Teatro

Baroja también fue prolífero en el teatro. Sus piezas teatrales insignes fueron las siguientes:

– Arlequín, mancebo de botica (1926).

– Los prentendientes de Colombina (1926).

– El horroroso crimen de Peñaranda del Campo (1926).

– El nocturno del hermano Beltrán (1929).

– Todo acaba bien… a veces (1955).

– Adiós a la bohemia (1926).

Ensayos

En lo que a la producción de sus ensayos se refiere, estos fueron sumamente profundos, muy bien logrados tanto en forma como en fondo. Destacan los siguientes:

– El tablado de Arlequín (1904).

– Juventud, egolatría (1917).

– La caverna del humorismo (1919).

– Las horas solitarias (1918).

– Memorias. Desde la última vuelta del camino (1944-1948).

Breve descripción de las obras más emblemáticas

La casa de Aizgorri(1900)  

Esta obra es considerada uno de los primeros trabajos de Baroja, que estuvo incluida dentro de la trilogía Tierra Vasca.

En este escrito el autor plasmó los problemas que debió enfrentar un hombre de clase alta ante una sociedad en crisis. Estuvo calificada dentro de las obras del Modernismo.

Zalacaín el aventurero (1908)

Esta obra es una de las que compone Tierra vasca. Su importancia ha sido tal que forma parte de las cien mejores novelas del siglo XX en el idioma español.

Es la historia de un joven llamado Martín Zalacaín, de la región vasca de España, quien tiene una vida acontecida de aventuras.

Es una historia de amor y enredos. El protagonista tiene una hermana llamada Ignacia que se enamora de su enemigo Carlos, que la vez es hermano de la doncella que Zalacaín ama. El aventurero Martín se ve obligado a casar a su pariente con otro para alejarla de las maldades de su rival.

Camino de perfección (1902)  

Pío Baroja insertó esta obra en la trilogía La vida fantástica y está conformada por sesenta capítulos. La novela es un reflejo de la influencia de Friedrich Nietzsche y Arthur Schpenhauer en el escritor. Es el reflejo de la situación social y política de la España de inicios del siglo XX.

El protagonista de esta novela es Fernando Ossorio, quien vive atormentado porque su vida siempre ha estado unida a experiencias cercanas a la muerte. El joven decide ir en busca de lo puro, de la paz del alma, pero como no la encuentra, comienza a tener conductas alejadas de la fe y la religión.

Los últimos románticos (1906)

Perteneció a la trilogía o serie El pasado, junto con las obras La feria de los discretos y Las tragedias grotescas. La novela cuenta la historia de Fausto Bengoa, quien viaja a París por asuntos de una herencia, y la forma en la que este se relaciona con los españoles que viven como exiliados en la ciudad luz.

Los matices de la novela van cambiando cuando la primogénita de Fausto llega a la ciudad y posteriormente muere. Los acontecimientos dados al final de esta historia dan pie para el nacimiento de Las tragedias grotescas. Baroja se documentó de tal manera sobre París que todo encajó muy bien con la realidad de la época.

Las tragedias grotescas (1907)    

La novela continúa con la historia de Fausto Bengoa, el protagonista de Los últimos románticos. La llegada de la esposa del hombre cambia toda la situación. La ambición de la mujer lo lleva a marcar distancia entre él y sus amigos, y el matrimonio comienza a verse afectado.

Baroja le imprimió a esta historia más trama y dinamismo, y episodios de la vida real forman parte de la novela: el fin concuerda con el movimiento insurreccional de las comunas de París en el año 1871. El autor fue más mordaz e hizo una crítica al llamado Segundo Imperio francés (1852-1870).

El árbol de la ciencia (1911)

Baroja consideró que esta obra era una de las más completas y de las mejores que escribió en cuanto al contenido filosófico. Posee carácter autobiográfico y conjugó la medicina con los rostros de su país en el siglo XX. Además, la ambiento en diferentes ciudades de España entre los años 1887 y 1898. 

El escritor estructuró la novela en cuatro partes, agrupadas de dos en dos. Las secciones las separó con diálogos sobre filosofía en los que los protagonistas son Andrés Hurtado (médico) y el doctor Iturrioz, quien fue su tío. La obra se caracterizó por lo lineal de su narración.

En cuanto al título de esta novela, está relacionado con el tema de conversación que sostienen Hurtado e Iturrioz en la parte cuatro del libro sobre la creación del Edén. Dios creó en el paraíso los árboles de la vida y la ciencia, y le impidió al hombre el contacto con el último.

Las inquietudes de Shanti Andía (1911)

Pío Baroja calificó esta novela dentro de la tetralogía El mar. Narra la historia de un anciano llamado Shanti Andía, quien es amante del océano, y comienza a narrar las anécdotas de su niñez. El amor, la juventud y vejez del protagonista son la trama principal de la obra.

Memorias de un hombre de acción (1913-1935)

Esta importante obra de Pío Baroja comprende veintidós novelas de carácter histórico. El autor cuenta la historia de un familiar suyo llamado Eugenio de Aviraneta, quien se desempeñó como un político liberal que hizo de las suyas como aventurero y conspirador.

En este compendio el escritor recogió algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de España hasta ese entonces, como la guerra de Independencia, la invasión de los Cien mil hijos de San Luis, la Primera Guerra Carlista y el trienio liberal entre los años 1820 y 1823.

Este complejo de novelas se caracteriza por la forma particular que tuvo Baroja para narrar. Además de ello, tiene rasgos de aventuras por el misterio, las conspiraciones, las guerras, las matanzas y las crueldades. También incluyó personajes con anécdotas e historias atractivas para contar.

El principio de la historia está relacionado con el protagonista de Las inquietudes de Shanti Andía, puesto que este es el narrador principal. Baroja lo emparentó con un guerrillero llamado Pedro de Leguía, quien era amigo de Aviraneta.

Referencias

  1. Pío Baroja. (2018). España: Wikipedia. Recuperado de: wikipedia.org.
  2. Pérez, S. (2007). Estilo de Pío Baroja. (N/a): Sheila Pérez WordPress. Recuperado de: sheilaperez.wordpress.com.
  3. Fernández, J. (2018). Pío Baroja y Nessi. España: Hispanoteca. Recuperado de: hispanoteca.eu.
  4. Tamaro, E. (2004-2018). Pío Baroja. (N/a): Biografías y Vidas. Recuperado de: biografiasyvidas.com.
  5.   Pío Baroja. (2019). (N/a): Lecturalia. Recuperado de: lecturalia.com.