Neuropsicología

¿Qué es la memoria humana? (Psicología)


La memoria humana es una función del cerebro que permite al ser humano adquirir, almacenar y recuperar información sobre distintos tipos de conocimientos, habilidades y experiencias pasadas. Es una de las funciones humanas más estudiadas en psicología.

La memoria, a pesar de que no guarda copias literales de aquello que ha sucedido como hacen los ordenadores, es un sistema fiable que permite recordar con bastante exactitud.

Respecto a la localización de la memoria, no hay un lugar físico concreto donde se encuentre ubicada, sino que se distribuye por distintas localizaciones del cerebro.

Tipos de memoria

La memoria se divide en tres sistemas o subtipos de memoria: la memoria sensorial, la memoria de corta duración y la memoria a largo plazo.

Memoria sensorial

La memoria sensorial se encarga de registrar las sensaciones que se perciben a través de los sentidos y de reconocer de manera superficial los estímulos percibidos.

Este sistema de memoria tiene una gran capacidad de procesamiento, pues se encarga de reconocer las sensaciones percibidas y de reconocer las características físicas de los estímulos percibidos como las líneas, los ángulos, el brillo o el tono.

Memoria de corta duración

Dentro de la memoria de corta duración nos encontramos con dos sistemas de memoria: la memoria a corto plazo y la memoria de trabajo o memoria operativa.

Memoria a corto plazo

Es un sistema de memoria de almacenamiento pasivo que se caracteriza por la capacidad de retener información durante periodos breves de tiempo.

Su capacidad de almacenamiento es limitada, aproximadamente 7 más menos 2 elementos durante 18-20 segundos si no se repasa la información retenida. Por este motivo eres capaz de recordar un número de teléfono durante unos segundos y al cabo de unos instantes se te olvida.

Memoria de trabajo o memoria operativa

Es un sistema de memoria activo que mantiene información de manera temporal durante la organización y ejecución de una tarea.

Es decir, la memoria de trabajo te permite retener y manipular la información necesaria para que puedas hacer frente a las demandas o tareas exigidas.

Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo se encarga de almacenar recuerdos, el conocimiento que tienes sobre el mundo, las imágenes que has visto y los conceptos que has aprendido.

Dentro de la memoria a largo plazo nos encontramos con la memoria declarativa o memoria explícita y con la memoria procedimental o memoria implícita.

  • Memoria declarativa o explícita: hace referencia a los hechos que puedes recordar de manera consciente e intencional.
  • Memoria procedimental o implícita: es el encargado de almacenar la información referente a las habilidades o destrezas adquiridas

¿Cómo se forman los recuerdos?

Ante un estímulo externo, el primer sistema de memoria que se pone en funcionamiento es la memoria sensorial, la cual se encarga de percibir las sensaciones y las características físicas del estímulo con el que estamos interactuando.

En este punto se ponen en funcionamiento la memoria icónica para el reconocimiento de los estímulos visuales y la memoria ecoica para el reconocimiento de los estímulos auditivos.

La información recibida por la memoria sensorial es enviada a la memoria a corto plazo, donde se mantendrá de manera pasiva durante un breve espacio de tiempo. Para que la información no se olvide en este punto, se debe repetir.

En el caso de que tengamos que realizar alguna tarea mental, entrará en escena la memoria operativa o memoria de trabajo, la cual se encargará de llevar a cabo todas las tareas necesarias para hacer frente a las demandas exigidas.

Si se activa la memoria operativa se activará el ejecutivo central, el bucle fonológico y la agenda visoespacial.

Si se repite la información en la memoria a corto plazo, esta será transmitida a la memoria a largo plazo, donde residirá de manera permanente en forma de recuerdo. En este sistema la información puede ser alterada, tal y como hemos visto anteriormente.

Este es el camino que recorre la información que nos proporcionan los estímulos externos hasta convertirse en recuerdos en nuestra memoria.

Referencias

  1. Schacter, D. L. (2007). Los siete pecados de la memoria. Barcelona: Ariel.
  2. Gluck, M. A. Mercado, E. Myers, C. E. (2009). Aprendizaje y memoria: del cerebro al comportamiento. México: McGraw-Hill.
  3. Tulving, E. Schacter, D. L. (1990). Priming and Human Memory Systems. Science, 19 (247), 301-306.