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Igualdad social

Te explicamos qué es la igualdad social, sus características y ejemplos. Además, la igualdad de género y la igualdad de oportunidades.

¿Qué es la igualdad social?

La igualdad social es un derecho que promueve el reconocimiento de paridad ante la ley, es decir, la igualdad de oportunidades y ante cualquier condición personal para todos los individuos.

El concepto “social” presenta diversas concepciones según la cultura y el país. Más allá de esas diferencias, la igualdad social persigue el concepto de justicia social que sostiene que todas las personas deben tener los mismos derechos políticos, civiles y acceso al bienestar social (educación, salud y trabajo).

En 1948 se proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que fue elaborada por representantes de todas las regiones del mundo, como un ideal común para todos los pueblos y naciones.

Es un documento que sirvió como base para la creación de convenciones y pactos internacionales, incluso para ser parte de la constitución de varios países que aspiran alcanzar la igualdad social.

Ver también: Igualdad de derechos

Características de la igualdad social

La igualdad social como concepto de derecho de todos los seres humanos, surge en el siglo XVIII junto con los valores de libertad y fraternidad. El concepto se fue transformando a través del tiempo, junto con la evolución de la mentalidad humana y de la cultura.

Se constituyó así la Declaración de los Derechos Humanos (1948), base sobre la que se desarrolló la democracia moderna.

La igualdad social, como la libertad, es un derecho propio del ser humano, aunque no significa que todos deban ser iguales sino todo lo contrario. La igualdad social plantea que las diferencias o características que distinguen a las personas entre sí, no son razón para que sean privadas de sus derechos.

Por eso, la igualdad política y jurídica es uno de los valores fundamentales a los que aspiran los sistemas sociales en la actualidad.

Ejemplos de igualdad social

Algunos ejemplos de igualdad social son:

  • Derecho a la educación. Corresponde a un derecho fundamental que está ligado, de manera indisoluble, a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). Es el derecho vital para el desarrollo económico, social y cultural de todas las sociedades. Sin embargo, continúa siendo inaccesible para millones de niños en el mundo.
  • La ley de sufragio femenino. Corresponde al reconocimiento del derecho humano universal de voto, también para las mujeres. Es un derecho que acompaña el movimiento de liberación femenina (un proceso de lucha que continúa aún en la actualidad) que apoya la libertad de las mujeres y proclama igualdad de estatus económico y social.
  • La abolición de la esclavitud. Corresponde a la anulación de leyes, preceptos y costumbres que atentan contra los principios éticos y morales, que reducen a las personas a la condición de esclavos. A pesar de la abolición de la esclavitud, en la actualidad existen hacendados que tienen esclavos de manera ilegal, como el caso de Brasil donde en el 2003 el gobierno liberó a más de diez mil esclavos.
  • Los derechos para las personas con discapacidad. Corresponde a la igualdad de oportunidades y libertades, sin discriminar a las personas con discapacidad. Por ejemplo, el derecho a trabajar de acuerdo a su discapacidad y a recibir salarios igualitarios con otras personas.
  • La libertad de expresión. Corresponde al derecho de todas las personas, grupos y organizaciones, a comunicarse y expresarse de manera libre, a no ser molestados por causa de sus opiniones y a expresare en todas sus formas y medios de difusión, así como la más amplia y existencia de medios de comunicación independientes.
  • El acceso a la justicia. Corresponde a un principio básico de un estado democrático, en el que las personas pueden hacer oír su voz y acudir a un tribunal para reclamar que se protejan sus derechos sin importar su estatus económico, social, político, racial, sexual, etc.
  • Derecho a la salud. Corresponde al derecho a gozar, sin distinción de raza, religión, ideología o condición social, del más alto nivel de salud que permita a cada persona vivir dignamente. El derecho alcanza la garantía de plena disponibilidad, acceso, calidad y aceptabilidad de facilidades, bienes, servicios y condiciones.

Igualdad de género

La igualdad de género es un principio constitucional que implica que mujeres y hombres deben recibir los mismos beneficios, las mismas sentencias y ser tratados con el mismo respeto. Es decir, que todas las personas (sin distinción de su condición sexual) tienen los mismos derechos y deberes frente al Estado y a la sociedad.

Para que la ley resulte efectiva, la igualdad debe traducirse en oportunidades reales y efectivas, como ir a la escuela, acceder a un trabajo, acceder a servicios de la salud y de seguridad social, a postularse para cargos de representación popular y a participar en asuntos de las comunidades, organizaciones y partidos políticos.

La igualdad entre los géneros es un derecho fundamental, necesario para alcanzar un mundo pacífico, próspero y sostenible. Sin embargo, más de cien países aún no tienen leyes que protejan a las mujeres de la violencia, como Arabia Saudita, Jordania, Irán, Afganistán, Iraq, entre otros.

En esos países, las mujeres no gozan de los mismos derechos que los hombres, tienen restricciones para acceder a empleos e instituciones educativas, no pueden elegir con quien casarse ni pedir el divorcio.

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Igualdad de oportunidades

La igualdad de oportunidades que permite alcanzar una sociedad más justa se calcula mediante diferentes indicadores estadísticos, es decir, herramientas que permiten evidenciar en qué medida, mujeres y hombres participan de una misma situación.

Los indicadores pueden ofrecer dos tipos de respuestas:

  • Cuantitativas. Son resultados numéricos.
  • Cualitativas. Es información que facilita la comprensión de la situación analizada.

La recopilación sistemática de datos estadísticos sobre la discriminación y la falta de igualdad de oportunidades, resulta decisiva para que se tornen visibles y, por consecuente, se tomen medidas eficaces para revertirlas.

Para llevar a cabo un análisis de datos estadísticos es necesario emplear un buen indicador, que tiene que reunir las siguientes características:

  • Accesibile. El proceso de recopilación y de análisis de la información necesario para medir, tiene que ser técnicamente posible, sencillo y que no implique un coste demasiado elevado. Por ejemplo, entrevistas grupales, cuestionarios y encuestas, observación directa, bases de datos, etc.
  • Comprensible. La definición del indicador no tiene que dar lugar a ambigüedad, es decir, que tiene que tener una interpretación única y sencilla. Un ejemplo de indicador comprensible podría ser: ¿Existe igualdad retributiva entre mujeres y hombres, que ocupan un mismo cargo? La respuesta sería SÍ o NO.
  • Consistente y específico. El indicador tiene que presentar una relación directa y especifica con el aspecto que pretende evaluar. Por ejemplo, para conocer la presencia de mujeres en cargos jerárquicos, el indicador podría ser: ¿Cuántos cargos de director hay en la empresa? Del total de personas entrevistadas para esos cargos, ¿cuántas eran mujeres?

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Referencias