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Contingencia

Te explicamos qué es una contingencia, sus tipos, ejemplos y diferencias con necesidad y posibilidad. Además, qué es un plan de contingencia.

¿Qué es una contingencia?

Cuando hablamos de una contingencia, en general, nos referimos a la posibilidad de que algo acontezca, es decir, a la posibilidad de que algo ocurra, o no ocurra. Es un término de uso muy común en áreas como la prevención y los seguros, en los cuales se utiliza, además, como sinónimo de riesgo.

La palabra contingencia proviene del latín, de las voces con- (prefijo que denota juntura o convergencia), el verbo tangere (“tocar”) y -entia (sufijo que indica cualidad de agente). En latín, el verbo contingere se puede traducir como “acontecer”, “concernir” o “atañer”. Sin embargo, el sentido general que el término tiene en nuestro idioma es el que proviene de la lógica, disciplina que lo entiende como “aquello que puede ser o no ser, dependiendo del caso”.

Formalmente, la lógica diferencia entre:

  • Necesidad: Lo necesario es lo que, dadas determinadas circunstancias, ocurre en todos los casos.
  • Posibilidad: Lo posible es lo que es factible de convertirse en realidad.
  • Contingencia: Lo contingente es aquello que bien puede o no ser, si llegan a darse las condiciones de una cosa o de la otra.

De este modo, todo lo que es contingente es a la vez posible (dado que existe la posibilidad de que llegue a ser), pero no todo lo posible es contingente, ya que todo lo necesario es posible, pero no contingente (puesto que podría no llegar a ser). Lo imposible, por su parte, no es ni contingente, ni necesario. Un trabalenguas.

En todo caso, hablamos de un concepto clave para ciertos debates filosóficos formales, y que a lo largo de la historia ha acompañado al ser humano en sus nociones de destino, necesidad y voluntad divina.

Ver también: Contingencia ambiental

Ejemplos de contingencia

En general, cualquier cosa puede servir de ejemplo de contingencia, siempre y cuando se trate de algo cuya materialización sea o no posible: algo que puede o no puede suceder, dependiendo de si se dan o no las condiciones.

Por ejemplo, un automóvil asegurado puede llegar a tener un accidente y sufrir daños que requieran arreglos, si las condiciones se dan: que su conductor maneje ebrio, o que el ebrio sea otro conductor que lo choque, o sea, que esté en el momento preciso para recibir el golpe. No hay forma de predecir eso, así que es algo que puede o no ocurrir.

Tipos de contingencia

Al modo de ver de las aseguradoras y empresas de prevención del riesgo, las contingencias son, justamente, los riesgos, las cosas que es posible que ocurran y las obliguen a invertir dinero. Por esa razón, las comprenden de acuerdo a tres tipos posibles, a partir del tipo de daños que acarrean y que la empresa debe cubrir:

  • Leves o menores. Aquellas que causan la menor cantidad de daño y que por lo tanto requieren de reparaciones menores. Por lo tanto, tiene repercusiones en la operación diaria y se puede recuperar en menos de 8 horas.
  • Graves o severos. Aquellas que causan daños de mayor severidad, y que ameritan inversiones más significativas. En general sus consecuencias se pueden recuperar en 24 horas.
  • Críticas o catastróficas. Aquellas que causan daños de gran severidad y enorme impacto. Sus consecuencias no son reparables a corto plazo.

Plan de contingencias

Se conoce como plan de contingencias a una planificación de medidas técnicas, humanas y organizativas destinadas a lidiar con algún tipo de inconveniente, accidente o imprevisto, es decir, con algún tipo de contingencia.

Existen diferentes tipos de planes de contingencia, dependiendo de los bienes que se desea salvaguardar o de aquello que se considere prioritario. Pueden ser, por ejemplo, planes de respaldo (sobre todo en informática), planes de emergencia o planes de recuperación.

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Referencias