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Riesgo

Te explicamos qué es el riesgo, los tipos que hay en diversos ámbitos y cómo prevenirlos. Además, la diferencia entre riesgo y peligro.

¿Qué es riesgo?

Llamamos riesgo a la proximidad o posibilidad de que suceda un daño o perjuicio y sus posibles consecuencias. Este daño puede afectar a una persona o grupo y es el resultado de un suceso o una acción. Los riesgos se dan tanto en ámbitos domésticos como laborales, sociales, en la vía pública, entre otros. Por ejemplo: Un joven puso en riesgo la vida de los transeúntes al conducir de forma imprudente en la avenida.

Los riesgos se clasifican según su intensidad (alto, moderado o bajo) y la frecuencia con la que pueden ocurrir. Por ejemplo: Está prohibido transitar por esa zona, pues hay un alto riesgo de derrumbe. En muchos casos, los riesgos son anticipados y evaluados para reducir las probabilidades de que ocurran o para atenuar sus consecuencias. Por eso es necesario tomar todas las precauciones y medidas necesarias para prevenir los riesgos.

Ver además: Seguridad industrial

¿Qué tipos de riesgos existen?

Existen diversos tipos de riesgos, algunos de ellos son:

  • Riesgos naturales. Implican la probabilidad de que ocurra en un determinado espacio físico un hecho o evento natural, como nevadas fuertes, olas de calor o frío, huracanes, tormentas eléctricas, aludes, sequías, inundaciones, incendios forestales, entre otros. Estos eventos suelen producir daños tanto directos como indirectos. Los daños directos son los que afectan a los individuos, a la ganadería, a la agricultura, a las edificaciones, a los bienes, entre otros. Los daños indirectos pueden ser, por ejemplo, la disminución del turismo en la zona debido a los daños.
  • Riesgos biológicos. Implican la probabilidad de que la salud de las personas u otros animales se vea afectada por la presencia de organismos como endoparásitos, virus, bacterias, esporas, cultivos celulares, hongos, entre otros. Los daños que causan estos agentes pueden ser de tipo parasitario, infeccioso o se reflejan de otras formas, como alergias. La transmisión de estos organismos se da por medio de animales, ciertos instrumentos o entre personas.
  • Riesgos económicos. Implican la vulnerabilidad y la incertidumbre que se producen cuando se realizan grandes inversiones y las posibilidades de que la situación económica se altere o difiera de lo estipulado y afecte dichas inversiones. Los riesgos pueden ser diversos, ya sea por políticas públicas, empresariales, aparición de otros competidores, cambios en la compra de los consumidores, entre otros. Para disminuir este tipo de riesgos, se suele utilizar la inversión a corto plazo porque cuanto antes se obtiene el beneficio, menores las posibilidades de que los riesgos afecten las ganancias.
  • Riesgos financieros. Implican la vulnerabilidad que presenta una determinada empresa al no poder cubrir sus responsabilidades financieras. Estos riesgos están muy vinculados con los económicos.
  • Riesgos laborales. Implican la probabilidad de que los individuos sufran daños a causa del trabajo. Los daños pueden ser: psicosociales (suelen deberse a malos ámbitos laborales o la excesiva carga laboral) o físicos, que están dados por las malas condiciones laborales, como una mala iluminación, temperaturas ambiente muy bajas o muy altas, ruidos molestos, entre otros.
  • Riesgos químicos. Implican la probabilidad de un organismo o del medio ambiente de sufrir daño al estar expuesto a agentes químicos, como el arsénico, el cianuro, el etanol, el uranio, el cloruro de calcio, el monóxido de carbono, entre muchos otros. Los daños que provoca la manipulación o el contacto con agentes químicos varían según el agente, existen agentes más o menos peligrosos que pueden ser inflamables, corrosivos, radioactivos, irritantes o tóxicos.
  • Riesgos sanitarios. Implican la probabilidad de que un determinado suceso afecte la salud de personas o grupos. Este suceso puede tener una causa natural, como es el caso de una pandemia, o ser provocado por el ser humano, como un escape de gas en una fábrica.

Prevención de riesgos

En muchos entornos, como laborales o económicos, se trabaja en pos de la mitigación de los riesgos que pueden tener las acciones o decisiones. Lo que se busca es plantear formas de reducir todos los perjuicios que puedan ocurrir en el futuro, lo que implica conocer y anticiparse a las consecuencias de las acciones. Para esto se analizan los riesgos y se toman medidas en base a las probabilidades de que el incidente ocurra.

En los entornos laborales (como fábricas, industrias u oficinas) se busca cuidar la integridad de los empleados, por lo que se debe reconocer la peligrosidad de las acciones que se llevan a cabo para reducir su impacto. Para ello se toman medidas de control, prevención y concientización, que deben ser cumplidas por todos los empleados. Estas incluyen: el respeto de horarios, el uso de equipamiento adecuado, una correcta sanitización del espacio físico, el correcto y prudente uso de la maquinaria, entre muchas otras.

Diferencia entre riesgo y peligro

Los términos “riesgo” y “peligro” están emparentados y suelen ser usados como sinónimos, sin embargo, existe entre ellos una diferencia fundamental.

El peligro es todo suceso o fuente que tiene potencial de causar daño, por otro lado, el riesgo es la probabilidad de que ese suceso ocurra y sus posibles consecuencias. Es decir, no toda situación peligrosa es de por sí riesgosa. Muchas acciones son peligrosas, pero es posible mitigar o reducir los riesgos de que causen daño.

Por ejemplo: Dentro de una empresa de turbinas se trabaja con una sustancia química que es peligrosa si entra en contacto con la piel, pero el riesgo de que cause daño a los trabajadores es bajo ya que utilizan el equipamiento adecuado para la manipulación de este agente químico.

Más en: Peligro

Referencias