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Prevención

Te explicamos qué es la prevención y algunos ejemplos de este término. Además, sus diferentes acepciones en ámbitos como la salud.

¿Qué es prevención?

La prevención hace alusión a prevenir, o a anticiparse a un hecho y evitar que este ocurra. Su origen es el término del latín praeventĭo, el cual proviene de “prae”: previo, anterior, y “eventious”: evento o suceso.

Generalmente, se habla de prevenir un acontecimiento negativo o no deseable, podemos dar algunos ejemplos del contexto en que se utiliza el término: “Los accidentes de tránsito pueden prevenirse concientizando a la población sobre el manejo responsable de los vehículos”, “Para prevenir que se inunde la calle deben estar los desagües libres de hojas y basura”, o “Las campañas de prevención de enfermedades cardiovasculares parecen estar dando buenos resultados”.

Este término puede ser utilizado en diversas temáticas y en cada una de ellas adquiere un significado más específico, algunas son:

Ver además: Salud ocupacional

Otros significados de prevención

Es uno de los contextos en que más se utiliza el término, y hace referencia a la acción de prevenir enfermedades. Es llevada a cabo principalmente a través de campañas de salud fomentadas por los gobiernos o por asociaciones no gubernamentales y forma parte del ámbito de la Salud pública, la cual es una disciplina abocada a proteger la salud de la población.

Dichas campañas de prevención pueden estar dirigidas hacia un público en particular, como las campañas de educación sexual para los adolescentes, o hacia la población en general, por ejemplo mediante campañas para fomentar los buenos hábitos de higiene.

A su vez, se habla de prevención primaria en el caso de prevenir antes de la aparición de una enfermedad a través de las campañas mencionadas anteriormente. Al hablar de prevención secundaria se hace referencia a los programas de tamizaje o screening, mediante los cuales se realizan ciertos estudios médicos o de laboratorio en una población de manera de detectar una enfermedad. Estos estudios suelen llevarse a cabo con objetivos más que nada epidemiológicos, para conocer la prevalencia e incidencia de una enfermedad.

Luego, las de tipo terciario se llevan a cabo una vez restablecida la salud después de una enfermedad, para evitar su recidiva; y las de tipo cuaternarias apuntan a evitar intervenciones innecesarias en la población o excesos en los tiempos de tratamiento.

Generalmente apuntadas a evitar o minimizar las consecuencias de los fenómenos naturales como terremotos, tornados, inundaciones, entre otros. También los gobiernos suelen tener un papel esencial en este ámbito y suelen llevarse a cabo a través de sistemas de prevención y predicción de catástrofes.

Con respecto a la contaminación, básicamente se trata de evitar que las industrias mejoren el tratamiento de sus residuos, de concientizar a las poblaciones de manejar correctamente sus propios residuos o evitar el exceso de material descartable, como por ejemplo las bolsas plásticas.

Es válido destacar la sutil diferencia entre prevención y promoción, ya que muchas veces estos términos se encuentran muy relacionados y se superponen sus objetivos. En el caso de la salud, la promoción más que nada se centra en promover o fomentar ciertas conductas o usos; como en el caso de la promoción del uso del preservativo como mejor método para prevenir las infecciones de transmisión sexual, o del cumplimiento de los calendarios de vacunación en los niños. A diferencia de la prevención que apunta más a que la población conozca cómo evitar conductas de riesgo para prevenir enfermedades.