Definición de peldaño

Se denomina peldaño a los diversos elementos que componen un sector de escalera y que permiten bajar o subir por ella. El término suele emplearse como sinónimo de escalón.

Por ejemplo: “Con mucho esfuerzo, el hombre fue subiendo peldaño a peldaño hasta llegar a su dormitorio”, “Me faltaban unos pocos peldaños para llegar al suelo cuando resbalé y terminé cayendo”, “Los peldaños se ven algo endebles, creo que es mejor no subir”.

Los peldaños, en definitiva, son los tramos de una escalera donde se apoya el pie a medida que se baja o se sube. Supongamos que una persona desea subir por una escalera de veinte peldaños hasta un cuarto que se encuentra en un nivel superior. Para esto apoya el pie derecho en el primer peldaño y se impulsa para apoyar el pie izquierdo en el segundo peldaño; luego, el pie derecho pasa al tercer peldaño, el izquierdo al cuarto peldaño y así sucesivamente.

Existen distintos tipos de peldaños. Pueden fabricarse con materiales como metal, madera o piedra y tener diferentes formas. Además se pueden disponer de varias maneras según las características de la escalera.

Más allá de su significado como uno de los componentes esenciales de la escalera, este término también sirve para hacer referencia a un producto portátil que se puede usar para alcanzar sitios demasiado altos para el individuo. En otras palabras, se trata de un pequeño banco, también conocido con el nombre de taburete, o de una escalera que cuenta con un solo escalón.

En este contexto, los peldaños se comercializan en diversos modelos, que pueden variar en su forma, en los materiales que se usan para su fabricación y en sus prestaciones. Los más económicos se elaboran únicamente en plástico rígido; si bien no son tan resistentes como los de metal, tienen la ventaja de pesar menos y ser más fáciles de transportar.

Los peldaños portátiles también pueden ser plegables, una característica que facilita el transporte de los más grandes y pesados, ya que se reduce su grosor para meterlo en un armario o en un coche, por ejemplo. Si bien con una escalera normal el peldaño puede parecer innecesario, su menor tamaño es ideal para colocarlo en cuartos pequeños o esquinas donde no hay demasiado espacio para maniobrar.

Cabe destacar que la idea de peldaño también se emplea de manera simbólica. En este marco, bajar o subir peldaños suele asociarse a alejarse o acercarse a un objetivo o a modificar una posición o estatus.

Supongamos que un equipo de la primera división francesa comienza a negociar con un club colombiano para contratar a uno de sus futbolistas. El jugador, ante esta situación, se ilusiona con el pase ya que piensa que le permitiría subir un peldaño en su carrera profesional: el campeonato francés se considera más fuerte que el colombiano, y a su vez lo acercaría a las mejores ligas del mundo.

Hay muchas expresiones que sirven para denotar la idea de acercarse a una meta de a un peldaño, aunque no todas ubican el camino en sentido vertical. Podemos decir que para llegar debemos avanzar «poquito a poco», «con paciencia», «de a poco», entre otras formas, y siempre estamos haciendo referencia a que el movimiento hacia el objetivo es lento pero no por esa razón inútil, sino que tarde o temprano llegaremos.

Esta palabra tiene más de un significado, más de una acepción, y por eso se considera polisémica. Otros ejemplos comunes de polisemia son los siguientes: armar, curar, frente, puente y villa. El concepto opuesto es la monosemia. Así como en el caso de peldaño, es normal que entre los diferentes significados se combinen algunos literales con otros simbólicos.

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