Anatomía y fisiología

Animales ovíparos, vivíparos y ovovivíparos (con ejemplos)


Según cómo se reproducen, los animales pueden clasificarse como ovíparos, vivíparos u ovovivíparos. Los ovíparos ponen huevos, los vivíparos paren crías vivas y en los ovovivíparos los huevos permanecen en el interior de la madre.

Tanto los animales vivíparos como los ovíparos y los ovovivíparos son muy comunes en la naturaleza, pero sin duda estamos más familiarizados con los dos primeros: las mujeres dan a luz a bebés (son vivíparas) y las aves “ponen” huevos, de los cuales emergen después los polluelos o pichones (son ovíparas).

Desde el punto de vista evolutivo se considera que la ovoviviparidad es un carácter más “primitivo” y que la viviparidad es más bien una adaptación significativa que caracteriza a gran número de animales vertebrados, especialmente a los mamíferos como los seres humanos, los perros, los gatos, las vacas, entre otros.

Veamos enseguida algunas de las características y ejemplos más importantes de estos tres tipos de animales de acuerdo con su forma de reproducción.

Índice del artículo

Animales ovíparos

Los animales ovíparos son aquellos que nacen de huevos, por lo que se dice que el desarrollo del embrión producto de la reproducción sexual ocurre en el interior de una estructura llamada huevo.

La fecundación puede ser interna o externa

Las aves y otros ovíparos terrestres normalmente tienen fecundación interna, es decir, el macho debe depositar sus células sexuales en el interior de la hembra para que ocurra la fusión de las células sexuales de ambos.

Sin embargo, aunque no es una regla general, muchos ovíparos acuáticos presentan fecundación externa, lo que significa que las hembras producen sus células sexuales y las liberan al agua, en una región donde luego un macho liberará las suyas; el desarrollo de los huevos ocurre fuera del cuerpo de ambos.

Los embriones se alimentan de los huevos

En el interior de los huevos de los ovíparos, así como en el caso anterior, hay suficiente material nutritivo para que los embriones puedan desarrollarse antes de abandonar el huevo.

En estos animales hay muy poco o nulo cuidado parental. Algunas aves, por ejemplo, las madres incuban sus huevos para darles calor y acompañan a sus polluelos después de la eclosión, pero esto no ocurre con los ovíparos acuáticos.

Ejemplos de animales ovíparos

Además de las aves, hay muchos otros animales ovíparos: reptiles, insectos, peces, anfibios e incluso mamíferos que nacen de huevos.

Las gallinas (Gallus gallus domesticus): un tipo de ave no voladora domesticada, sumamente común en las granjas. Pone sus huevos y los incuba durante un tiempo hasta que los polluelos están listos para nacer. La fecundación es interna. Es importante destacar que todas las aves son ovíparas.

Las ranas y los sapos (del orden Anura): estos anfibios, muy parecidos entre sí, nacen de huevos. La fecundación es externa, pues ocurre en el agua, y ni los huevos ni los renacuajos que salen de estos suelen ser cuidados por sus padres.

Los reptiles (las serpientes, los cocodrilos, las lagartijas y las tortugas): todos los reptiles nacen de huevos. Casi siempre la fecundación es interna y muchas veces las hembras depositan sus huevos en un lugar y los abandonan.

El pez payaso (Amphiprion percula): aunque existen muchas excepciones, gran cantidad de peces son ovíparos. El pez payaso, muy popular en los acuarios, es un ejemplo. Los miembros de esta especie tienen fertilización externa y suelen poner varias decenas de huevos en el mismo lugar.

Los insectos: prácticamente todos los insectos nacen de huevos, es decir, son ovíparos. Las hormigas y las abejas, por ejemplo, que tienen importantes organizaciones “sociales”, cuidan de sus huevos y mantienen a las larvas mientras crecen. Otros insectos, la mayor parte con fertilización interna, ponen sus huevos y los abandonan y, usualmente, las larvas pueden valerse por sí mismas durante la metamorfosis.

El ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus): es un mamífero venenoso semiacuático muy peculiar, solo encontrado en Australia y la Isla de Tasmania. Se caracteriza por su hocico de pato, patas de nutria y cola de castor; además de que pone huevos.

Animales vivíparos

Los animales vivíparos “nacen vivos”, pues las hembras retienen los huevos fecundados en su interior y dan a luz crías vivas, relativamente independientes y bien desarrolladas (con sus excepciones).

La fertilización siempre es interna

En estos animales nunca se habla de fertilización o fecundación externa, siempre es interna, pues el cigoto y el embrión se desarrollan en las estructuras reproductoras de la madre que están destinadas para tal fin.

No producen huevos

Los vivíparos no producen huevos, como los ovovivíparos. En su lugar, muchos de ellos producen un tejido conocido como placenta, que nutre al embrión, lo protege y le provee gran cantidad de factores importantes para el desarrollo.

Tienen cuidado parental

Así como ocurre con el ser humano, que al nacer debe ser atendido durante un largo período de tiempo por sus padres, muchos animales vivíparos presentan complejas conductas de cuidado parental, es decir, cuidan de sus crías después de dar a luz.

El caso más extremo está representado por los mamíferos, que continúan alimentando a sus crías con leche materna hasta que estas tienen suficientemente desarrollado el sistema digestivo como para alimentarse de otra cosa.

Ejemplos de animales vivíparos

Existen múltiples ejemplos que podemos citar de especies vivíparas, comenzando por el ser humano y continuando por una gran cantidad de animales relacionados con este: los caballos, las vacas, los perros, los gatos, las ardillas y otros roedores, etc. Sin embargo, hay otros ejemplos igualmente importantes en el reino animal:

Los leones (Panthera leo): cuidan a sus crías después de parirlas y durante su crecimiento. Cuando pueden digerir carne, las hembras cazan animales y se los llevan para que se alimenten.

Los ratones (Mus musculus): los ratones caseros o comunes pertenecen a una especie de mamíferos pequeños que, como todos los mamíferos, son vivíparos y alimentan a sus crías de leche materna.

Los caballos (Equus caballus): los caballos también son mamíferos y, aunque presentan cuidado parental, después de paridas, sus crías se desenvuelven rápidamente con relativa independencia, pudiendo levantarse y galopar e incluso mordisquear algunas hierbas.

Los perros (Canis lupus familiaris): así como los demás mamíferos, los perros son un buen ejemplo de animales vivíparos. Tal y como los seres humanos, cuando nacen sus crías, los perros las cuidan y amamantan durante varias semanas, hasta que estas desarrollan mejor sus sentidos y pueden digerir otros alimentos.

Los gorilas también son mamíferos, vivíparos, por su puesto, que presentan cuidado parental y que protegen a sus crías por mucho tiempo.

El pez “guppy” (Poecilia reticulata): un pez sumamente popular en los acuarios domésticos y ornamentales. Pare alevines vivos, que previamente se alimentan de la placenta de la madre.

El tiburón cabeza de martillo, el tiburón azuly el tiburón toro: son ejemplos de otros peces que presentan viviparidad. Estos nacen vivos, pues las hembras los mantienen en su interior, los alimentan a través de placenta y luego los “pare”.

Las boas: aunque no es muy común entre los reptiles (y tampoco entre los anfibios), algunas especies son vivíparas, como las pertenecientes al grupo de las boas, que tienen placenta y paren a sus crías vivas, no poniendo huevos.

Animales ovovivíparos

Los animales ovovivíparos son aquellos que producen huevos y los retienen en su interior, aún después de que llega el momento de la eclosión, que es cuando se rompe el huevo y sale la cría que estaba creciendo en el interior de este.

Tienen fecundación interna

Durante la reproducción sexual, la fecundación de los ovovivíparos es interna, es decir que el macho debe depositar sus células sexuales en el interior de la hembra, y es allí donde las células femeninas y masculinas se fusionan y forman el cigoto (que es la célula que se convertirá en embrión y después en cría).

Los huevos tienen el alimento necesario para el desarrollo

El embrión se desarrolla dentro de un huevo que contiene alimento suficiente para ayudarlo a crecer durante el tiempo de la incubación, la cual ocurre en el interior del cuerpo de la madre.

Cuando este alimento se acaba, ocurre la eclosión y la cría pasa un tiempo adicional dentro de su madre, fuera del huevo, donde continúan su maduración.

Los ovovivíparos no tienen placenta ni cordón umbilical, como es el caso de los vivíparos, por lo que no son capaces de darle más alimento a sus crías que el que está incluido en el huevo.

Las crías nacen más desarrolladas que las de las especies ovíparas

Las crías son liberadas después de eclosionar, lo que es muy importante para su supervivencia, ya que son más capaces de alimentarse por sí mismas y de defenderse mejor en su hábitat.

Si se comparan con los juveniles de otros animales que tienen reproducción ovípara, las crías de los animales ovovivíparos son más grandes y desarrolladas, lo que significa que son menos vulnerables y tendrán mayor oportunidad para sobrevivir sin sus padres.

Ejemplos de animales ovovivíparos

Hay muchos ejemplos de animales ovovivíparos en la naturaleza, especialmente en lo que se refiere a animales acuáticos, reptiles o similares e invertebrados, aquí algunos:

– El tiburón peregrino (Cetorhinus maximus): es el segundo pez más grande del mar. Tienen de 2 a 6 crías por ciclo reproductivo, las cuales son producidas en huevos dentro de la hembra, que eclosionan en su interior y son liberadas como crías completamente formadas.

– La serpiente de liga (Thamnophis sirtalis): de las serpientes más comunes en América del Norte, que puede hallarse desde Canadá hasta la costa de Florida.

– Los caballitos demar (género Hippocampus): unos pequeños animales marinos que se caracterizan porque las hembras depositan los huevos en los machos, quienes los incuban hasta que estos eclosionan en su interior y las crías desarrolladas son liberadas al agua.

– Las víboras ásper (Vipera aspis): una especie de víbora muy común en Europa (mide menos de un metro de largo).

– El lución o la “culebrilla de cristal” (Anguis fragilis): una especie de lagarto sin patas que parece una serpiente (emparentado con los reptiles).

Referencias

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  4. Solomon, E. P., Berg, L. R., & Martin, D. W. (2011). Biology (9th edn). Brooks/Cole, Cengage Learning: USA.
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