Cultura general

Valores trascendentales: definición, Max Scheler y ejemplos


Se denomina valores trascendentales a aquellos principios fundamentales propios de lo humano que, como su nombre indica, tienen la capacidad de trascender en el tiempo y de traspasar las barreras generacionales. Gracias a estos valores el individuo puede propiciar un ambiente adecuado para el desarrollo espiritual, social y económico de una sociedad.

Esto quiere decir que el desarrollo y el fortalecimiento espiritual del ser humano repercuten de manera positiva en el progreso social de cualquier país, lo que se extiende a la satisfacción de las necesidades y de los intereses tanto individuales como colectivos.

Así mismo, el mantenimiento de los valores trascendentales introduce una correcta toma de decisiones al momento de llevar a cabo cualquier acción o iniciativa colectiva; por lo tanto, la violación o erradicación de estos valores puede desembocar en el caos social y en la miseria. Para evitar esto es necesario proteger estos principios mediante la educación.

Índice del artículo

Definición

Sobre los valores trascendentales, reconocidos filósofos han propuesto dos posibles posturas o axiomas: en el primer caso, los estudiosos proponen que los valores son algo subjetivo y relativo, mientras que la segunda postura apuesta por la existencia de valores objetivos, los cuales responden a un carácter colectivo y no individual.

En otras palabras, para los filósofos relativistas el hombre es quien le atribuye el valor a las cosas, dependiendo de sus satisfacciones o dolores y de su subjetividad; por el contrario, para los filósofos objetivistas el hombre más bien descubre esos valores ya existentes a través de la razón y de la reflexión.

Por su parte, la corriente objetivista se divide en dos posibles vertientes. Una de estas —la escuela fenomenológica— argumenta que el valor se presenta como un ideal, mientras que la otra propone que los valores son algo real (escuela realista).

Siguiendo la corriente objetivista, el filósofo alemán Max Scheler argumentó que los valores no son relativos, pues estos responden a una esencia espiritual que le otorga al hombre su “razón de ser” o su “razón de existir”. Según este autor, los valores son principalmente esencias, por lo que no son mensurables ni tangibles.

Valores trascendentales según Max Scheeler

Los valores no son relativos

En su obra titulada El resentimiento en la moral, Max Scheler determinó que los valores son los pilares de todo comportamiento ético; por lo tanto, tienen la capacidad de otorgarle un sentido trascendente a la moral, lo que la rescata de cualquier carácter individualista.

De igual forma, para este autor los valores no son ni relativos ni susceptibles a ser negociados. Esta postura se distancia de forma radical del positivismo.

Dos formas de ética

Scheler planteó que existen dos formas de ética. Una de estas es la construida por el hombre que, sin el auxilio de la trascendencia, se encuentra sometida a constantes errores y puede ser utilizada por el poder para imponer su voluntad en las sociedades.

En cambio, la ética trascendente —o la verdadera ética, según el filósofo— contempla al ser humano desde su espiritualidad y tiene la capacidad de otorgarle verdaderos valores.

Lo anterior conlleva a que el autor establezca que la ética no puede ser producto de la mera convención humana. En consecuencia, la ética trascendental es la práctica a través de la cual se orienta y organiza la ética construida por los hombres.

Trascendencia de los valores y relación con los colores

El autor Diego Medina Morales propuso un ejemplo sencillo para comprender de qué manera Scheler defiende la no-relatividad de los valores: la naturaleza de los valores se corresponde con la de los colores, dado que estos existen independientemente de sus respectivos depositarios.

Por ejemplo, el rojo es una cualidad pura y se puede comprender sin tener que referirnos a su aplicación o concreción en un objeto o artefacto. Así ocurre con los valores: estos existen sin importar su aplicación tangible en algún sujeto determinado.

Entonces, los colores —al igual que los valores— son trascendentes, pues no dependen de una aplicación individual para existir. El color rojo seguirá siendo rojo porque su naturaleza es trascendente y permanente, además de poseer cualidad pura.

Pueden existir diferentes tonalidades de rojo, pero dicha condición no lo hace relativo porque la percepción dependerá de la convención humana.

De esta forma se explica el funcionamiento de los valores trascendentales: pueden tener diferentes matices dependiendo de cada individuo, de cada cultura y de cada sociedad; sin embargo, su esencia principal se mantiene trascendente e incuestionable a pesar de todas sus posibles variantes.

Ejemplos de valores trascendentales

Max Scheeler dedicó varios de sus trabajos al estudio de los valores trascendentales, por lo que realizó un catálogo de estos principios y estableció una clasificación.

El autor decidió realizar dos divisiones fundamentales: primero propuso la polaridad de cada valor y luego argumentó que estos obedecen a una jerarquía específica.

La polaridad se refiere a que todos los valores tienen su contraparte, por lo que hay valores positivos y negativos, conocidos popularmente como antivalores. En cuanto a la jerarquía, esta se refiere a que cada valor puede ser igual, superior o inferior al resto de los valores.

Teniendo esto en cuenta, se pueden establecer los siguientes ejemplos considerando la clasificación antes indicada:

Valores del agrado

Un ejemplo sencillo de esta clasificación puede ser la relación dulce-amargo.

Valores vitales

Por ejemplo, estar sano. La contraposición a este valor es estar enfermo.

Valores espirituales

Estos valores se pueden dividir en tres categorías: estéticos (feo-bello), jurídicos (injusto-justo) e intelectuales (verdad-mentira).

Valores religiosos

Encabezan la jerarquía de valores y se pueden ejemplificar a través de aquello que se considera santo, cuya contraposición es lo profano.

Pirámide explicativa

Para explicar la jerarquía de los valores, Scheler usa una pirámide en cuya cima se encuentran los valores religiosos seguidos por los valores espirituales, luego se encuentran los vitales y por último están los valores útiles o del agrado.

Dentro de los valores útiles podemos encontrar una subcategoría en la que destacan los preceptos de lo agradable, cuyo antivalor es desagradable; lo adecuado, contrario a lo inadecuado; y lo conveniente, antónimo de inconveniente.

Temas de interés

Tipos de valores.

Valores humanos.

Antivalores.

Valores universales.

Valores socioculturales.

Valores morales.

Valores estéticos.

Valores materiales.

Valores intelectuales.

Valores instrumentales.

Valores políticos.

Valores culturales.

Valores prioritarios.

Valores vitales.

Valores éticos.

Valores prioritarios.

Valores religiosos.

Valores cívicos.

Valores sociales.

Valores corporativos.

Referencias

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  2. Morales, D. (2006) Trascendencia y valor en Max Scheler: La farsa de la ética del consumo y el error en los valores. Recuperado el 12 de marzo de 2019 de UCO ciencias jurídicas: uco.es
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