Definición de pesticida

Pesticida es un adjetivo que se utiliza para nombrar a aquello que permite batallar contra una plaga. El término también se emplea como sustantivo para denominar al compuesto químico que se aplica sobre una superficie con la intención de ahuyentar o eliminar a los organismos dañinos o indeseados.

En este sentido, pesticida suele emplearse como sinónimo de insecticida ya que, en el ámbito rural, los insectos suelen ser las plagas que se pretenden mantener alejadas de los cultivos por los daños que causan en las plantas. Cuando una plaga se afinca en un campo, las pérdidas económicas pueden ser millonarias.

Más allá de los insectos, hay otros animales (incluso mamíferos) que pueden considerarse como plagas, al igual que microbios o ciertas especies vegetales. Los pesticidas, por lo tanto, pueden actuar sobre diversos agentes que están en condiciones de dañar cultivos o transmitir enfermedades.

Hay que establecer que existen diversas propuestas para llevar a cabo la clasificación de los pesticidas, también llamados plaguicidas:
• Según su acción: insecticidas, rodenticidas, acaricidas, herbicidas, fungicidas…
• Según su composición química: organoclorados, arsenicales, carbamatos…
• Según el lugar donde se van a aplicar: ganaderos, ambientales, industriales, fitosanitarios, domésticos…
• Según su método de aplicación: aerosoles, sólidos, gases, sólidos, líquidos…

De la misma manera, no podemos olvidar que también los pesticidas se pueden clasificar según la peligrosidad que tengan para los seres humanos. En este sentido hay cuatro grandes grupos al respecto:
• Muy tóxicos. Bajo dicha denominación se encuentran todos aquellos que pueden ocasionar consecuencias muy graves. En este caso sería desde un grave daño a la persona así como la muerte, tanto por inhalación como por ingesta o incluso contacto con la piel.
• Nocivos. En esta clasificación se hallan aquellos pesticidas que entrañan riesgos graves.
• Tóxicos. Este es el término que se utiliza para definir a aquellos otros que tienen también un riesgo pero este es ya más limitado, respecto a los anteriores grupos.
• De baja peligrosidad. Estos son los que, en principio, se considera que no entrañan ningún tipo de peligro de manera apreciable para el ser humano.

Es habitual que las sustancias químicas que se usan como pesticida resulten venenosas, aunque aplicadas en su medida justa, no deberían causar problemas para los seres humanos. Sin embargo, el uso excesivo de pesticidas puede ser tóxico.

Esto quiere decir que los pesticidas tienen una doble cara. Por un lado, son necesarios para controlar el estado de un cultivo, ya que permiten alejar o erradicar a las plagas que pueden generar problemas. Sin embargo, su uso inadecuado puede causar problemas de salud en la población y en el medio ambiente. Por eso, en los últimos años, surgieron voces en contra de los pesticidas y a favor de otros métodos de control de plagas, más ecológicos.

En concreto, los individuos que se manifiestan en contra del uso de pesticidas, establecen que ocasionan importantes daños para el medio ambiente tales como los siguientes: disminuye de manera notable la biodiversidad, pone en serio peligro a especies que ya están en vías de extinción, supone reducir lo que serían los polinizadores…

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