Definición de pero

Pero es una conjunción adversativa que produce una contraposición entre dos proposiciones. Como todas las conjunciones, su finalidad es actuar como nexo, enlazando oraciones, palabras, etc.

En el caso concreto de la conjunción pero, lo que hace es oponer un concepto a otro para matizarlo, ampliarlo o confrontarlo. Por ejemplo: “No voy a ir a la fiesta de Rocío pero igual le voy a mandar un regalo por su cumpleaños”, “Entiendo tu postura, pero me parece que estás equivocado”, “Le expliqué a Matías cómo tenía que desarrollar el trabajo pero no me prestó atención y luego las cosas salieron mal”.

Pero también puede utilizarse al comienzo de una oración para enfatizar aquello que se pretende expresar. En este caso, la proposición no se refiere a otra precedente: “Pero, ¿qué estás diciendo?”, “¡Pero que lugar tan bonito!”, “¡Pero, Cristian, apaga ya esa música que me está volviendo loca!”.

Como sustantivo, pero puede emplearse como sinónimo de falla, objeción o defecto: “Estuve revisando todo el proyecto y no le encontré ni un pero”, “¿Por qué siempre que te pido algo tienes que poner un pero?”, “Juan aceptó todo lo que le dijo Bruno sin peros”.

El pero, por otra parte, es una clase de manzana. Ese es el nombre que recibe el fruto del manzano cuando su aspecto es alargado. En algunas regiones andaluzas, de todos modos, pero puede nombrar a cualquier tipo de manzana: “Mi abuela preparó un pastel de peros para la merienda”, “Ese pero todavía no está maduro”, “Me gustan mucho los peros”.

Pero de Cehegín

Así como el resto de manzanas, el pero de Cehegín forma parte de la familia de las Rosáceas, específicamente a las que se denominan de Otoño. Sus características tienen claras diferencias con el resto de las manzanas.

El peso medio de un pero de Cehegín es de 180 gramos. Mide aproximadamente 8 centímetros de altura y posee un diámetro que no supera los 7,7 centímetros. En otras palabras, es una fruta mediana y oblonga (es más larga que ancha). Con respecto a su color, éste pasa de ser un amarillo verdoso a un amarillo bien definido, desde el momento en el cual se recoje hasta que completa su maduración, respectivamente.

Su piel presenta un grosor que lo vuelve ideal para ser conservado luego de la cosecha, además de aportarle un aroma floral y dulzón muy característico. La pulpa del pero de Cehegín posee tonos blanquecinos, una consistencia uniforme y no se oxida con facilidad; su sabor es dulce y su aroma, muy particular, distinto al de las manzanas que se consiguen normalmente en las verdulerías.

Esta clase de pero tiene en su composición un 85% de agua, al igual que muchas otras frutas, y esto se traduce en una acción hidratante y refrescante. Es un alimento muy rico en minerales, vitaminas, fibra y con nutrientes tales como la sacarosa, la glucosa y la fructosa (esta última es el azúcar que posee en mayor proporción), todos de rápida absorción por nuestro organismo.

Gracias a su contenido en fibra, el pero de Cehegín colabora con la regulación del aparato intestinal y evita el estreñimiento, especialmente si se consume con la piel y cruda. Por otro lado, al ser una fruta rica en pectina, es ideal para tratar casos de deshidratación y actúa eficazmente contra la diarrea.

Los taninos, también presentes en esta clase de pero, tienen propiedades antiiflamatorias y astringentes. Además, esta peculiar fruta tiene un interesante contenido en vitaminas, entre las que destacan la C y la E; esta última brinda la acción antioxidante, que favorece la fertilidad e interviene en la regulación de las células de la sangre.

Definición siguiente →