Definición de ebanistería

La ebanistería es la actividad y el taller de un ebanista. Se conoce como ebanista, en tanto, al individuo que se dedica a realizar trabajos con ébano y con otras clases de maderas finas.

Ebanistería y carpintería

Puede asociarse la ebanistería a la carpintería. Mientras que el carpintero trabaja con maderas comunes, el ebanista lo hace con maderas finas. Pero ambos se dedican al desarrollo de piezas de mobiliario, estructuras y otros productos hechos con madera.

La ebanistería usa maderas finas y acabados ornamentados


A nivel general, la ebanistería produce una ornamentación más elaborada en comparación a la carpintería. Los ebanistas son artesanos con un gran dominio de su arte, que apuestan por crear piezas de diseño refinado y máxima calidad.

La materia prima

El ébano es una madera de corteza blanca y negra en su parte central. Se obtiene de árboles del género Diospyros y se destaca por su densidad y su textura.

Originalmente, pues, la ebanistería consistía en el oficio de crear muebles con ébano. El concepto luego se extendió hasta abarcar a otras maderas finas.

Es importante mencionar que, debido al alto costo de la materia prima, muchas veces la ebanistería implica trabajar con maderas ordinarias que se recubren con una lámina de una madera fina. Así surgen los muebles chapeados.

Todo un arte

Los ebanistas suelen emplear sierras de dientes finos, cuchillas de alisado, cepillos y otras herramientas para generar sus obras. Más allá del resultado final del trabajo, apuntan a minimizar el desperdicio de materia prima.

Varios de los mejores frutos del quehacer de la ebanistería se encuentran exhibidos en museos y palacios. Este arte atravesó las épocas y los estilos, actualizándose sin perder su esencia.

Su historia

Desde los comienzos de este arte, el ébano resultó un tipo de madera muy costosa, pero en el pasado era más difícil de conseguir que hoy en día. Por lo general, se obtenía en Córcega, una isla perteneciente a la República Francesa, y en el norte del continente africano. Como ha ocurrido en otros ámbitos, las dificultades y las limitaciones, que en este caso se deben a cuestiones económicas y de recursos naturales, supusieron un desafío que desembocó en un uso extremo de la creatividad para dar lugar a creaciones dignas de admiración.

Ya en el siglo XVII, muchos ebanistas comenzaron a usar maderas teñidas en lugar de ébano. Fue así que la concepción de la ebanistería fue cambiando, para volverse más flexible en cuanto a la materia prima: en lugar de limitarse a un solo tipo de madera, admitía un número mayor, siempre que fueran «valiosas», y también la posibilidad de que estuvieran recubiertas de otros elementos, como ser planchas de cerámica, piedras preciosas, apliques de metal o paneles lacados.

En el siglo XVI, se incorporaron materiales como la madreperla y el marfil, las pinturas al temple, los apliques en hueso y los relieves plateados y dorados, entre otras características. Cien años más tarde surgió el mueble chapeado, que consistía en la colocación de láminas delgadas de maderas preciosas sobre un cuerpo de madera blanda.

Algunas obras antiguas exhiben preciosos acabados

Ejemplos antiguos

Es importante señalar que no contamos con muchas obras antiguas de este arte, sino que debemos conformarnos con los escasos hallazgos arqueológicos y con algunas representaciones pictográficas que evidencian la existencia de la ebanistería en tiempos remotos. En la antigua Mesopotamia es donde podemos hallar los trabajos más antiguos, entre los que destacan los muebles fabricados para las familias reales de los siglos VIII y VII a. C.

En Egipto podemos apreciar algunos muebles de cedro ornamentados en marfil y ébano. En Grecia, a estos materiales se le sumaron el oro y la plata, como se ve en las sillas, las camas y los escabeles. Los antiguos romanos aprovecharon la ebanistería para fabricar el triclinium, un lecho para recostarse a comer, y otros muebles de considerable lujo.

Definición siguiente →