Definición de centriolo

El vocablo del latín científico centriolum, que puede traducirse como “pequeño centro”, pasó a la lengua alemana y luego llegó a nuestro idioma como centriolo. El concepto alude a un orgánulo de las células que está compuesto por microtúbulos.

Cabe recordar que las células son las unidades fundamentales de un ser vivo que disponen de capacidad de reproducción independiente. Las unidades funcionales y estructurales de las células reciben el nombre de orgánulos: el centriolo, o centríolo, es uno de estos orgánulos.

Como decíamos líneas arriba, los centriolos están formados por microtúbulos, que son filamentos huecos constituidos por proteínas. Su función es favorecer el movimiento de la célula a través de los flagelos y los cilios (estructuras celulares en forma de apéndices que parecen pelos microscópicos) y organizar su citoesqueleto.

Los microtúbulos son estructuras de células agrupadas en forma tubular, con un diámetro exterior de 25 nm y uno interior de 12 nm. Con respecto a su longitud, puede ser de pocos nanómetros o bien de algunos micrómetros. Surgen en centros organizadores específicos y se desplazan por toda la superficie del citoplasma.

Con respecto al citoesqueleto, podemos decir que es un entramado de proteínas que brinda apoyo interno en las células eucariotas, se encarga de la organización de las estructuras internas y también participa de los fenómenos de división, tráfico y transporte de las células.

El centriolo debe atravesar un proceso de replicación para dar lugar a la creación de varios procentríolos y, de este modo, participar en la formación de cilios en las llamadas células de diferenciación, que parten de un linaje para adquirir las funciones y la morfología de otro.

Cuando los centriolos se posicionan de a pares y se ubican de modo perpendicular entre sí, forman un diplosoma. Estos diplosomas pueden estar rodeados de una masa proteica, formando un centrosoma. Los centrosomas, por lo tanto, son dos centriolos apareados (diplosomas) que se encuentran embebidos en las proteínas que se hallan a su alrededor.

Es importante destacar, por otra parte, que los centriolos tienen intervención en el proceso de división celular. Cada uno de los centriolos de la célula madre pasa a una de las células hijas actuando como patrón o modelo para el desarrollo del nuevo centriolo. De la posición de los centriolos en la célula dependen la ubicación del núcleo y el resto de la organización espacial de la célula en cuestión.

La estructura del centriolo es muy particular: cada uno consta de nueve tripletes de microtúbulos, los cuales se ubican de manera tal que su aspecto es el de un círculo. El que se encuentra más cerca del centro se denomina microtúbulo A y posee trece protofilamentos (razón por la que se considera que «está completo»).

Otros dos microtúbulos se hallan unidos al A: el B, con el cual comparte tres protofilamentos, y el C, el que se encuentra más lejos del centro y con el cual también tiene tres protofilamentos en común. La proteína que une los tripletes se denomina nexina.

Este concepto pertenece al ámbito de la biología molecular, la cual tiene el propósito de estudiar los procesos cuyo desarrollo tiene lugar en los organismos vivos desde la perspectiva de la molécula. En la actualidad, se entiende que el objetivo de la biología molecular es ofrecer una explicación para los fenómenos de la vida partiendo de sus propiedades macromoleculares.

Dentro de esta rama de la biología, las siguientes dos son las macromoléculas que representan principalmente su objeto de estudio:

* los ácidos nucleicos, grupo en el cual destaca el ácido desoxirribonucleico, comúnmente conocido por su sigla ADN;

* las proteínas, que en un organismo vivo son sus agentes activos.

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