Definición de cardenal

El vocablo latino cardinālis, que puede traducirse como “fundamental”, llegó a nuestro idioma como cardenal. El concepto alude a los eclesiásticos que componen el cónclave que elige al papa.

El propio papa es el responsable de otorgar el título de cardenal a los prelados. Los cardenales integran una institución conocida como Colegio Cardenalicio, que suele aconsejar al líder católico. Hay cardenales que además dirigen organismos de la Iglesia católica y diócesis.

El Código de Derecho Canónico indica que los cardenales pueden pertenecer a tres órdenes: diaconal (los cardenales diáconos), presbiteral (los cardenales presbíteros) o episcopal (los cardenales obispos). Jorge Bergoglio, antes de convertirse en el papa Francisco, fue cardenal presbítero, designado por Juan Pablo II. El papa Francisco, a su vez, eligió a Mario Aurelio Poli como su sucesor, nombrándolo cardenal presbítero con el titulus de San Roberto Belarmino.

Si bien los cardenales son los encargados de elegir al papa, en el pasado esto no era así. En un principio, de esto se encargaban los miembros de la Iglesia de Roma. El procedimiento atravesó varios cambios a lo largo de la Edad Media, hasta el punto en el cual solamente un grupo de clérigos de la diócesis romana, los cardenales, se convirtieron en los únicos con el derecho a determinar quién sería el sucesor de San Pedro apóstol.

Con la constitución apostólica In nomine Domini, la cual promulgó el papa Nicolás II en el año 1059, la potestad se vio limitada a los cardenales romanos que, a su vez, fuesen obispos. Más de un siglo después, el papa Alejandro III concedió este derecho a todos los demás cardenales. En el año 1274, el papa Gregorio X (quien fue nombrado beato) determinó que para elegir al papa era necesario contar con dos tercios de los votos que emitiesen los cardenales presentes. Esta constitución se llama Ubi periculum y, así como la primera, continúa vigente.

La vestimenta que caracteriza al cardenal es igual desde mediados del siglo XV, de un color púrpura escarlata que ha dado lugar al apodo de purpurados. El hábito coral, por su parte, está formado por una sotana, un capelo cardenalicio y una birreta, las tres partes de color rojo, y un anillo que simboliza su matrimonio con la Iglesia.

Cardenal, por otra parte, es el nombre que reciben varios pájaros originarios del continente americano. En el género Cardinalis, compuesto por tres especies, podemos encontrar animales de entre doce y veinte centímetros de longitud, de color rojizo y con penacho. Por lo general presentan plumas negras en torno al pico. El canto de los cardenales es muy apreciado por la mayoría de las personas.

También se llama cardenal a la mancha que aparece en la piel a partir de la acumulación de sangre. Dicha acumulación se debe a hemorragias internas que se producen a causa de un golpe.

La planta denominada Pelargonium hortorum se conoce por varios nombres, como ser geranio común, malvón, geranio de jardín o cardenal. Por lo general se usa en jardinería para elaborar decoraciones naturales. Es originaria de América del Norte, crece como arbusto y pertenece a la familia de las geraniáceas.

El tallo del cardenal es pubescente, erguido, suculento, está muy ramificado y en la base de sus hojas tiene estípulas. Su altura oscila entre los 30 y los 60 centímetros, sus hojas son simples, con anchos pétalos y bordes muy sinuosos o dentados. Sus flores son hermafroditas, de color rojo, y no miden más de 3 centímetros de diámetro. Su multiplicación tiene lugar por estolones (brotes laterales que surgen en la base del tallo en dirección paralela al suelo).

Por último, Cardenal es un apellido bastante usual en países de habla hispana. El escritor y sacerdote Ernesto Cardenal, la cantautora Katia Cardenal y el periodista Juan Pablo Cardenal son personalidades que comparten este apellido.

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