Definición de calvicie

La calvicie es la ausencia de cabello. El término, que deriva del vocablo latino calvities, está vinculado al hecho de no contar con pelos en la cabeza, o de tener una cantidad insuficiente para cubrir toda la superficie.

Por ejemplo: “Comencé a sufrir la calvicie en mi juventud”, “Ya no sé qué hacer para detener la calvicie”, “Nunca me avergonzó la calvicie”.

Calvicie es sinónimo de alopecia, nombre que recibe el proceso que produce la caída anormal del pelo. Por lo general afecta al cuero cabelludo aunque, en algunos casos, también incide en otras regiones corporales, como la zona genital, las cejas y las pestañas.

Existen diferentes tipos de calvicie. La más común es la alopecia androgenética o androgénica, que suelen padecer los hombres. En este caso, el pelo se cae por la acción de los andrógenos (hormonas masculinas) sobre los folículos pilosos.

La alopecia cicatricial es una calvicie irreversible que aparece cuando los folículos pilosos son destruidos. La alopecia areata, en cambio, afecta a un área específica y puede revertirse.

Hay que tener en cuenta que la calvicie puede surgir por múltiples motivos. Además de causas hormonales, puede originarse por distintas enfermedades o infecciones, por la acción de un medicamento o incluso por estrés.

Por lo general cuando una persona se enfrenta a la calvicie intenta disimularla o revertirla. Existen tratamientos que buscan recuperar el pelo para que la cabeza vuelva a estar cubierta de cabello. Cuando esto no es posible, se puede apelar a peinados que disimulen el poco cabello o incluso recurrir a cabello artificial mediante un peluquín o bisoñé.

La razón principal por la cual los seres humanos deseamos disimular o revertir la calvicie es la forma en que el entorno reacciona ante este proceso. Una de las comunes es la burla: así como ocurre con la obesidad, la pérdida de cabello es motivo de chistes de mal gusto que pueden herir muy profundamente a quien los recibe.

Existen diversos consejos y remedios naturales para luchar contra la calvicie, tanto para prevenirla como para reducir su impacto. En primer lugar, es importante evitar el uso de gorros y sombreros por períodos de tiempo prolongados, especialmente en épocas de calor, ya que esto impide que el cuero cabelludo respire con normalidad y puede aumentar considerablemente las probabilidades de pérdida de cabello.

Otra de las prácticas que ayuda a mantener la salud del cabello es la higiene. Lavarse la cabeza con el champú más adecuado para nuestro tipo de piel puede marcar una gran diferencia, especialmente para aquellas personas que sufren de seborrea capilar, es decir de un grado anómalo de secreción de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo.

Para que el lavado del cuero cabelludo sea efectivo es necesario masajear la cabeza con suavidad pero procurando cubrir toda la superficie; esto ayuda a mejorar la circulación de la sangre, algo necesario para el correcto desarrollo del cabello. Es importante señalar que no se aconseja lavar la cabeza varias veces al día, y que algunos especialistas incluso recomiendan hacerlo una vez cada dos días; en este punto cada persona debe tomar una decisión evaluando las opiniones de forma objetiva y responsable.

Entre los muchos remedios caseros para combatir la calvicie se encuentra un preparado a base de 1 diente de ajo, 1 limón exprimido y 1 cebolla, el cual deberemos untar en las zonas afectadas y dejar reposar aproximadamente 20 minutos antes de enjuagar con abundante agua. Es importante señalar que estos tres productos también nos brindan beneficios por separado, tanto aplicándolos en el cuero cabelludo como ingiriéndolos. Otros ingredientes adecuados son la zanahoria, la leche de coco, el vinagre de manzana y, por supuesto, el aloe vera.

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