Definición de bozal

Un bozal es un elemento que se usa para cubrir la boca de un animal, impidiendo que éste tenga la posibilidad de morder o de comer. El hocico del animal, de esta manera, queda cubierto, aunque el bozal sí permite la respiración.

Se trata de piezas plásticas, metálicas o de cuero capaces de adaptarse al hocico de un perro, caballo, etc. Además de la estructura que recubre el hocico, el bozal cuenta con una cinta que se coloca alrededor de la cabeza para lograr la fijación.

Los perros que se consideran peligrosos, por ejemplo, deben pasearse con bozal para evitar que ataquen a las personas. Muchos sostienen que es recomendable que los ejemplares de razas como pit bull, dóberman o rottweiler siempre salgan a la vía pública con bozal debido a que una eventual mordedura de estos canes puede resultar letal.

En un mundo ideal, los animales vivirían en absoluta libertad, y todos compartiríamos el planeta como es debido, sometiéndonos a las leyes de la naturaleza; sin embargo, la realidad es que los seres humanos nos hemos impuesto por la fuerza y sometemos a todas las demás especies a nuestra voluntad. El bozal es una muestra más de la normalidad con la que aceptamos esta dominación sin pensar en las consecuencias.

A pesar de la buena voluntad de los animalistas en su eterna lucha por mejorar las condiciones en las que viven los animales, existen demasiadas leyes e intereses que muchas veces nos obligan a ir en contra de nuestro instinto. Si vivimos con un perro considerado peligroso, aunque lo conozcamos mejor que a nosotros mismos y sepamos que es incapaz de hacer daño a nadie, la ley nos obliga a ponerle un bozal.

Dado que en muchos casos no podemos evitar obligar a nuestro perro a usar bozal, por lo menos deberíamos tener la consideración de habituarlo poco a poco a este molesto accesorio. Si no hacemos esto, es probable que busque la manera de dificultarnos la colocación, intentando escaparse o incluso despedazándolo si consigue agarrarlo a nuestras espaldas.

Los bozales de tubo, que suelen fabricarse en nylon o tela, son los más económicos, pero también los peores para el animal. Se trata de un cilindro que envuelve fuertemente el hocico, impidiendo la apertura de la boca. El perro necesita jadear para regular la temperatura de su cuerpo, por lo cual un uso extendido de este tipo de bozal puede acarrearle graves consecuencias, como ser golpes de calor, en especial si se expone a altas temperaturas, estrés o ejercicio físico. Por fortuna, está prohibido en varias partes del mundo.

La alternativa son los denominados bozales de cesta, los cuales cuentan con una estructura de metal o plástico, entre otros materiales, que se sujeta a la cabeza del perro por medio de una o más tiras. Si bien ningún ser vivo puede ser feliz a pleno cuando le impiden hacer uso de su libertad, con este producto no existen los riesgos citados en el párrafo anterior.

En las competencias de equitación los caballos también se ven forzados a utilizar bozales. En este caso, el bozal está compuesto por sogas que rodean el hocico, frente y cuello del animal. El utensilio permite que el jinete pueda sujetar y guiar al equino con mayor facilidad.

A los animales de tiro, por otra parte, se les suele colocar bozal cuando deben desarrollar trabajos. El objetivo del bozal, en este marco, es que la criatura no se detenga a comer en medio de la actividad.

La Real Academia Española (RAE), por último, incluye otras acepciones de bozal en su diccionario. La noción puede aludir a una persona estúpida, a aquel que no tiene experiencia en un oficio o al esclavo negro que había sido extraído de su país hacía poco tiempo.

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