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Superstición

Te explicamos qué es una superstición, por qué es difícil identificarlas y diversos ejemplos. Además, las supersticiones mexicanas.

¿Qué es la superstición?

La superstición es una creencia o práctica irracional asociada a eventos y reglas de tipo mágico, místico o sobrenatural, usualmente vinculada con el ocultismo. Las supersticiones son muy comunes, entre todos los estratos sociales y educativos de la sociedad, y pueden ir desde pequeños gestos para convocar “la suerte”, hasta creencias más elaboradas.

No resulta fácil delimitar qué cosa es y qué no es una superstición, dado que existen creencias no científicas, como la fe religiosa, que en teoría entrarían en la categoría, pero que al formar parte de una doctrina mayor y organizada, no son consideradas supersticiones, sino religiones.

Por eso es común que los practicantes de una religión oficial acusen de supersticiosos a los practicantes de religiones minoritarias o no oficiales, como una forma de referirse peyorativamente a sus creencias.

Algo similar ocurre desde el lenguaje científico con las llamadas pseudociencias, es decir, doctrinas en apariencia rigurosas y objetivas, pero que en realidad entrañan creencias mágicas o relaciones incomprobables entre una realidad y otra. Tal es el caso de la astrología, la cartomancia, el feng-shui, la magia, la precognición o el espiritismo, por ejemplo.

La superstición, en todo caso, está vinculada a las creencias populares, y en algunos casos puede acercarse a la teoría de conspiración. Las personas supersticiosas están de entrada más dispuestas a aceptar un mundo dominado por leyes mágicas e inexplicables, que establecen asociaciones caprichosas entre, por poner un ejemplo, la camiseta “de la suerte” y la victoria o derrota del equipo favorito de fútbol en las eliminatorias del campeonato.

Ver además: Karma

Ejemplos de supersticiones

Algunos ejemplos muy comunes de superstición son los siguientes:

  • Que un gato negro se cruce en nuestro camino trae mala suerte. Lo mismo ocurre si caminamos bajo una escalera, o si rompemos un espejo.
  • Si se nos cae un cubierto de la mesa, es porque anuncia un visitante: si cayó un cuchillo será hombre, si cayó una cuchara, mujer. Algo parecido se hace en algunos países para supuestamente determinar el sexo de un bebé por nacer.
  • No se debe barrer de noche la casa, porque se atrae a las brujas.
  • A los recién nacidos se les ata una pulsera de azabache y peonía para protegerlos del mal de ojo.
  • La lechuza y el cuervo , cuya presencia anunciaba malas noticias venideras.
  • Abrir un paraguas bajo techo ocasiona que la persona no se case nunca o no tenga hijos.
  • Los tréboles de cuatro hojas, las herraduras de caballo y las patas de conejo traen buena fortuna.
  • El número siete es de buen augurio, mientras que el 13 es todo lo contrario.
  • Pisar accidentalmente el excremento de un perro traerá abundancia.

Supersticiones mexicanas

Similarmente, algunas de las supersticiones típicas de la cultura mexicana son:

  • En Jalisco se dice que pisar un mango descompuesto trae mala suerte.
  • Cuando un cuchillo cae y se clava en el suelo, augura la llegada de una visita.
  • Cada Viernes Santo, sale un aguacate (palta) con un huevo de paloma en lugar de carozo, y quien lo consiga deberá rezar un padre nuestro para liberar al polluelo que hay dentro, fruto del espíritu santo.
  • Barrerle los pies a una muchacha hará que se case con un viudo o un hombre viejo.
  • Derramar la sal dentro de la casa trae desgracias o trae pobreza.
  • Las embarazadas no deben salir a la calle cuando haya eclipses, o su hijo nacerá con labio leporino. Esto puede evitarse atando una cinta roja al vientre de la madre.
  • Dejar a un bebé frente al espejo mucho rato hará que se quede mudo.
  • Al dar a luz, las mujeres deben atarse un paño rojo a la cabeza para evitar que les dé “aire” y sufran complicaciones.
  • Señalar con los dedos al arcoiris ocasiona la aparición de verrugas (“mezquinos”) en las manos.
  • Las mujeres que estén menstruando no deben acudir a los cementerios, porque las ánimas o los espíritus pueden seguirlas hasta su casa.

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Referencias