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Herencia

Te explicamos qué es la herencia, los tipos de herencia que existen y por qué es importante. Además, qué son el genotipo y el fenotipo.

¿Qué es la herencia?

En biología y genética, se entiende por herencia a la suma de los procesos mediante los cuales las características físicas, bioquímicas o morfológicas de los seres vivos son transmitidas de progenitores a sus descendientes. Dicha transmisión se da gracias a los genes, unidades mínimas de información biológica contenidas en los cromosomas y expresados molecularmente en la matriz del ADN.

La herencia abarca un proceso en apariencia paradójico, de constancia y variación: ciertas características generales de la especie se mantienen intactas con el paso de las generaciones, mientras que entre individuos de una misma especie se produce una amplia variación. Esto es posible porque cada uno de ellos posee un mismo marco genético (genoma) determinado por la especie, pero expresada en una configuración absolutamente única de genes, que solamente los gemelos idénticos comparten.

El contenido genético de los individuos se replica durante la división celular (específicamente durante la replicación del núcleo) y es susceptible de sufrir mutaciones o alteraciones, algunas de las cuales pueden transmitirse a la descendencia y otras no. En dichas alteraciones, propias de la combinatoria al azar de los procesos genéticos, pueden estar dolencias, enfermedades, patrones metabólicos e incluso, tal vez, rasgos de la conducta.

Ver además: Adaptación de los seres vivos

Tipos de herencia

Gracias a los estudios de genética de más de cien años de investigación, hoy en día conocemos que la herencia puede darse de cuatro distintas formas, de acuerdo al modo en que los genes estén dispuestos en el interior de los cromosomas. Dichas formas son:

  • Dominante. Aquellos rasgos heredados que demuestran preferencia por manifestarse y que, por ende, están presentes en el fenotipo del individuo.
  • Recesiva. Aquellos rasgos heredados que se encuentran presentes en el genoma pero no de manifiesto. Pueden manifestarse únicamente cuando no están en presencia de un gen dominante.
  • Codominante. En ciertos casos ambos caracteres pueden expresarse al mismo tiempo en una suerte de combinatoria, sin que ninguno domine y el otro sea recesivo.
  • Intermedio. También llamada dominancia parcial, ocurre cuando el gen dominante no logra manifestarse del todo y lo hace a medias, lo que resulta en una situación intermedia, de empate entre los genes, manifiestos a medias.

Importancia de la herencia

La herencia genética es vital para la existencia y continuidad de la vida como la conocemos. De hecho, podría decirse que es un rasgo biológico que le da objetivo a la vida: la propagación del genoma de la especie y su paulatina adaptación al entorno, garantizan que la especie toda sobreviva, aunque los individuos perezcan.

La herencia permite, además, la evolución en la medida en que las ventajas adquiridas y exitosas puedan transmitirse a la descendencia, lo cual en casos radicales puede significar la creación de una completamente nueva (especiación).

Sin la herencia, la vida estaría impedida de crecimiento en complejidad y diversificación, y las especies podrían aspirar apenas a repetirse en el vacío, sin poder transmitir a las nuevas generaciones la memoria genética de la especie. Sin herencia, la reproducción no tiene demasiado sentido.

Genotipo y fenotipo

El genoma es el marco genético de la especie, parte de lo que se mantiene invariable a lo largo de las generaciones (a menos que, como ocurre en la evolución, se produzca una variación tan radical y exitosa que dé pie a la aparición de una nueva especie). Cada individuo posee una expresión única e irrepetible de dicho genoma, o sea, una información genética total de su organismo, que llamaremos genotipo.

Todas las células nucleadas del cuerpo humano poseen el genotipo entero del organismo en su ADN, excepto las células sexuales o gametos, que poseen la mitad de la carga genética, ya que su propósito es mezclar ese medio genotipo con el otro medio genotipo del gameto contrario durante la fecundación (óvulos y espermatozoides).

Este genotipo, por otro lado, se materializa en una serie de características físicas y perceptibles, que forman el fenotipo individual. Sin embargo, aunque el genotipo es la información genética que rige en principio el fenotipo, este último también será determinado por el entorno en que el individuo se desarrolle, de manera que:

Genotipo + Entorno = Fenotipo.

De este modo, algunas condiciones concretas de cada individuo serán atribuibles a su genotipo, mientras que otras serán producto de la dinámica de cambios propiciada por su entorno.

Ejemplos de herencia

Si deseamos ver ejemplos de herencia, bastará con acudir a un álbum genealógico o a nuestra propia familia. Esos rasgos comunes con ellos (el parecido físico, las enfermedades o debilidades comunes, el color de los ojos o del cabello) están contenidos en nuestro genoma porque los recibimos de nuestros padres, a través de la carga de su ADN usada para crear el nuestro.

Otro ejemplo de herencia es la evolución por selección natural. Un caso célebre es el de las mariposas del abedul de la Inglaterra de la Revolución Industrial, cuando las fábricas y el smog comenzaron a inundar los aires y los troncos de los árboles. Estas mariposas, de colores pálidos, destacaban en las paredes oscurecidas por el hollín y eran por ende presa más fácil para los depredadores. Semejante presión ambiental ocasionó un cambio en la pigmentación de las mariposas, que a partir de entonces cambiaron sus colores a un gris opaco o marrón. Al ser menos detectables, las mariposas proliferaban y se reproducían, transmitiendo a su descendencia los genes del color oscuro, lo cual les garantizaba a su vez una mayor probabilidad de subsistencia.

Referencias