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Celulosa

Te explicamos qué es la celulosa, cuáles es su función, propiedades y usos. Además, cuál es la historia de su descubrimiento.

¿Qué es la celulosa?

La celulosa es un compuesto químico orgánico muy común en el reino vegetal y en algunos seres del reino protista. En consecuencia, constituye la biomolécula más abundante de nuestro planeta.

Se trata de un biopolímero, o sea, una cadena larga de hidratos de carbono, compuesta exclusivamente por moléculas de glucosa (β-glucosa) unidas entre sí por puentes de hidrógeno. Se describe con la fórmula química C6H10O5.

La celulosa es sintetizada por las plantas y constituye uno de sus compuestos fundamentales, pero los animales no poseen las enzimas necesarias para digerirla (la celulasa). Los seres humanos tampoco podemos alimentarnos de ella, aunque sí tenemos muchos usos industriales para este compuesto.

Sin embargo, los rumiantes y otros animales vegetarianos poseen en sus estómagos bacterias y microorganismos que sí la poseen y les ayudan a digerir el contenido vegetal.

Por otro lado, la celulosa puede hallarse en la estructura misma de las células vegetales, o bien en distintas fibras y productos vegetales, como el algodón (hecho en un 90% de celulosa).

Ver también: Macromoléculas

Historia de la celulosa

El químico francés Anselme Payen (1795-1871) descubrió la celulosa en 1838, a partir de sus trabajos con algodón, papas y papel, logrando así aislarla y determinar su fórmula química. Desde entonces se ha empleado en la producción de fibras y sustancias comerciales, como el celuloide, un polímetro termoplástico obtenido por primera vez en 1856, bajo el nombre de parkesina.

Función de la celulosa

La función principal de la celulosa en los tejidos vegetales es el de sostén, o sea, que forma parte de la pared celular de las células vegetales, en una proporción de un 40%. La madera, por ejemplo, posee un 50% de celulosa, y el algodón un 90%.

Como dijimos antes, los animales no podemos extraer de la celulosa su energía (contenida en forma de glucosa) ya que no podemos llevar a cabo naturalmente la hidrólisis de esta molécula (o sea, su ruptura química).

Sin embargo, muchos microorganismos y hongos sí son capaces de descomponerla, y mediante la degradación de la celulosa de la madera, las hojas, los tallos (o el cartón, el papel y otros productos derivados de ella), cumpliendo así un importante rol ecológico.

Propiedades de la celulosa

La celulosa está conformada por la unión de unidades menores de azúcar orgánico, o sea, sacáridos, en una cadena larga y compacta. Es insoluble en agua y alcohol, y tiene un peso molecular muy variable.

Como otros carbohidratos de origen biológico, la celulosa es combustible, reaccionando con oxidantes fuertes de manera exotérmica, lo cual explica la facilidad con que se propagan los incendios forestales.

Usos de la celulosa

Siendo tan fácil de obtener por vías naturales o artificiales, la celulosa forma parte de las materias primas más procesadas del mundo, especialmente en la fabricación de papeles, cartones, maderas artificiales, fibras naturales, sedas artificiales o celuloides.

También se emplea como aislante térmico y acústico, como barniz e incluso se utiliza para fabricar explosivos (la nitrocelulosa).

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Referencias