Lengua y literatura

Ernesto Noboa y Caamaño: biografía y obras


¿Quién fue Ernesto Noboa y Caamaño?

Ernesto Noboa y Caamaño (1889-1927) fue un escritor nacido en Ecuador, miembro de la llamada Generación decapitada, denominada así para identificar a un grupo de escritores ecuatorianos que coincidieron en su temática poética (depresiva-melancólica) y sufrieron muertes trágicas muy jóvenes.

Noboa fue de clase acomodada y estuvo ampliamente influenciado por los principales poetas modernistas del siglo XIX, como Rubén Darío, José Martí, José Asunción Silva y Manuel Gutiérrez Nájera, entre otros.

También se identificó con los llamados “poetas malditos” franceses (Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Stéphane Mallarmé, Paul Verlaine), a quienes leyó en su lengua original. 

A través de su creación literaria se palpa la realidad de los jóvenes escritores ecuatorianos de la época, quienes se enfrentaban a una sociedad que carecía de criterio ante la apreciación del arte y exhibía una notable resistencia a la novedad.

Este poeta también llevó sobre sus hombros la misión de abrirle las puertas a Ecuador hacia lo que ya hacía un tiempo estaba experimentando el resto de Latinoamérica en el ámbito literario: el modernismo.

Noboa tuvo que enfrentar a una sociedad insensible que agudizó la naturaleza depresiva de su espíritu.

Así, el mundo que lo rodeaba contrastaba con su cosmopolitismo y provocaba la inadaptación y el deseo de evasión, propios de los poetas modernistas. Por esta razón viajó a Europa, donde se conectó definitivamente con la esencia de la corriente literaria que marcó su estilo.

Fue un hombre atormentado, cuyas crisis calmaba con morfina y dosis elevadas de drogas y alcohol, lo que lo llevó a una vida desolada y a una muerte trágica y temprana.

Biografía de Ernesto Noboa y Caamaño

Nacimiento

Ernesto Noboa y Caamaño nació en Guayaquil el 11 de agosto de 1889. Sus padres, Pedro José Noboa y Rosa María Caamaño, pertenecían a una familia de clase alta y eran activistas políticos.

Formación

Estudió en Guayaquil la primera etapa de su formación académica y luego se mudó a Quito para continuar sus estudios. En esta región forjó una estrecha amistad con otro poeta ecuatoriano, Arturo Borjas.

En Quito estuvo su asentamiento familiar, y fue en esta ciudad en donde Noboa comenzó a descubrir su pasión por la escritura.

Varias revistas y periódicos de la ciudad fueron espacios en donde este poeta plasmó sus primeras creaciones y sirvieron como plataforma para aumentar su popularidad.

La naturaleza de su personalidad le hizo desear visitar otros espacios para evadir lo que consideraba un ambiente falto de sensibilidad y tosco.

Por ello viajó a España y Francia en la búsqueda de sí mismo, intentando huir de su neurosis y fortalecer su mente, sabiendo en el fondo que estaba irremediablemente perdido y sin ánimo para sobreponerse a la soledad de su mundo.

Sin embargo, a pesar de sus conflictos internos, las experiencias que fue acumulando, así como su visión del mundo, le convirtieron en uno de los representantes más importantes del modernismo en Ecuador.

Regreso y fallecimiento

Noboa retornó a Quito, y escribiendo su segundo volumen de poesías titulado La sombra de las alas, la muerte trágica le alcanzó. Muy joven aún, a los 38 años de edad, se suicidó el 7 de diciembre de 1927.

Obras

Su obra está impregnada de una perfección y sutileza destacables, producto de su marcada influencia modernista.

Samain, Verlaine, Baudelaire y Rimbaud, los granades simbolistas franceses, le proporcionaron la potencia, la fuerza y la intensidad de las imágenes a su poesía.

Entre sus creaciones literarias más destacadas podemos encontrar las siguientes, casi toda publicada en el poemario Romanza de las horas:

De Romanza de las horas (1922)

– Emoción vesperal.

– A mi madre.

– Retrato antiguo.

– De aquel amor lejano.

– Divina comedia.

– Hastío.

– 5  a.m.

– Romanza de verano.

– Nostalgia.

La sombra de las alas (1927)

Fue un verdadero artífice de la estética modernista en su país, el cual se encontraba muchos pasos atrás de las nuevas propuestas literarias en Hispanoamérica.

Influencias del modernismo

Durante el transcurso de siglo XIX los escritores hispanoamericanos sintieron el deseo de independizarse y alejarse de la influencia de la tradición española.

Para ello bebieron de las fuentes de la literatura inglesa, italiana y especialmente la francesa. Esto les proporcionó elementos exóticos, simbolistas y parnasianos, entre otros, que definieron este género poético en su forma y fondo.

Mundo perturbado

Al leer a Ernesto Noboa y Caamaño se percibe un mundo alucinado, perturbado y abrumado. Un espíritu inquieto entre la duda, la desesperanza y el desaliento, características de los llamados “poetas malditos”.

Su dicotomía entre la vida y la muerte es un ir y venir entre un claroscuro emocional, sombrío y pesimista, donde lo bello de la vida es intangible y aislado.

Esto define una temática sombría que refleja sus realidades ocultas, signadas por un mundo exterior que rechazaba categóricamente.

En sus composiciones expresa lo que siente y lo que piensa a través de elementos sensoriales, dejando entrever lo subjetivo de sus percepciones a través de, por ejemplo, los objetos y sus colores.

Igualmente, están presentes el simbolismo y el exotismo. También es evidente la presencia del pintor Francisco de Goya.

Por otro lado, también se evidencia la perfección y la belleza, representantes del parnasianismo, y su idea de “el arte por el arte” expresada en la inclusión de objetos de lujo como el oro, un museo e incluso el tema onírico como un elemento de evasión.

“5 a.m.” (1922)

Las características formales del modernismo antes mencionadas pueden identificarse en su poema “5 a. m.”:

“Gentes madrugadoras que van a misa de alba

y gentes trasnochadas, en ronda pintoresca,

por la calle que alumbra la luz rosada y malva

de la luna que asoma su cara truhanesca.      

Desfila entremezclada la piedad con el vicio,

pañolones polícromos y mantos en desgarre, 

rostros de manicomio, de lupanar y hospicio,

siniestras cataduras de sabbat y aquelarre.

Corre una vieja enjuta que ya pierde la misa,

y junto a una ramera de pintada sonrisa,         

cruza algún calavera de jarana y tramoya…

Y sueño ante aquel cuadro que estoy en un museo,

y en caracteres de oro, al pie del marco, leo:

Dibujó este “capricho” Don Francisco de Goya”.

Este texto refleja de manera sensorial y vívida la imagen y características de la sociedad quiteña en sus actividades cotidianas —como ir a la misa al llamado de las campanas— y cómo se mezclan por momentos los estratos sin distinción consciente.

“Hastío” (1922)

La poesía de Noboa se ajusta a los aspectos de la perfección en el ritmo y la métrica de sus estrofas como una condición sine qua non para lograr la musicalidad de sus versos.

El poema “Hastío” presenta la estructura del soneto perfecto, una de las formas poéticas emblemáticas del modernismo: 14 versos de arte mayor, alejandrinos, divididos en dos cuartetos (ABAB/CDCD), 2 tercetos (EXE/FXF) de rima consonante y un verso libre:

“Vivir de lo pasado por desprecio al presente,

mirar hacia el futuro con un hondo terror,

sentirse envenenado, sentirse indiferente,

ante el mal de la Vida y ante el bien del Amor.

Ir haciendo caminos sobre un yermo de abrojos

mordidos sobre el áspid de la desilusión,

con la sed en los labios, la fatiga en los ojos

y una espina dorada dentro del corazón.

Y por calmar el peso de esta existencia extraña,

buscar en el olvido consolación final,

aturdirse, embriagarse con inaudita saña,

con ardor invencible, con ceguera fatal,

bebiendo las piedades del dorado champaña

y aspirando el veneno de las flores del mal”.

El contenido responde a esa influencia inequívoca que los poetas franceses tuvieron en el escritor. Por ejemplo, la mención de las “flores del mal” remite al poemario de Charles Baudelaire.

En esta obra están imbuidos la seducción de la belleza y el poder del mal que detonan en la soledad del hombre contemporáneo.

“La sombra de las alas” (1927)

Finalmente, de las fuentes de inspiración europea, Noboa adquirió voces propias de los idiomas inglés, italiano y francés para elevar su expresión a la estatura poética de estas naciones, cumbres de todas las artes.

En su poema “La sombra de las alas” puede apreciarse este detalle estructural y estético. A continuación un fragmento del mismo:

“Yo sueño que mis alas proyectan en sus vuelos

la débil sombra errante

hoy bajo claro cielo,

mañana en un distante

cielo brumoso y gris;                    

¡por mi nostalgia eterna, por mis hondos anhelos

de los arcanos mares, y los ignotos suelos

y las lejanas costas del soñado país…!

navigare est necesse” dice el arcaico lema

de mi heráldico emblema;

y en un ambiente leve como impalpable tul,

una galera ingrávida sobre las ondas rema,

y una nueva ligera cruva sobre el azul…”.

Referencias

  1. Hastío. Poeticous. Recuperado de poeticous.com
  2. Calarota, A. (2014). La Generación decapitada en Ecuador. Recuperado de acontracorriente.chass.ncsu.edu
  3. Poetas Parnasianos y Modernistas. Recuperado de cervantesvirtual.com