Definición de pectorales

El adjetivo pectoral procede de pectoralis, una palabra latina, y permite nombrar a lo que está vinculado al pecho. Este término (pecho), por su parte, puede referirse a la zona corporal delantera que se sitúa entre el cuello y el vientre, aunque también permite nombrar al seno de la mujer y, en sentido simbólico, a la valentía.

La cavidad pectoral, por lo tanto, es la parte del cuerpo que ocupa el mencionado espacio. En dicha cavidad se hallan los músculos pectorales, que se dividen en pectoral menor y pectoral mayor.

El músculo pectoral menor se ubica entre la tercera, la cuarta y la quinta costilla. Recibe irrigación a través de la arteria toracoacromial y se halla inervado por un nervio denominado pectoral medial.

El músculo pectoral mayor se ubica encima del pectoral menor, en la zona anterosuperior de la caja torácica. Irrigado por las arterias axilar y toracolumbar, este músculo se encuentra inervado por los nervios pectorales lateral y medial.

El desarrollo de los músculos pectorales es la finalidad de diversos ejercicios físicos. Muchas personas desean tener pectorales marcados y tonificados por cuestiones estéticas y, para esto, deben realizar ciertas rutinas de entrenamiento. Existen, de hecho, máquinas diseñadas específicamente para realizar ejercicios que tonifiquen los músculos pectorales.

En algunos países, por otra parte, se habla de té pectoral para nombrar a una infusión que ayuda a aliviar los síntomas del resfrío y de la gripe. La denominación de pectoral obedece a que las flemas suelen alojarse en los pulmones, es decir, cerca de la zona que conocemos como pecho.

Veamos algunos ejercicios recomendados para el desarrollo de los pectorales:

Press de banca

Recostado en una banca se debe tomar una barra de pesas a la altura del pecho y comenzar a extender ambos brazos hasta que queden completamente estirados, para luego flexionarlos nuevamente. Se trata de un ejercicio muy común y sencillo de aprender, que trae muy buenos resultados en la zona del pectoral mayor.

Press en banca inclinada

De manera similar al caso anterior, es necesario recostarse sobre una banca, aunque en este caso se debe inclinar a un ángulo de 45 grados. Es importante resaltar que el ángulo de los brazos con respecto al suelo debe ser de 90 grados, el mismo que en el ejercicio anterior, como si la banca no hubiese sido rotada. Trabaja especialmente la parte superior del pectoral mayor.

Press en banca declinado

Para este ejercicio se debe rotar la banca de manera que nuestra cabeza se acerque al suelo (en sentido contrario al caso anterior). De nuevo, el ángulo de los brazos no debe verse afectado por el de la banca, sino que la barra se debe elevar en dirección perpendicular al suelo. Sirve para entrenar la parte inferior del pectoral mayor.

Aperturas planas

Recostado, se deben sostener dos mancuernas, una en cada mano, estirando los brazos hacia arriba y con las manos cerradas hacia adentro. Una vez que hemos asumido dicha posición, debemos abrir los brazos hasta que las mancuernas queden al nivel de nuestro cuerpo y luego volver a levantarlos (contrayendo ambos pectorales) para repetir el ejercicio. En este caso se trabajan el pectoral menor y la parte lateral del mayor.

Lagartijas

Este es uno de los ejercicios que pueden realizarse sin la necesidad de ningún aparato o complemento; simplemente debemos recostarnos boca abajo y apoyar las palmas de las manos en el suelo a la altura de los hombros. Partiendo de dicha posición, los pasos son dos: extender los brazos para levantar nuestro cuerpo de manera que quede apoyado simplemente en nuestros pies y nuestras manos; volver a la posición original, manteniendo el cuerpo recto, solamente flexionando los brazos. Las lagartijas, también conocidas como fondos militares, trabajan todo el pectoral.

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