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Metaloides

Te explicamos qué son los metaloides, cuáles son sus usos y características. Además, el uso del término «semimetales».

¿Qué son los metaloides?

Los metaloides o semimetales son cierto tipo de elementos químicos que exhiben un comportamiento intermedio entre los elementos metálicos y no metálicos, en lo que se refiere a asuntos de ionización y propiedades de enlace. Son elementos que actúan como metales en algunas situaciones y como no metales en otras.

Sin embargo, no es sencillo distinguir a los metaloides de los metales verdaderos, y hacerlo requiere generalmente una revisión de sus propiedades de conducción eléctrica, pues además suelen ser muy variados entre sí en forma, aspecto y coloración.

Los elementos conocidos como metaloides son los siguientes:

  • Boro (B).
  • Silicio (Si).
  • Germanio (Ge).
  • Arsénico (Ar).
  • Antimonio (Sb).
  • Telurio (Te).
  • Polonio (Po).

Estos elementos se encuentran, en la Tabla Periódica, distribuidos en una diagonal descendiente desde el boro hasta el astato (sin incluir este último), entre las columnas 13, 14, 15, 16 y 17, dividiendo de ese modo la tabla completa en dos. Los elementos ubicados en la mitad derecha son los no metálicos y los ubicados en la mitad izquierda son los metálicos.

Los metaloides son más o menos raros en la corteza terrestre. Algunos son muy abundantes, como el silicio, que usualmente aparece formando compuestos llamados silicatos, o también el arsénico, o el boro, hallado como parte del mineral bórax, pues no existe en estado libre y puro en la naturaleza.

Otros, en cambio, son bastante raros, como el polonio, que aparece como parte de ciertos minerales de uranio. El antimonio, por ejemplo, se halla en pequeños porcentajes en el planeta Tierra.

Ver además: Enlace iónico

Características de los metaloides

Los metaloides son muy variados en cuanto a su apariencia, o sea, forma y color. Algunos son brillantes y otros opacos, y además muchos presentan más de un estado alotrópico, es decir, más de una presentación, dependiendo de su estructura molecular.

Por ejemplo, el arsénico puede ser gris, amarillo o negro, dependiendo de su versión alotrópica. El silicio, igualmente, puede mostrarse como un cristal sólido brillante, o como un polvo amarronado y sin forma.

Del modo que sea, en su mayoría los metaloides son semiconductores eléctricos, o sea, conducen la electricidad, pero menos que los metales, que son conductores. Aun así, son mucho mejores conductores que los elementos no metales (que suelen ser aislantes), razón por la cual presentan numerosos usos industriales.

Al igual que con la electricidad, los metaloides conducen el calor mucho mejor que los elementos no metálicos, pero sin alcanzar la alta conductividad de los metales.

Semejante condición intermedia les permite a los metaloides reaccionar distinto, dependiendo de si están en presencia de un metal (en ese caso reaccionarán como un no metal) o un no metal (entonces reaccionarán como un metal). En líneas generales, son elementos bastante reactivos, hallados rara vez en forma pura en la naturaleza y poseen tres o más electrones en su capa de valencia.

Por esa misma razón, suelen ser tóxicos. Incluso algunos, como el arsénico, que son indispensables para la formación de moléculas vitales y se encuentran en el cuerpo de los seres vivos. De hecho, la intoxicación por boro o por arsénico mismo suelen ser letales; mientras que el polonio, por ejemplo, no solo es tóxico, sino altamente radiactivo.

Usos de los metaloides

En su mayoría, los semimetales son útiles en la fabricación de aparatos electrónicos y otros objetos que usan semiconductores, como rectificadores, transistores, diodos, circuitos integrados o inclusive, en el caso del silicio, para chips y microprocesadores presentes en prácticamente todos los artefactos que usamos hoy en día.

Sin embargo, al ser tan variados, los metaloides presentan otros usos distintos, como parte de pesticidas, materiales sellantes o catalizadores, como algunos isótopos del Boro, por ejemplo, útiles en la absorción de neutrones dentro de las centrales nucleares, funcionando así como agentes de regulación de las reacciones atómicas.

¿Semimetales o metaloides?

Ambos términos son correctos a la hora de nombrar este tipo de elementos químicos: metaloides (es decir, semejantes al metal) o semimetales (o sea, que no llegan a ser del todo un metal). Pueden usarse de manera indistinta.

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Referencias