Historia

Cultura zapoteca: características, ubicación, sociedad, economía


La cultura zapoteca es una cultura que habitó zonas de Mesoamérica durante el periodo precolombino y de la que aún quedan habitantes que conservan parte de sus tradiciones. Los primeros miembros de este pueblo llegaron a Oaxaca desde el norte sobre, al menos, el 1400 a. C., aunque los registros arqueológicos más antiguos sobre esta cultura datan del 800 a. C.

Con el tiempo, se convirtieron en la cultura predominante de una región que comprendía principalmente el sur del valle de Oaxaca y el istmo de Tehuantepec. Sus ciudades más importantes fueron Monte Albán, donde se han encontrado restos de sus campos de juego, edificaciones y tumbas, y Mitla.

Los zapotecas eran un pueblo sedentario que practicaba una religión monoteísta y el culto a los muertos. Su nombre procede del náhuatl y, según la hipótesis más común, significa “gente de las nubes”. Su escritura estaba compuesta por glifos y elementos pictográficos y fueron los autores de dos calendarios distintos.

La sociedad zapoteca estaba dividida en varias clases, encabezada por los sacerdotes y gobernantes. Después se encontraban los guerreros, los comerciantes, los artesanos y los campesinos. De estos últimos dependía la principal actividad económica de este pueblo, la agricultura.

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Origen e historia

Según los arqueólogos, existen pruebas de que esta cultura ya existía hace unos 3500 años. Su primer desarrollo urbano se produjo entre los siglos XIV y XV a. C., con su centro de San José Mogote.

La etapa de expansión zapoteca tuvo lugar en los periodos preclásico y clásico, entre los años 500 a. C. y 900 d. C. Fue entonces cuando se asentaron en las zonas altas del sur de Mesoamérica, en los estados mexicanos actuales de Oaxaca, Puebla y Guerrero.

No se conoce cuál fue el trayecto migratorio de este pueblo hasta llegar a Oaxaca. Ni siquiera han perdurado mitos o leyendas sobre el tema. Se sabe, en cambio, que los zapotecas afirmaban que procedían directamente del cielo, por lo que se denominaban a sí mismos “gente de las nubes”.

Otro mito afirma que eran descendientes de la arena, las nubes y de la roca, mientras que otra de sus tradiciones señalaba que eran hijos legítimos de los propios dioses.

Primer desarrollo urbano

Las primeras aldeas agrícolas de la zona de Oaxaca comenzaron a desarrollarse entre el 1500 y el 500 a. C. En algunos casos, estos pequeños asentamientos mostraban signos de estratificación social y empezaron a comerciar entre ellas.

La localidad más importante de esa época era San José Mogote, en la que ya aparecen algunos elementos característicos de la cultura zapoteca, como es el caso de la escritura.

Valle de Oaxaca, cuna de la cultura zapoteca

Los primeros asentamientos propiamente zapotecas se levantaron en las áreas montañosas de Oaxaca y, desde allí, esta cultura se extendió al istmo de Tehuantepec, Guerrero y Puebla.

Los zapotecas construyeron su primera ciudad-estado, Monte Albán, en una colina rodeada de fértiles terrenos. Esta localidad vivió su momento de mayor esplendor entre el 500 a. C. y el 800 d. C., con una población que alcanzó los 35 000 habitantes.

Caída de Monte Albán

Monte Albán comenzó su decadencia en el periodo Posclásico temprano (800 – 1200 a. C.). Sin embargo, la cultura zapoteca continuó existiendo en el valle de Oaxaca y otros estados cercanos.

En el 900 d. C., la localidad de Mictlan (Mitla) recogió el relevo de Monte Albán como centro más importante de la cultura. Entre sus principales características destacaba su arquitectura

Decadencia

Los mixtecas fueron conquistando el territorio que había pertenecido a los zapotecas a partir del 1200 d. C. Estos, por su parte, arrebataron Tehuantepec a los zoques.

Más adelante, a partir de la mitad del siglo XV, mixtecas y zapotecas se unieron para intentar evitar que los mixtecas controlaran las rutas comerciales hacia Veracruz, Chiapas y Guatemala.

Los mexicas sitiaron a los zapotecas en la montaña de Guiengola, en las cercanías de Tehuantepec. Liderados por Cosijoeza, los zapotecas resistieron durante un largo tiempo, pero finalmente debieron firmar una alianza con sus atacantes que les permitió conservar cierta autonomía política. Esta situación se prolongó hasta la llegada de los españoles.

Actualidad

En la actualidad existen dos grupos diferentes de zapotecas: el primero reside en los valles del sur de Oaxaca, mientras que el segundo está asentado al sur del istmo de Tehuantepec. Además, también hay pequeñas poblaciones en los estados de Chiapas, Veracruz y Guerrero.

Los datos más fiables afirman que existen unos 400 mil zapotecas en todo México. Uno de los más famosos históricamente fue Benito Juárez, quien ocupó la presidencia del país en cinco ocasiones entre 1858 y 1872.

Ubicación geográfica

El centro geográfico de la cultura zapoteca fue el valle de Oaxaca, situado a unos 200 kilómetros de la capital mexicana. Este valle, al noreste del estado, se encuentra rodeado por las montañas de la Sierra Madre y de Tlacolula.

Uno de los aspectos que favoreció a los zapotecas fue la fertilidad de las tierras del valle, especialmente para el cultivo de maíz. Además, presentaba una gran extensión de terrenos cultivables y, cuando los zapotecas se establecieron en el lugar, el suelo del valle no se había erosionado todavía.

Por otra parte, el clima templado de la zona era también muy favorable para la agricultura. Esa circunstancia permitía que se pudieran obtener varias cosechas anuales y no existía el riesgo de que se produjeran heladas.

División geográfica de los asentamientos

Los zapotecas construyeron sus asentamientos divididos en tres grupos diferentes: en el valle, en la sierra y en el sur.

Su localización geográfica favoreció que establecieran estrechos lazos comerciales con los pueblos olmecas que habitaban la costa sur del golfo, además de ser un lugar estratégico para llevar a cabo conquistas militares que incluían la captura de gobernantes rivales de otros pueblos cercanos.

Monte Albán

La primera capital de la cultura zapoteca fue Monte Albán, ubicada a diez kilómetros de la actual ciudad de Oaxaca. Su situación resultaba ideal para controlar los tres valles fluviales centrales de la zona.

En esta ciudad, los zapotecas construyeron un complejo conjunto de estructuras escalonadas piramidales, cuya función era servir de templos y mercados.

Monte Albán se convirtió en la ciudad precolombina más importante de todo el valle de Oaxaca. Sus gobernantes ejercían un completo control político, religioso y económico sobre otros pueblos de la zona. En su momento de mayor auge, el centro urbano llegó a contar con unos 35 000 habitantes.

Características de la cultura zapoteca

Los zapotecas recibieron una gran influencia por parte de los olmecas, algo que se reflejó en las características generales de su cultura.

Algunos ejemplos de esa influencia fueron el uso de piedras preciosas para el arte; las edificaciones en forma piramidal; o la adoración a una gran cantidad de dioses.

Organización política

Los pueblos de la cultura zapoteca estuvieron gobernados por una monarquía religiosa. Los sacerdotes asumieron la mayor parte del poder y extendieron su influencia a otras zonas mediante la conquista militar. Esto provocó que los guerreros también gozaran de importantes privilegios.

Además, aprovecharon los vínculos comerciales con los olmecas para fortalecer su situación de superioridad sobre otros pueblos. Sus ciudades más importantes fueron la mencionada Monte Albán, Teotitlán, Yagul y Mitla.

Sistema dual

Según los historiadores, la cultura zapoteca se caracterizó por organizarse bajo un sistema dual. Esa duplicidad marcó cada área de su vida, desde el social hasta el político. En este último ámbito, la nobleza tenía el mandato de gobernar, pero la dirección real pertenecía a los sacerdotes.

En la cumbre del sistema político se encontraba el Gocquitao o rey. Su sucesor debía ser obligatoriamente hijo suyo y de una mujer que fuera hija de un jefe guerrero.

El otro mando existente en la cultura zapoteca era el ejercido por la casta sacerdotal. Esto convertía a esta sociedad en una teocracia en la que las decisiones tenían que ser aprobadas por los altos sacerdotes.

Creencia en la naturaleza

Los dioses zapotecas estaban íntimamente relacionados con la naturaleza. Así, adoraban a deidades como Cocijo, el dios de la lluvia, que representaba a la fertilidad; o al jaguar-serpiente.

Los zapotecas realizaban sacrificios humanos en honor de estos dioses para conseguir sus favores y para que no se desencadenaran desastres de ningún tipo.

Por otra parte, los zapotecas honraban a sus antepasados y prestaban cultos a los muertos. Esto se veía reflejado en las urnas funerarias ricamente ornamentadas y en las vasijas de barro que se colocaban sobre las tumbas.

Arquitectura

La arquitectura de la cultura zapoteca alcanzó un elevado nivel de desarrollo, como demuestran los restos encontrados en Monte Albán. Allí se levantó un imponente conjunto de templos sagrados con grandes escalinatas.

Los espacios interiores se dedicaban a las actividades recreativas y religiosas, como el célebre juego de la pelota, en el que los perdedores eran sacrificados.

Sociedad zapoteca

Comparada con la sociedad olmeca, la organización social zapoteca era más compleja. Se trataba de una estructura jerárquica en la que la religión ocupaba el lugar central. Así, esta cultura estaba regida por un estado monárquico bajo normas teocráticas.

Por otra parte, los zapotecas establecieron una serie de ciudades-estado dependientes del poder central.

Pirámide social de la cultura zapoteca

La pirámide social zapoteca estaba dividida en cinco clases diferentes. En la cúspide se encontraban el Gocquitao o rey, quien era considerado como el representante de los dioses en la tierra y ejercía las funciones de supremo sacerdote.

El segundo escalón estaba conformado por las élites. Sus componentes eran los guerreros, los caciques y los altos funcionarios del gobierno junto con sus familias.

Los comerciantes ocupaban el tercer escalón de la pirámide, ya que ganaron un gran prestigio gracias a su actividad y sus contactos con los olmecas.

La mayoría de la población se encontraba en la base de la pirámide. En ella aparecían los agricultores, los artesanos o los alfareros.

Debajo de esta clase solo estaban los esclavos, generalmente prisioneros capturados en las guerras o personas castigadas por varios delitos. Eran utilizados como mano de obra o sacrificados en los rituales religiosos.

Grandes guerreros

La actividad militar de los zapotecas provocó que sus guerreros fueran considerados de los mejores de la época. Todos los hombres, ya fueran comerciantes, artesanos o esclavos, estaban obligados a ir a la guerra en caso de ser reclamados.

Economía zapoteca

La principal actividad económica de la cultura zapoteca fue la agricultura. La fertilidad de sus tierras les permitía obtener cosechas abundantes de maíz, frijoles, caña de azúcar, calabaza, café y trigo.

Para aumentar sus cultivos, los zapotecas implementaron una serie de prácticas innovadoras. Entre ellas se encontraba el desarrollo de terrazas escalonadas en la laderas de los valles con el fin de evitar que la lluvia pudiera arrasar con las plantaciones. Estas terrazas recibían el agua de riego mediante canales que partían de los manantiales naturales.

La actividad agrícola estaba ligada con la religión. Los zapotecas ofrecían ofrendas en ceremonias dedicadas a los dioses que representaban al sol, la tierra, el maíz o la lluvia.

Las buenas cosechas permitieron que aparecieran excedentes que eran utilizados para comerciar con pueblos cercanos. En esos intercambios también se ofrecían productos artesanales, como tejidos o cerámica.

Además de la agricultura y el comercio, los zapotecas también practicaron la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres.

Religión y dioses

Como el resto de las culturas mesoamericanas precolombinas, los zapotecas eran politeístas, es decir, adoraban a varios dioses. Durante su historia, además, adoptaron deidades propias de otros pueblos.

Por otra parte, la cultura zapoteca adoraba a sus antepasados. Según sus creencias, existía un paraíso bajo la tierra en el que descansaban los restos de sus antecesores. En Monte Albán se han encontrado más de 170 tumbas subterráneas, la mayoría dotadas de bóvedas y antecámaras con paredes decoradas de manera muy rica.

Estas tumbas presentan evidencias de que eran abiertas de manera regular. Los historiadores señalan que esto prueba la adoración de los zapotecas por el culto a sus muertos.

Xipe Tótec

El dios principal de la cultura zapoteca era Xipe Totec, una deidad que estaba relacionada con la primavera, la agricultura y la enfermedad.

Para simbolizar el nacimiento de la nueva vegetación, este dios vestía la piel de una víctima humana que representaba la “piel nueva” que cubría la tierra cuando llegaba la primavera.

Otros dioses

Además de a Xipe Tótec, los zapotecas adoraban a otros dioses, todos ellos relacionados con los elementos de la naturaleza. Entre ellos destacaban los siguientes:

– Tlatlauhaqui: dios del Sol.
– Pitao Cozobi: dios del maíz.
– Coqui Bezelao: dios de los muertos.
– Quetzalcóatl: dios de los vientos.
– Pitao Cocijo: dios de la lluvia y la tormenta.
– Xonaxi Quecuya: dios de los terremotos.

Lengua y escritura

Los zapotecas practicaban lo que se conoce como macrolengua. Esto implica que se trataba de un idioma formado por varios dialectos diferentes que no eran comprensibles entre ellos.

Según los estudios realizados, la lengua de la cultura zapoteca procedía de otros idiomas como el otomí, el parme o el mazahua. Era, por otra parte, una lengua tonal, en la que la intensidad de los tonos cambia el significado de la palabra pronunciada.

Sistemas de escritura

La escritura de los zapotecas estuvo desde sus inicios relacionada con el poder del Estado y con sus gobernantes. En Monte Albán, por ejemplo, se sabe que las autoridades escribían grandes textos en los que glosaban sus conquistas y su propia participación en ellas.

Los primeros textos se grababan en piedra, con caracteres glíficos y pictográficos. Era un sistema de escritura logofonético, en el que cada carácter individual representaba una sílaba. Se piensa que el sistema desarrollado por los zapotecas fue la base para el adoptado más tarde por los olmecas, mayas, mixtecas o mexicas.

Los códices que han sobrevivido fueron escritos en piel de ciervo y destacaban por sus ricos colores. Estos documentos han sido fundamentales para que los arqueólogos obtuvieran información sobre su religión y su forma de vida.

Por otra parte, los zapotecas fueron los autores de un calendario que podría haber sido la base del posteriormente desarrollado por mayas y aztecas.

Actualidad

Se estima que hoy en día unas 450 000 personas hablan zapoteco. La gran mayoría de ellas residen en Oaxaca y Veracruz, dos estados mexicanos.

La gran mayoría de ellos también hablan el español, pero algunos solo utilizan una o más variantes de su lengua materna zapoteca.

Costumbres y tradiciones zapotecas

Los textos dejados por los zapotecas en piedra, monumentos y pieles de venado han sido las mejores fuentes documentales para conocer sus costumbres y tradiciones.

A pesar de que la conquista española conllevó la desaparición de buena parte de sus tradiciones y costumbres, los zapotecas han logrado que algunas de ellas hayan sobrevivido. En muchas ocasiones, se han mezclado con las nuevas creencias y usos llevados por los españoles.

El día de los Muertos

La base de la celebración de este día es la creencia de que cumpliendo los ritos adecuados se puede llegar a la tierra de los muertos y visitarlos.

Tradicionalmente, los zapotecas realizaban ofrendas a su dios del maíz tierno, Centéotl, para que este los trasladara al más allá. Los ritos se acompañan con cantos considerados actos de cooperación.

Durante esta celebración se realizan un gran número de danzas. Los ritos se acompañan con música, ya que se trata de un día que recuerda a los muertos pero que tiene un carácter alegre.

Guelaguetza

Esta celebración sigue vigente entre los zapotecas del estado de Oaxaca, donde se realizan cultos a figuras católicas como la Virgen del Carmen. Se trata de una celebración muy influida por las costumbres españolas.

La Guelaguetza, según el catolicismo, solo puede celebrarse los lunes. Por ese motivo también se denomina como lunes del Cerro. La celebración se realiza en el cerro del Fortín situado en el centro de Oaxaca y está considerada como la fiesta más importante del estado.

Danza de la Pluma

Se cree que esta danza tiene su origen en una fiesta que se celebraba en Monte Albán, mucho antes de la llegada de los españoles. Hoy en día está considerado como el baile más representativo del estado de Oaxaca.

La danza se lleva a cabo en el Guelaguetza y representa el conocimiento sobre el universo que poseía esta pueblo. En ella se simboliza la visión de ocho planetas y los movimientos que estos realizaban.

Juego de Pelota

El juego de pelota era una actividad que mezclaba lo lúdico con lo ceremonial. El equipo perdedor del juego estaba obligado a ofrecer su vida a los ganadores para que estos dispusieran de ellas como ofrenda a los dioses. A cambio, los dioses mantenían la abundancia de la comunidad.

En las ruinas de Monte Albán puede verse todavía la estructura del antiguo estadio en el que se practicaba el juego de pelota.

Vestimenta

En las ocasiones especiales, las mujeres de la cultura zapoteca vestían una conjunto llamado huipil. Este estaba compuesto por una blusa de manga corta y una enagua que constaba de una falda con holán. La vestimenta se completaba con joyas y pectorales. En los días normales, tan solo usaban una faldilla.

Los hombres, por su parte, solo vestían un taparrabos al que llamaban maxtlatl, cuyo único objetivo era tapar los genitales. Además, siempre iban descalzos.

Aportaciones científicas y culturales

Aunque la influencia olmeca fue muy importante para la cultura zapoteca, este pueblo logró perfeccionar los conocimientos recibidos hasta llevarlos a un alto nivel de sofisticación en todos los ámbitos. Así, destacaron en disciplinas como la arquitectura, la ingeniería, la escritura o el arte.

Los zapotecas crearon un sistema de riego muy avanzado que les permitió mejorar sus cosechas, sobre todo las de maiz. Por otra parte, desarrollaron un sistema de escritura propio, así como un sistema de numeración.

Calendarios

Los miembros de esta cultura crearon dos tipos de calendarios diferentes:

– El solar, que se usaba con fines agrícolas y que contaba con 365 días divididos en 18 meses. Cada mes tenía 20 días y había otros cinco días adicionales.

– El ceremonial, que se utilizaba con fines religiosos y para darle nombre a los recién nacidos. Este calendario prueba los grandes conocimientos de astronomía de los zapotecas. Estaba compuesto por 260 días divididos en 20 meses de 20 días cada uno.

Artesanías

La artesanía zapoteca se vio favorecida por el desarrollo de diversas técnicas, entre las que destacó la alfarería. Además, también trabajaron los textiles de lana y algodón. Cada pieza era única, sin que se elaboraran dos iguales.

Esta cultura realizaba sus artesanías con dos propósitos principales: el uso cotidiano y el decorativo.

La joyería fue otra actividad que los zapotecas dominaron. Sus piezas eran elaboradas con oro y barro negro, un material típico de la región.

Arte

La piedra fue el material más utilizado por los zapotecas a la hora de elaborar su arte. Para ello, buscaban diferentes tipos de piedra y añadían diversos diseños decorativos.

Por otra parte, también practicaron la pintura mural y los bajos relieves para decorar sus monumentos y edificios. Las temáticas principales eran las ceremonias religiosas y sus actividades militares.

Referencias

  1. Vela, Enrique. Cultura zapoteca. Obtenido de arqueologiamexicana.mx
  2. Enciclopedia de Historia. Civilización zapoteca. Obtenido de enciclopediadehistoria.com
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  5. The Editors of Encyclopaedia Britannica. Zapotec. Obtenido de britannica.com
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  7. Cartwright, Mark. Zapotec Civilization. Obtenido de ancient.eu