Cultura general

Zona arqueológica de Xochicalco: características, arquitectura


La zona arqueológica de Xochicalco consiste en un conjunto de ruinas arquitectónicas que fueron erigidas durante los asentamientos de las culturas prehispánicas mexicanas. Estas ruinas se encuentran ubicadas en el estado Morelos en México, y son consideradas como uno de los patrimonios de la humanidad más importantes.

Teniendo en cuenta los registros arqueológicos, se puede establecer que las edificaciones de Xochicalco fueron construidas luego del abandono de la ciudad de Teotihuacán, por lo que su apogeo data de entre 650 y 900 d. C. En consecuencia, Xochicalco se desarrolló entre la decadencia de Teotihuacán y la construcción de Tula.

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Así mismo, el conjunto de ruinas de Xochicalco es uno de los monumentos prehispánicos más reconocidos dentro de la historia americana, ya que se le considera la cuna de la creencia en el dios Quetzalcóatl, una de las entidades religiosas más influyentes dentro de la cultura tolteca y mexica.

Índice del artículo

Origen e historia

Topografía y ubicación

La ciudad de Xochicalco fue edificada en la cima de un conjunto de cerros, por lo que se tuvieron que construir varios fosos y terrazas artificiales para nivelar el suelo y hacerlo habitable. No obstante, su accidentada e irregular geografía permitió a los ciudadanos edificar una urbe bien fortificada que era vigilada desde una serie de atalayas.

Xochicalco contó con una amplia construcción de basamentos piramidales, así como también con ricos palacios y canchas destinadas a los famosos juegos de pelota de las culturas prehispánicas.

Así mismo, la ubicación geográfica de esta urbe fue bastante estratégica, ya que permitió la instauración de una red de intercambios comerciales con otras regiones. Esto hizo que fuera posible extender sus relaciones económicas desde zonas como Guerrero hasta las costas del Pacífico y del golfo.

Cosmovisión en su iconografía

Algunos historiadores consideran que Xochicalco funciona como una síntesis cultural de las civilizaciones mesoamericanas, ya que su iconografía arquitectónica está constituida por las temáticas astronómica, bélica y cultural.

Además, en estas ruinas se puede apreciar la compleja cosmogonía de estos asentamientos. Esta urbe le permite a los interesados y estudiosos aproximarse fácilmente a la episteme de los poblados mesoamericanos que habitaron en esta región.

El auge o desarrollo de esta urbe transcurrió en el período Epiclásico, que abarcó desde 650 hasta 900 d. C. Posteriormente Xochicalco fue abandonada en 1100, debido a conflictos políticos internos que desembocaron en rebeliones.

Características

Toponimia

La palabra náhuatl Xochicalco quiere decir “lugar de la casa de las flores” y fue un centro urbano trazado con cautela, ya que se fundamentó en la construcción de un conjunto de terrazas artificiales.

La planificación minuciosa de esta ciudad, así como también su particular geografía, permitió defender a los habitantes de los ataques de otros pueblos.

Ornamentaciones

La iconografía y los jeroglíficos que se encuentran presentes en los templos que sobrevivieron al paso del tiempo permitieron a los historiadores registrar la relación que existía entre las regiones de Veracruz, Oaxaca y algunas partes del área maya.

Además, los ornamentos y relieves presentes en la arquitectura demuestran de qué manera funcionaba el culto a Quetzalcóatl.

Cuevas y drenajes

En las laderas de Xochicalco se puede vislumbrar una serie de cuevas que no son naturales, ya que fueron perforadas y fabricadas por los habitantes de la ciudad con la finalidad de adquirir materiales de construcción.

Algunas de estas también fueron elaboradas para estudiar el movimiento de los astros. Ejemplo de ello es el observatorio astronómico.

Esta cueva artificial está constituida por una gran cámara y un pasillo junto con una chimenea de ocho metros. Por el agujero de la chimenea entra la luz del sol debido a una leve inclinación.

De esta manera los rayos se proyectan en el piso de la cueva y permiten conocer los movimientos del gran astro. La cueva está pintada de amarillo, rojo y negro y fue recubierta con estuco.

En cuanto a los drenajes, estos son uno de los elementos más importantes de la antigua ciudad, puesto que permitían almacenar grandes cantidades de agua para utilizarla cuando estuviese transcurriendo la temporada de sequía, que abarca por lo menos siete meses del año.

Estos drenajes fueron elaborados con tubos que se ensamblaron de manera muy similar a los de la actualidad.

Arquitectura

La arquitectura de Xochicalco está constituida por variadas estructuras que permiten estudiar la organización cívica y administrativa de las antiguas civilizaciones mesoamericanas.

Además, dentro de esta urbe se construyeron grandes residencias de élite, junto con un amplio conjunto de edificaciones dedicadas a la cultura y al entretenimiento.

Debido a su rica diversidad arquitectónica, algunos investigadores promueven la teoría de que Xochicalco mantuvo una comunidad llena de artistas y escultores provenientes de otros lugares de América.

Por ejemplo, los relieves que se encuentran al lado de algunos edificios se caracterizan por sus estilizadas y finas representaciones, similares al estilo maya y teotihuacano.

De igual forma, la ciudad está organizada por una plaza central, considerada como el espacio más importante de la urbe. También existió una plaza principal; no obstante, esta era de acceso restringido y solo un pequeño grupo de nobles y sacerdotes podía ingresar. Dentro de esta plaza fue construido el aclamado templo de la Serpiente Emplumada.

Templos

Se han encontrado varias edificaciones destinadas a la celebración y culto a los dioses; sin embargo, también se hallaron una serie de estelas que no solo narran episodios religiosos y místicos, sino también políticos y militares.

Estas construcciones cuentan con diseños, nombres, números y signos calendáricos, lo que sugiere que fueron utilizadas a modo de registro de las hazañas de los héroes de guerra y de los gobernantes.

-Estelas

Las estelas de Xochicalco fueron descubiertas en 1961 por el arqueólogo mexicano César Sáenz, quien pudo registrar tres estelas de figura cuadrangular. Estas se diferencian entre sí por las siguientes características.

Primera estela

La estela número uno consiste en una escultura del dios Quetzalcóatl, quien fue representado emergiendo de la boca de una serpiente.

Esta estela narra un popular episodio mitológico que explica la creación del mundo y de los seres humanos. La historia es conocida como la era cósmica o el quinto sol.

A esta narración se la vincula con el ciclo de Venus, que dentro de la mitología náhuatl es el heraldo del Sol ya que es el primer astro que aparece por las mañanas una vez que la oscuridad comienza a desaparecer.

En la parte superior de esta primera estela hay un texto que muestra la fecha “7 ojo de reptil”. Además, en la parte inferior hay un rostro que tiene símbolos de fuegos que emergen.

Uno de los elementos más interesantes de esta estela es que en los laterales cuenta con un personaje reclinado muy semejante a las estatuillas de Chac mool.

Segunda estela

Esta estela consiste en una escultura cúbica con forma rectangular y una espiga en la base. En la cara frontal se encuentra representado al dios Tláloc, quien lleva un tocado que simboliza el paso del tiempo. En la parte inferior se pueden encontrar unas bigoteras junto con una serie de colmillos que son característicos de este dios.

En los costados de esta estela fueron tallados unos glifos que hacen alusión al agua junto con una lengua bífida; cabe destacar que Tláloc es el dios de la lluvia, por lo que toda esta decoración se encuentra relacionada con dicho fenómeno. En la parte superior también se pueden contemplar algunos cuadretes con elementos acuáticos.

En cuanto a la cara posterior, en esta se pueden apreciar las figuras de una flecha y una mazorca junto con dos pies humanos ascendiendo y el signo del tiempo. Encima de este símbolo reposa la cabeza de un zopilote.

Tercera estela

En esta tercera estela se encuentra una escultura que se puede interpretar como el autosacrificio que llevó a cabo Quetzalcóatl para crear por quinta vez a los seres humanos.

En la parte superior se aprecia el símbolo del movimiento, mientras que en la parte inferior hay un corazón del que brotan 3 gotas de sangre; esta imagen del corazón se ha encontrado en otras representaciones de Teotihuacán.

Además, en esta estela hay una escultura que fue tallada de manera cúbica y cuenta con bajorrelieves en sus cuatro costados. En estos se vislumbran varios numerales junto con la representación de un felino que cuenta con una lengua bífida. Esta estela también tiene la imagen de unos pies que ascienden.

Templo de la Serpiente Emplumada

Este templo es considerado una de las construcciones más importantes de Mesoamérica debido a su belleza y a su relevancia religiosa. En un primer vistazo el espectador se puede percatar de que el templo está constituido por seis serpientes con plumas que se encuentran separadas por otras serpientes más pequeñas y otros adornos.

Las cabezas de estas deidades cuentan con una amplia corona y sus cuerpos ondulantes están ornamentados con caracoles silvestres.

Así mismo, el templo cuenta con un primer y segundo meandro, ambos decorados con un humano sentado en un cojín con la cabeza levemente deformada. Esta característica es propia de las tradiciones de la cultura maya.

En el tercer meandro se encuentra grabada una inscripción que dice “9 ojo de reptil”, lo que según los conocedores es una fecha importante del calendario de esta civilización. Así mismo, se puede observar a unos sacerdotes al lado del signo del eclipse; uno de ellos cuenta con un topónimo en forma de conejo.

Otros datos y detalles sobre el templo

Entre 1909 y 1910 la pirámide tuvo que ser intervenida por Leopoldo Batres, un arqueólogo mexicano muy aclamado, quien se encargó de restaurar la estructura de esta antigua edificación.

El trabajo fue muy exhaustivo porque la pirámide había perdido varias de sus piedras; estas habían sido arrancadas por los hacendados para edificar sus hogares.

En los primeros años de construcción la estructura contó con una pequeña habitación porticada de 10 metros. Posteriormente se le realizó otra ampliación en el frente; sin embargo, esta nueva edificación fue tapada para construir la pirámide que simbolizó el lugar más importante de Xochicalco.

Paramento de la edificación

En cuanto al paramento del edificio, este se encuentra en el lado este de la edificación y fue dividido en ocho rectángulos, que cuentan con un sacerdote en cada uno.

Estos sacerdotes mantienen las piernas cruzadas y sostienen un incensario; además, están acompañados por el signo del día, que tiene un topónimo que hace referencia al pueblo de donde proviene cada uno de ellos.

En total se estipula que la edificación contó con 28 representantes de sacerdotes. Esta aproximación derivó del hecho de que se consideraron las dimensiones de los rectángulos y se calculó el número de personajes que podían caber en el paramento.

En la zona superior del paramento se puede apreciar otra serie de rectángulos en los que se contempla a otro personaje con las piernas cruzadas que tiene consigo la vírgula de la palabra. Lleva junto a él una bolsa alargada, lo que era un atuendo propio de los sacerdotes de esta cultura.

Esta representación lleva un tocado con plumas y frente a ella se puede apreciar un topónimo que indica su lugar de origen. Además, justo debajo de este dato se encuentra una boca abierta que desea tragarse a un círculo; esto hace referencia a un eclipse que ocurrió en Xochicalco en 664 d.  C.

En cuanto a la zona sur del paramento, se pueden vislumbrar cuatro sacerdotes, todos ellos precedidos por el símbolo del eclipse. Únicamente el cuarto sacerdote cuenta con un topónimo, que consiste en una pequeña liebre parada en sus patas traseras llevando consigo una vírgula.

Lado frontal y laterales

En el lado frontal del templo se aprecia a una figura con forma de coyote que lleva consigo un objeto extraño, precedido de un guerrero y de una fecha. Del lado derecho se erige un árbol junto con un gran maíz y al lado aparece otro guerrero seguido de otra fecha.

En los laterales del templo hay dos figuras humanas que llevan puestos bragueros, una cinta debajo de la rodilla y huaraches; este atuendo era propio de los jugadores que participaban en el juego de la pelota.

Referencias

  1. A. (2016) La sabiduría del Ser: Zona Arqueológica de Xochicalco. Recuperado 17 de junio de 2019 del Gnosis: samaelgnosis.net
  2. A. (2019) Xochicalco durante el epiclásico. Recuperado el 17 de junio de 2019 de Arqueología Mexicana: arqueologiamexicana.mx
  3. A. (2019) Zona arqueológica de Xochicalco. Recuperado el 17 de junio de 2019 de INAH: inah.gob.mx
  4. A. (s.f.) Xochicalco. Recuperado el 17 de junio de 2019 de Wikipedia: es.wikipedia.org
  5. Sánchez, D. (2016) Zona arqueológica de Xochicalco. Recuperado el 17 de junio de 2019 de Foursquare: es.foursquare.com