Medicina

Puerperio fisiológico: qué es, para qué sirve, clasificación


El puerperio fisiológico es el período que sigue al parto o a la cesárea (cirugía). Comienza después de la expulsión de la placenta y se extiende hasta la recuperación anatomofisiológica de la mujer.

Es una etapa de duración variable, entre 6 y 8 semanas o 45 y 60 días, en el que se inicia la lactancia materna y ocurre la adaptación entre la madre, el recién nacido y su entorno. Es lo que en el conocimiento popular se denomina “cuarentena”.

En este período, el organismo de la mujer retorna a las condiciones previas a la gestación o embarazo. Todas las adaptaciones funcionales que ocurrieron durante el embarazo van desapareciendo y los órganos vuelven a su condición funcional previa.

Idealmente es un período en el que la madre, el bebé y su entorno deben estar en un ambiente tranquilo y con apoyo familiar, sobretodo de la pareja. La alimentación de la madre debe ser rica en frutas, fibras y proteínas.

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¿En qué consiste el puerperio fisiológico?

Al ser el período que sigue al parto, en las primeras etapas la madre tiene que tener cuidados higiénicos personales para evitar infecciones puerperales y evitar problemas en las mamas, asegurando así una lactancia adecuada.

Si el parto ha sido vaginal, la madre podrá movilizarse normalmente a las pocas horas de haber terminado. Si le han practicado episiotomía (incisión del periné para evitar desgarros durante el parto) deberá lavar la herida con agua y jabón y mantenerla seca hasta que cicatrice.

Cuando el parto ha sido por cesárea, la recuperación postparto inmediata es un poco más lenta ya que requiere de la recuperación postquirúrgica. Sin embargo, la mujer podrá movilizarse prontamente (24h) con ciertas dificultades iniciales por las molestias postoperatorias.

En este último caso tendrá que tener un cuidado con la herida quirúrgica hasta que se retiren los puntos de sutura y la herida cicatrice adecuadamente, siguiendo las recomendaciones del médico tratante.

El amamantar al niño durante el puerperio es de gran importancia tanto para el bebé como para la madre. Esto no solo por los lazos afectivos que se establecen, sino por los importantes efectos fisiológicos que ocurren.

Por un lado, la madre a través del calostro (primera secreción láctea 3 a 5 días) le pasa al niño una serie de inmunoglobulinas que lo pro­tegerán de muchas enfermedades infecciosas en los primeros dos meses de vida. Luego, al amamantar, se pro­du­cen en la madre una serie de contracciones uterinas que aceleran la recuperación postparto del útero.

Ovulación

Durante este período la madre tendrá pérdidas sanguíneas que inicialmente son abundantes y que luego se convertirán en un trasudado seroso que perdurará a lo largo del puerperio por unas tres a seis semanas. Estos líquidos o sangrados se llaman loquios.

En las mujeres que no amamantan se puede esperar el regreso de la función cíclica ovárica a partir del segundo mes posterior al parto, con ovulación unas 9 a 10 semanas después del parto. En las mujeres que amamantan los altos niveles de la hormona prolactina provocan ausencia de ovulación.

Sin embargo, si la mujer no quiere volver a gestar deberá consultar a su médico para tomar las medidas adecuadas.

¿Para qué sirve el puerperio fisiológico?

El puerperio sirve para la recuperación del organismo de la mujer y el restablecimiento de las condiciones previas al embarazo.

Muchos de los cambios que ocurren en el puerperio se deben a cese brusco de la producción hormonal y otros debido a la pérdida del cortocircuito placentario de baja resistencia y a las pérdidas de sangre durante el parto.

Sistema cardiovascular

La pérdida del circuito placentario obliga a la reacomodación del circuito cardiovascular. Hacia el tercer día del puerperio, el volumen sanguíneo de la madre baja a un 85% del volumen que mantenía durante el embarazo. Estos cambios influyen en la eliminación renal y hepática de las hormonas.

Al cabo de seis semanas, aproximadamente, el volumen sanguíneo total ha disminuido en un 40% con respecto a los valores que tenía durante el embarazo. La masa eritrocitaria aumenta en un 15% en la primera semana del puerperio, para normalizarse unos 3 a 4 meses después.

En la primera semana del puerperio también ocurre un aumento de las plaquetas, de los leucocitos y de algunos factores de la coagulación. En cuanto al agua corporal hay una pérdida de 1 a 2 litros de líquido extracelular en la primera semana y de 1 a 1.5 litros por semana en las 5 semanas siguientes.

Sistema reproductor femenino

En el sistema reproductor femenino va disminuyendo el tamaño y peso del útero. Se producen una serie de contracciones uterinas que permiten reducir el sangrado y eliminar los tejidos necróticos. Así mismo, estas permiten reducir el tamaño del órgano hasta que, en unas seis semanas, se alcanza el peso previo al embarazo.

Después de la episiotomía, la vagina se encuentra edematosa, lisa y flácida. A partir de la tercera semana desaparece el edema y comienzan a parecer los pliegues vaginales. Entre la sexta y octava semana se completa la reparación del introito vaginal y de las paredes de la vagina.

Al ocurrir el parto y eliminarse la placenta hay un descenso brusco de los esteroides y lactógenos placentarios, lo que desinhibe la acción de la prolactina sobre las glándulas mamarias y comienza la síntesis de leche. Las mamas aumentan de tamaño y se observan ingurgitadas y tensas.

Sistema digestivo

En el posparto, al desaparecer la presión ejercida sobre el aparato digestivo por el útero y el feto y reducirse el tamaño del útero, las vísceras se reacomodan en la cavidad abdominal.

En la primera semana puede existir un poco de estreñimiento, pero al cabo de la segunda semana mejora la motilidad y aumenta el vaciado gástrico, con lo que desaparece el reflujo y la pirosis o acidez. La función metabólica hepática recupera sus valores pregestacionales a partir de la tercera semana.

Sistema urinario y renal

Los riñones permanecen aumentados de tamaño hasta el primer mes de puerperio, al igual que la dilatación de los uréteres. La función renal vuelve a tener los valores previos al embarazo después de la primera semana del periodo puerperal.

Durante el puerperio hay un aumento en la diuresis debido la eliminación del exceso de líquido del compartimiento extracelular.

Pérdida de peso.

Existe una pérdida de peso inmediata por la salida del niño, de la placenta, del líquido amniótico y por las pérdidas insensibles durante el parto. Estas pérdidas provocan una reducción de unos 5 a 6 Kg de peso en el puerperio inmediato.

Luego, en la primera semana se pierden de 1 a 2 Kg de peso y en las subsiguientes cinco semanas se pierden entre 1 a 1,5 Kg por semana. La razón de esta pérdida de peso tiene que ver con la eliminación del agua corporal, como se explicó anteriormente.

Clasificación

Desde el punto de vista clínico el puerperio comprende tres períodos sucesivos:

– El puerperio inmediato, que incluye las primeras 24 horas después de parto. 

– El puerperio mediato, este se extiende desde el segundo día hasta el final de la primera semana y para algunos autores hasta el décimo día.

– El puerperio tardío concluye alrededor de los 40-45 de postparto. Corresponde al tiempo necesario para la recuperación completa de los órganos genitales femeninos y el retorno de la mujer a su condición pregestacional.

Referencias

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