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Cómo una lesión cerebral puede causar fanatismo religioso


Cada uno de nosotros tiene una forma de ver el mundo, nuestro propio sistema de valores y creencias que nos hacen observar, analizar y juzgar la realidad de una manera determinada. Dentro de estos sistemas de valores una elevada proporción de la población incluye creencias de tipo espiritual y religioso, en muchos casos adquiridas y asimiladas a través de la cultura y la educación. Y en algunos casos estas creencias y su reforzamiento a lo largo de la vida pueden dar pie a interpretaciones inflexibles sobre cómo es o debe ser el mundo. 

Asimismo, esta falta de flexibilidad cognitiva no siempre es producto del aprendizaje, sino que existen lesiones y alteraciones en distintas partes del encéfalo que pueden hacer que se dificulte o incluso se pierda la suficiente flexibilidad cognitiva como para aceptar otras posibles interpretaciones de la realidad, de manera que solo las propias creencias resultan aceptables. Estamos hablando de cómo una lesión cerebral puede causar fanatismo religioso.

Las creencias religiosas y el fanatismo

Se entienden por creencias religiosas a aquel conjunto de ideas consideradas como ciertas por las personas que las profesan y que suelen incluir referencias a un modo concreto de ver e interpretar la existencia y la realidad.

Junto con otro tipo de valores y creencias forman parte del sistema de valores a partir de las cuales organizamos nuestra actuación y existencia en el mundo. Son una manera determinada de dar sentido a la realidad a partir de la experiencia o de la información que se ha transmitido por parte de la sociedad y la cultura. En sí mismas no son ni positivas ni negativas, sino una parte más de la idiosincrasia de cada persona. Y en condiciones normales tampoco son necesariamente excluyentes con otras formas de interpretación.

Sin embargo, en algunas ocasiones las personas limitan su perspectiva de la realidad a una o un grupo concreto de creencias, rechazando la posibilidad de la existencia de otras alternativas y considerando la propia como la única válida. 

Si la defensa de este sistema de creencias se vuelve vehemente y apasionado hasta el límite de volverse irracional, trata de imponer a otros dichas creencias y descartar la posibilidad de crítica de éstas o la viabilidad de otras alternativas puede considerarse que estamos ante la presencia de fanatismo. Uno de los principales aspectos que diferencia el fanatismo de la creencia (sea o no religiosa) es la pérdida de flexibilidad cognitiva y de la apertura a nuevas perspectivas.

La flexibilidad cognitiva

Una de las principales y más importantes funciones ejecutivas, la flexibilidad cognitiva es aquella capacidad que permite al ser humano ser capaz de modificar sus cogniciones y comportamientos a partir de nuevas informaciones provenientes del exterior o del procesamiento y elaboración de ésta debida al razonamiento.

Esta capacidad permite que seamos capaces de afrontar cambios en el medio natural y social y nos hace capaces de sobrevivir, generar nuevas estrategias y adoptar nuevos enfoques. Sirve para reorganizar nuestra estructura mental y nuestros sistemas de valores y creencias de acuerdo a la información existente. Asimismo, nos permite aprender de la experiencia y vincularnos con la realidad.

La ausencia o presencia disminuida de esta capacidad provoca, por el contrario, que estemos peor preparados para afrontar alteraciones en el medio y asumir la llegada de novedades ajenas a lo ya conocido. El comportamiento y el pensamiento se vuelven rígidos y perseverantes, y a menudo se dificulta la supervivencia y la adaptación.

Datos extraídos de la investigación: efectos de lesiones en el prefrontal

Diferentes investigaciones han reportado que parte de las áreas cerebrales vinculadas a nuestro sistemas de creencias se encuentran vinculados a una de regiones cerebrales más relevantes para la actuación y funcionamiento social del ser humano: el córtex frontal.

Concretamente, se ha detectado una vinculación entre la capacidad de reorganizar nuestra cognición y creencias a partir de la experiencia y aceptar nuevas posibilidades y el área prefrontal ventromedial. Este área ayuda a regular la percepción y expresión emocional y tiene una fuerte implicación en la gestión de la motivación, la respuesta al medio y la creatividad humana.

Lesiones en este área han manifestado disminuir la capacidad creativa y la imaginación del ser humano, además de su flexibilidad mental y la posibilidad de visualizar y entender nuevas perspectivas. La apertura a la experiencia, uno de los principales rasgos de personalidad, también se ve reducida en gran medida.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los datos se han extraído a partir del análisis de una muestra limitada a diferentes veteranos de la guerra de Vietnam con o sin lesiones cerebrales, lo que implica que se trata mayoritariamente de varones norteamericanos con una edad determinada y unas características culturales y unas vivencias y creencias concretas. De este modo, los resultados difícilmente pueden generalizarse a otras culturas, religiones o sujetos con otras características.

Implicaciones de estas investigaciones

Es importante tener en cuenta que los datos reflejados por estas investigaciones hacen referencia a la presencia de fanatismo y la relación entre éste y la pérdida de flexibilidad mental derivada de lesiones cerebrales. No se trata de atacar las creencias religiosas, que no dejan de ser una manera de intentar organizar y explicar el mundo, cosa que no es la intención ni de este artículo ni de las investigaciones de las cuales se parte.

Tampoco hay que considerar que todas las personas que presentan un elevado nivel de fanatismo religioso padecen lesiones cerebrales ni problemas en el prefrontal, existiendo una gran influencia ambiental y educativa en el surgimiento y desarrollo de la capacidad de ver y aceptar nuevas perspectivas o la dificultad para ello.

Lo que sí reflejan estas investigaciones es que determinadas lesiones cerebrales pueden provocar la pérdida de flexibilidad cognitiva que puede llegar a conducir al fanatismo. Y no únicamente al religioso, sino también al vinculado a otro tipo de estimulaciones o creencias.

Esta investigación si podría ayudar a localizar qué áreas cerebrales se encuentran vinculadas a las creencias y a la apertura mental y contribuir a establecer estrategias y mecanismos a partir de las cuales poder tratar la presencia de trastornos en que se presente rigidez mental y otras alteraciones derivadas de lesiones y enfermedades.

Referencias bibliográficas:

  • Zhong, W.; Cristofori, I.; Bulbulia, J.; Krueger F. & Grafman, J. (2017). Biological and cognitive underpinnings of religious fundamentalism. Neuropsychologia., 100. 18-25.