Valor negociable

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Un valor negociable es un instrumento habitual en finanzas con el que su poseedor puede operar en los mercados de compra y venta de valores.

Dentro del concepto de valor negociable se encuentran destacados ejemplos de activos financieros como pueden ser las acciones o las obligaciones.

Sus propietarios o poseedores tienen la capacidad de venderlos en los mercados bursátiles a determinados precios. Es decir, este tipo de instrumentos financieros son susceptibles de protagonizar actividades económicas lucrativas y especulativas.

Los valores negociables cuentan con carácter intrínseco de propiedad. Cada titular es poseedor de una serie de derechos de propiedad y capacidad de decisión sobre sus carteras de valores.

Además un valor de este tipo puede ser tanto público como privado, dependiendo del origen o la naturaleza del emisor. Por ejemplo, una acción de una compañía (privado) de telecomunicaciones o un título de deuda soberana (público).

Características de un valor negociable

Los principales rasgos con los que puede identificarse este tipo de activos son los siguientes:

  • El precio de estos valores es volátil y experimenta cambios. Dichas variaciones dan su sentido a la existencia de los mercados de valores y financieros.
  • Las fluctuaciones dan lugar a rentabilidad relativa a la inversión de dicho valor.
  • Al contrario de lo anterior, también es posible que tenga lugar un riesgo de pérdidas económicas.
  • Todos son instrumentos intercambiables y con los que es posible operar por medio de compra y venta.
  • Debido al punto anterior, su titularidad es intercambiable. Al mismo tiempo es liquidable si la contraprestación se realiza en forma de dinero.
  • Deben contar con permanente y exhaustiva vigilancia de una entidad reguladora, así como de organismos reguladores del mercado que eviten la especulación financiera indebida.

Ejemplos de valor negociable

En el contexto de las finanzas y los mercados bursátiles existe gran cantidad de ejemplo de valores negociables.

Dentro de este tipo de activos pueden incluirse bonos, letras del tesoro, títulos de deuda pública, participaciones en fondos de inversión o de pensiones y todo tipo de derivados financieros.

Además, por supuesto, de las acciones. Las cuales, ya las hemos mencionado en párrafos anteriores.