Definición de respiración branquial

La respiración consiste en la absorción y expulsión de aire. Una vez que el aire ingresa al organismo de un ser vivo, éste toma ciertas sustancias y luego lo expulsa ya modificado debido al proceso.

Los seres vivos inspiran aire para recibir oxígeno que se fija en la sangre y luego exhalan para eliminar dióxido de carbono. Este proceso de intercambio de gases se conoce como hematosis y se desarrolla con diferentes órganos de acuerdo a la especie.

La respiración branquial permite absorber oxígeno y eliminar dióxido de carbono bajo el agua.

Qué es la respiración branquial

La respiración branquial es aquella que se lleva a cabo a través de las branquias (estructuras que también se conocen con el nombre de «agallas»). Una gran cantidad de animales acuáticos dispone de estos órganos que permiten absorber el oxígeno que se encuentra en el agua y eliminar el dióxido de carbono.

Los peces, de este modo, usan las branquias para la absorción de oxígeno, que luego pasa a la sangre y llega a los tejidos. El proceso de respiración se completa cuando el animal expulsa el dióxido de carbono que se produce en la respiración celular.

Mientras que los pulmones que tienen los seres humanos y otros mamíferos son internos, las branquias son externas. Estos órganos respiratorios sirven para comenzar un proceso que luego continúan los tejidos, donde a nivel celular las mitocondrias (orgánulos celulares) trabajan en la producción del dióxido de carbono que finalmente se elimina.

La respiración branquial se lleva a cabo de distintos modos de acuerdo a la especie.

Resultado de la evolución de las especies acuáticas

Las branquias surgieron a lo largo de la evolución de las especies acuáticas que adquirieron un cierto tamaño o bien una actividad considerable, ya que los otros, aquellos cuya tasa metabólica no es tan grande o su tamaño es reducido, utilizan la superficie de sus cuerpos para intercambiar los gases. Estas estructuras que se especializan en la captación del oxígeno son las que organizan la circulación de fluidos, ya sea en aquellas especies con un sistema vascular desarrollado como en las restantes, grupo en el cual podemos encontrar a los moluscos, por ejemplo.

¿Por qué las branquias son internas, a diferencia de las tráqueas y los pulmones? La respuesta se halla en las características del movimiento del agua por el organismo, ya que no resulta muy fácil de llevar a cabo en cavidades tan complejas, a causa de ser un elemento mucho más denso que el aire y por rozar con mayor intensidad las paredes de las estructuras.

Tipos de respiración branquial

Para que los gases puedan intercambiarse con éxito, es necesario que no existan barreras entre el agua que ingresa y las células de la epidermis; por esta razón, incluso en aquellas especies cuya piel presenta fuertes escamas, los tejidos de las branquias son frágiles y blandos. En cuanto a su anatomía, podemos distinguir entre dos formas de branquias:

* una que se compone de una ramificación de apéndices de un gran tamaño (relativo al del animal). Esta se aprecia en anélidos, larvas de tritones y salamandras, moluscos y larvas de insectos;

* una que consiste de hendiduras que comunican el tubo digestivo con el exterior, la cual podemos observar en los vertebrados acuáticos a los que denominamos peces. Se ven como láminas que se superponen y recorren los vasos sanguíneos.

La respiración branquial, de todos modos, se desarrolla de distintas maneras de acuerdo a la especie. Los peces que cuentan con un esqueleto óseo se encargan de bombear el agua desde la zona bucofaríngea hasta una cavidad que se encuentra debajo del opérculo(una aleta que protege las branquias gracias a su dureza, y que se abre cuando se cierra la boca para permitir el flujo de agua con poca presión). En ese recorrido, el agua atraviesa las branquias que se encargan de la absorción del oxígeno y de su posterior distribución a todo el cuerpo a través de la sangre.

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