Definición de pedrusco

El concepto de pedrusco se utiliza para nombrar a un trozo de piedra que no ha sido labrado. Los pedruscos, por lo tanto, son pedazos rocosos que no fueron trabajados por el hombre para modificar su forma o estado.

Por ejemplo: “Un pedrusco me rompió un neumático del coche cuando circulaba por una zona montañosa hace dos días”, “De acuerdo a los testigos, el muchacho tropezó con un pedrusco y terminó cayendo al precipicio”, “El lobo marino salió del mar y descansó varias horas sobre un pedrusco”.

Es importante tener en cuenta que hay otras acepciones de pedrusco. El término también permite denominar a una piedra preciosa de tamaño grande: “Los rumores indican que el pedrusco que el cantante le entregó a su prometida tiene un valor de más de medio millón de dólares”, “¡Mira el pedrusco de ese colgante! Debe costar una fortuna”, “En su nueva muestra, el museo exhibe un pedrusco de características únicas”.

El proceso que nos permite convertir un pedrusco en una piedra exige la fusión de diversas técnicas y herramientas, sin dejar de lado una destreza que se adquiere poco a poco con la experiencia. La fabricación de artículos con piedra esculpida es una de las actividades más antiguas que existen, y a lo largo de la historia se han desarrollado diferentes métodos de trabajo para poder tallar, cortar, taladrar, pulir, pegar y limpiar la piedra.

El primer paso, incluso antes de conseguir el pedrusco que deseamos transformar, es elaborar el diseño en papel. Es importante tener los objetivos bien claros para reducir al mínimo las probabilidades de cambios drásticos en medio del proceso. Del mismo modo que en cualquier otra disciplina de tipo creativo que exija diferentes habilidades manuales, se recomienda comenzar por motivos sencillos tales como figuras geométricas fundamentales, ya que siempre habrá tiempo para embarcarse en proyectos más complejos.

Con respecto al estado del pedrusco, para comenzar es especialmente adecuado escoger uno sano, o sea sin hendiduras, fisuras, fallos en su estructura o betas que puedan conducir a roturas accidentales durante el tallado. Para detectar estos defectos no basta con observar la pieza, sino que existen ciertos procedimientos que nos permiten asegurarnos de su buen estado; por ejemplo, sumergirlo en agua para que las grietas se adviertan con mayor claridad o golpear su base con un martillo o un cincel para comprobar que no suene a hueco, lo cual revelaría la presencia de una anomalía en su interior.

Otro de los puntos importantes a tener en cuenta a la hora de escoger un pedrusco para trabajar sobre él es el tamaño: debe ser mucho mayor al de la pieza que deseamos obtener, ya que entre el tallado, el corte y el pulido lo reduciremos considerablemente. Además, una vez que hayamos hecho el diseño en papel y tengamos el pedrusco, debemos dibujar sobre él con un lápiz de cera, por lo cual se necesita un margen generoso para plasmarlo correctamente antes de comenzar a modificar la superficie.

La noción de pedrusco, por otra parte, se utiliza simbólicamente para aludir a una dificultad: “Una lesión en el tobillo izquierdo se convirtió en un pedrusco en la carrera del delantero, hasta que una intervención quirúrgica le permitió recuperar su movilidad normal”, “Tropecé varias veces con el mismo pedrusco: las mentiras de mi jefe”, “Aunque la falta de información oficial fue un pedrusco, logramos avanzar con la investigación hasta descubrir la verdad”.

Pedrusco, por último, es una marca de joyería y objetos de cerámica con base en la ciudad vasca de Bilbao. Su responsable es Irene Trincado, quien se encarga del diseño de piezas de estilo contemporáneo.

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