Definición de endeble

El vocablo latino indebĭli llegó a nuestro idioma como endeble. Este adjetivo refiere a aquel o aquello que resulta frágil, inestable o débil.

Por ejemplo: “Los investigadores afirmaron que la coartada del sospechoso es endeble”, “El conjunto local se aprovechó de la defensa endeble de su rival y anotó cien puntos en apenas treinta minutos”, “Me da miedo cruzar el río por un puente tan endeble…”.

Lo endeble carece de fuerza, resistencia o sustento. El concepto puede aludir a algo físico o a cuestiones simbólicas. Una casa endeble, por citar un caso, es una construcción precaria cuya estructura podría colapsar en cualquier momento. Por lo general las viviendas que se levantan de manera informal y desorganizada en los asentamientos más pobres (como villas de emergencia, favelas, cantegriles o chabolas, según el país) son endebles por los materiales y las técnicas que se emplean. Una casa con paredes de cartón y techo de chapa puede recibir este calificativo, ya que es probable que se derrumbe ante una tormenta fuerte.

La vida en una villa de emergencia tiene muchas consecuencias negativas, y muchas de ellas se relacionan directamente con las características de las construcciones. Una casa endeble no existe como tal por decisión de los dueños, sino por la imposibilidad de utilizar los materiales y los métodos adecuados para fabricar una más resistente. La salud física se ve afectada por el deficiente aislamiento de las temperaturas extremas, así como por la imposibilidad de mantener la higiene de la misma forma que en una vivienda que reúna las condiciones mínimas de salubridad. Por otro lado, la pobreza también afecta la autoestima, y de este modo se convierte en una trampa mortal que muy poca gente puede superar.

Un argumento endeble, por otra parte, puede ser desmentido o contradicho con facilidad. Supongamos que el director técnico de un seleccionado nacional de fútbol intenta justificar una derrota de su equipo por la “falta de tiempo” para entrenar, debido a que sus jugadores solo realizaron tres prácticas antes del partido. Sin embargo, su rival tuvo el mismo tiempo y la misma cantidad de prácticas para prepararse. Por eso se puede afirmar que el argumento esgrimido por el entrenador es endeble: ambos conjuntos llegaron al encuentro en las mismas condiciones.

Es importante diferenciar un argumento endeble de una falacia: si bien el primero carece del peso necesario para parecer correcto y válido, el segundo consigue engañar a su interlocutor con facilidad. Este tipo de argumento también se conoce como engaño, aunque en algunos casos no sean sinónimos; por ejemplo, las falacias lógicas son simplemente razonamientos defectuosos cuya lógica no funciona adecuadamente, pero no siempre se usan para crear mentiras o manipular a los demás.

Uno de los rasgos de los que carece un argumento endeble es la legitimidad, esa característica de las cosas que son verdaderas, genuinas y ciertas bajo cualquier punto de vista. Para crear una mentira que pase por un argumento legítimo existen diferentes herramientas y recursos, que entran en el grupo de los llamados mecanismos legitimatorios: incluir citas en nuestro discurso puede aumentar su aparente validez, especialmente si nuestro interlocutor respeta a las personas citadas, del mismo modo que brindar ejemplos para justificar nuestras palabras, aunque no pudieran llevarse a la práctica.

A la hora de elaborar un discurso de tipo argumentativo, podemos optar por demostrar la veracidad y la validez de los hechos objetivos que exponemos, hablar de las causas y las consecuencias apelando al lenguaje más apropiado para la tesis o bien centrarnos en la descripción del problema para dar comienzo a un debate abierto; en un argumento endeble, por otra parte, no se puede apreciar ninguno de estos tres caminos, ya que no se hace con bases sólidas ni con la verdad como objetivo.

Definición siguiente →