Definición de embalse

Un embalse es un depósito de agua que se forma de manera artificial. Lo habitual es que se cierre la boca de un valle a través de una presa o de un dique, almacenando el agua de un río o de un arroyo. Con dichas aguas, se puede abastecer a poblaciones cercanas, producir energía eléctrica o regar terrenos.

Por ejemplo: “Preocupación en el sur: denuncian que las aguas del embalse Arizturi presentan elevados índices de contaminación”, “A la mañana vamos a visitar el embalse y por la tarde trataremos de llegar a la cima de la montaña”, “La construcción del embalse demandará una inversión millonaria, pero generará grandes beneficios a los pobladores de esta región”.

Se conoce como embalse de usos múltiples a aquel que se destina a varias finalidades, como la generación de energía eléctrica, la pesca deportiva y las actividades recreativas.

Cuando hablamos de embalse es importante saber que aquel cuenta con una serie de elementos o características que le definen, entre los que destacan los siguientes: el caudal regularizado, que es el que puede retirar durante el año; el caudal firme, que es el máximo que se puede sacar de aquel en un periodo crítico por sequías; la curva llamada cota-superficie inundada y la curva cota-volumen.

De la misma manera, cuando se hace referencia a un embalse es fundamental también tener en cuenta el nivel de agua que posee. En este sentido, hay que resaltar que existen diversos tipos de niveles, entre los que merece la pena subrayar los que se establecen a continuación:
• Nivel mínimo minimorum, es el mínimo que puede tener aquella construcción.
• Nivel mínimo operacional, que es aquel por debajo del cual el embalse y el resto de las estructuras que posee no pueden funcionar correctamente.
• Nivel máximo operacional, que es el que indica que cuando el agua llega a él se hace necesario que se empiece a verter la misma.
• Nivel máximo normal. Cuando este se alcanza el objetivo no es otro que estar cuidando al milímetro lo que es la seguridad del embalse.

Numerosos son los embalses que existen a lo largo de toda la geografía mundial. No obstante, entre los más importantes se encuentran estos:
• Lago Kariba, situado en la frontera entre Zimbabwe y Zambia.
• Embalse Bratsk, en Rusia.
• Lago Volta, en Ghana.
• Embalse de Guri, en Venezuela.
• Embalse Krasnoyarskoye, en Rusia.
• Lago-embalse de Tharthar, en Irak.

Es importante destacar que la construcción de un embalse puede generar efectos ecológicos irreversibles. Problemas de erosión, movimiento de tierras, alteraciones en el curso del río o arroyo y cambios en los suelos, la flora y la fauna son algunas de las consecuencias.

Más allá de que se asocia la noción de embalse a un depósito de agua construido por el hombre, lo cierto es que pueden encontrarse embalses que se crean por acciones naturales. En este sentido, pueden mencionarse los derrumbes de laderas, la acumulación de hielo en las regiones muy frías o las presas que construyen los castores. Estos embalses suelen escapar del control humano y no permiten gestionar el uso del agua.

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