Definición de civismo

La idea de civismo procede del francés civisme, a su vez derivado del vocablo latino civis (que puede traducirse como “ciudadano”). El concepto alude a una conducta que se desarrolla en concordancia con las normas de convivencia que regulan la vida social. También puede vincularse al respeto por los instituciones y las leyes.

Se entiende que el civismo implica no transgredir las pautas que permiten vivir pacíficamente en comunidad. El civismo, por lo tanto, supone respetar los derechos de los demás y cuidar los espacios públicos y el medio ambiente. Si todas los integrantes de la sociedad actuaran con civismo, no habría violencia, ya que los conflictos se solucionarían a través del diálogo y del accionar institucional.

Supongamos que una persona necesita realizar obras en su departamento (apartamento). Para evitar molestar a sus vecinos, inicia los trabajos a las 10 de la mañana, los interrumpe al mediodía y luego los retoma entre las 16 y las 18. De esta manera no realiza ruidos que pudieran interferir con el descanso de los otros individuos. Además se encarga de limpiar la suciedad generada por las obras, depositando los escombros y los residuos en el contenedor correspondiente. Todas estas acciones demuestran el civismo del sujeto en cuestión.

Respetar las normas de tránsito contribuye al civismo.

Cómo comportarse con civismo

Otras normas que se consideran claves para poder comportarse con civismo son las siguientes:

-Hay que evitar hablar demasiado alto así como gritar en espacios públicos como pueden ser hospitales o bibliotecas.
-Cuando alguien está hablando a una persona esta debe escucharle y no interrumpir su discurso.
-No hay que toser encima de otras personas.
-Cuando se viaja en transporte público (metro, autobús…) hay que respetar los asientos que están reservados para ancianos, personas con discapacidad física o embarazadas. En el caso de que todos los que son de ese tipo estuvieran ocupados, lo que habrá que hacer será levantarse y cederles el asiento.
-Si se va a pasar por una escalera o tramo muy estrecho, se dejará pasar a la otra persona si es una persona mayor o alguien que presente algún tipo de discapacidad física.
-Antes de entrar en el vagón de tren, en una oficina o tienda, hay que permitir que salgan quienes están en la puerta para salir.
-No se escupe al suelo.
-De la misma manera, otra norma básica de civismo es que no se va por la calle sin camiseta.
-Hay que respetar las señales de no fumar en espacios cerrados y públicos así como en medios de transporte.
-Otra norma clave de civismo es la de no orinar y no defecar en la calle.
-Si se desplaza en bicicleta hay que hacerlo por el carril bici y no por la acera, porque eso supone un verdadero peligro para los ciudadanos que se mueven a pie.

Vandalizar espacios públicos y propiedades privadas atenta contra el civismo.

El respeto y la educación, las claves

Alguien que no respeta las normas de tránsito, arroja papeles en la calle, escucha música a todo volumen en horas de la noche y destruye los bancos de un parque por diversión, en cambio, no está respetando las normas propias del civismo.

Por lo general se entiende que el civismo parte de la educación: es necesario saber qué es lo que se debe respetar y por qué. Quien conoce las normas de convivencia y comprende que transgredirlas provoca un daño, es probable que actúe con civismo.

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