Definición de cereza

Cereza es un término procedente del latín vulgar ceresĭa, que deriva de cerasĭum. Este vocablo, a su vez, tiene su origen en el griego kerásion.

Se llama cereza al fruto producido por el cerezo (un árbol que pertenece al grupo familiar de las rosáceas, cuya madera es muy apreciada en el ámbito de la ebanistería). Las cerezas son drupas: tienen una única semilla, su endocarpio es duro y su mesocarpio, blando y carnoso.

De forma redondeada, la cereza suele presentar un diámetro de unos dos centímetros, con un cabillo o pezón extenso. Su color es rojizo, bastante oscuro, y su piel resulta suave.

Las cerezas se caracterizan por el sabor agradable de su pulpa. Pueden consumirse frescas (crudas) o emplearse para la elaboración de mermeladas, helados y otros productos.

Es importante mencionar que existen diferentes variedades de cerezas, ya que el fruto puede provenir de distintos árboles del género Prunus. Se llama cereza común, cereza mollar o cereza dulce a aquella que se origina en el cerezo dulce o cerezo silvestre (Prunus avium).

El cerezo ácido (Prunus cerasus), en tanto, da la cereza ácida o guinda. Respecto a la guinda, hay que destacar que así se denomina a diversos frutos según la región, por lo general vinculados a especies del género Prunus.

La Real Academia Española (RAE), por otra parte, indica que puede llamarse cereza a la cáscara de los granos de café. Esta acepción aparece en varios países latinoamericanos, como Cuba, Colombia, Honduras y Guatemala.

Cabe recordar que el café es la semilla del cafeto. A la cubierta exterior de la semilla se la menciona, en algunas zonas, como cereza.

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