Definición de bicho

El término bicho se utiliza en el lenguaje coloquial para nombrar a los insectos. Por ejemplo: “¡Esta casa está llena de bichos! Tendríamos que contratar un servicio de fumigación”, “Hace un rato me picó un bicho y me dejó el brazo hinchado”, “¿Qué es ese bicho? Parece una hormiga, aunque más grande…”.

Se conoce como bicho bolita, bicho bola o cochinilla de humedad a los crustáceos terrestres que pertenecen al suborden de los oniscídeos. Existen cerca de 3.000 especies de estos animales cuya característica principal es que cuentan con un exoesqueleto con apariencia de acordeón que les permite enrollarse sobre sí mismos al sentirse amenazados.

Los bichos de luz o luciérnagas, por otra parte, son coleópteros que componen la familia de los lampíridos. Todas las especies pertenecientes a este grupo se caracterizan por la emisión de luz (es decir, son bioluminiscentes).

Por extensión, un bicho puede ser cualquier otro animal. En este caso, el uso del concepto es despectivo o cariñoso, según el contexto. Si una persona, al ver un perro por la calle, exclama “¡Alejen a ese bicho de mí!”, estará utilizando el vocablo con desprecio hacia el animal. En cambio, un sujeto que afirma que vive con dos perros y tres gatos ya que “ama a los bichos”, estará empleando la idea de bicho con ternura y simpatía.

Como puede deducirse de todo lo expuesto hasta el momento, no es adecuado usar el término bicho para hacer referencia a un insecto en un ámbito formal, como puede ser en el trato con un empleador o con el dueño de una casa que alquilamos si necesitamos informarle de la presencia de una plaga, por ejemplo. En este caso, se recomienda especificar la especie que hemos encontrado o, en su defecto, recurrir a la palabra insectos.

También se dice que un ser humano es “bicho” o «un bicho» cuando es malintencionado, siniestro o malvado: “Ten cuidado con el vecino del segundo piso, es un bicho”, “Me parece que el nuevo jefe es muy bicho”, “No seas bicho y devuélveme el dinero que te presté”.

Otra acepción de este término sirve para hablar de un niño muy enérgico, que siempre está haciendo travesuras y resulta muy difícil de controlar. Así como cuando hablamos con cariño de los animales cuando los llamamos bichos, en este caso no existe mala intención, sino que se usa esta palabra para denotar la naturaleza inquieta de la persona, que la lleva a pasar de un estado a otro sin descanso y nos da la sensación de que conseguir que se calme es tan difícil como atrapar un insecto muy veloz.

Esta palabra también aparece como parte del título de la canción Mal bicho, lanzada en forma de sencillo por la banda argentina Los Fabulosos Cadillacs en el año 1995, para promocionar el álbum llamado Rey Azúcar. Este grupo se formó en Buenos Aires en 1985 y el género musical que los representa es el ska. Cabe mencionar que han gozado de un gran éxito dentro del ámbito de la música hipanoamericana, al punto de conseguir que cuatro de sus discos fueran incluidos entre los 250 más influyentes del rock iberoamericano, según la publicación Al Borde.

También hay personas apodadas con este término, como es el caso de Javier Fernández Abruñedo, un futbolista nacido en Sada, La Coruña, España, en el año 1996. Debutó en el año 2013 como profesional del deporte en la Tercera División, y en la actualidad asume el rol de mediapunta en el equipo Racing de Ferrol. Su preparación tuvo lugar en un equipo de su pueblo natal, el conocido Rayo Sadense, y en el Club Deportivo de su región.

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