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Aposiciones

Te explicamos qué es una aposición en una oración, para qué sirve y las características de cada tipo según su función y estructura.

¿Qué son las aposiciones?

En lingüística, se llama aposición a una construcción sintáctica en la que, en una oración, dos elementos gramaticales están unidos de manera no convencional, o sea, sin necesidad de que intervenga un nexo o un conector, y uno de los cuales explica o completa al otro.

Usualmente, las aposiciones sirven para modificar los núcleos de los sintagmas nominales, añadiendo contenido a través de la yuxtaposición, la introducción de comas o de preposiciones como “de”. Por ejemplo, en la oración:

“El Libertador Bolívar nació en Caracas, capital de Venezuela”.

Tenemos dos ejemplos de aposiciones: “Bolívar”, introducido para añadir información al nombre del sujeto oracional (El Libertador) y así especificar de quién se habla; y por otro lado “capital de Venezuela”, que tras una coma viene a añadir información sobre el nombre de la ciudad.

Ahora bien, dependiendo del tipo de función y de la estructura que presenten, las aposiciones pueden ser de dos tipos distintos:

Aposiciones unimembres o especificativas, en las que no se produce una pausa fónica (representada por comas en la escritura), y que consiste en la unión de:

  • Dos sustantivos comunes, uno de los cuales presenta un significado figurado o valorativo, por ejemplo: “¿Te viste con ese abogado ladrón?” o “El rey profeta se dirigirá a su pueblo”.
  • Un sustantivo común y luego un nombre propio, cumpliendo un rol especificativo evidente, por ejemplo: “El río Danubio fluye de oeste a este” o “El profesor Vargas murió atropellado”.
  • Un nombre propio y luego un sustantivo común, en el que suele darse la concordancia de género y número entre los sustantivos, siempre en tercera persona. Por ejemplo: “En Buenos Aires ciudad viven cinco millones de personas”.

Aposiciones bimembres o explicativas, en las que los términos se encuentran separados por comas, paréntesis o pausas fónicas de otro tipo. En ocasiones, pueden presentar preposiciones. En este caso, ambos términos deben necesariamente referirse al mismo referente. Este tipo de aposiciones pueden estar formadas por:

  • Un nombre propio y luego un título o nombre común, que explica de quién se trata el primero, por ejemplo: “Acaba de llegar Delacroix, Duque de Bretaña” o “Ésa de allá es Bermúdez, mi profesora de inglés”.
  • Un título o nombre común y luego un nombre propio, que opera del mismo modo al anterior, pero invertido, por ejemplo: “El entonces Papa, Pío XII, bendijo a las tropas alemanas” o “Aquella oveja, Dolly, fue el primer clon de la historia”.
  • Un nombre común y otro nombre común o equivalente, no siempre concordante en género y número, por ejemplo: “La mujer, una rumana, bailó en el escenario” o “Yo, el abajo firmante, acepto los términos del contrato”.

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Referencias