Botánica

Jacaranda mimosifolia: características, hábitat, cultivo


La Jacaranda mimosifoliallamada popularmente jacarandá, es una planta nativa de Argentina, Bolivia y Paraguay que forma parte de la familia Bignoniaceae. Es una especie ornamental que es utilizada para arborizar zonas urbanas.

La J. mimosifolia es un árbol deciduo de hasta 20 metros de altura con ramas extendidas haciendo una corona de luz. La corteza de este árbol es de un color marrón pálido con arrugas y grietas transversales.

Las hojas de J. mimosifolia son compuestas y ligeras. Estas hojas están sobre un tallo a 40 cm y puede tener hasta 30 pares de pinnas que llevan folíolos pequeños y puntiagudos. Por otro lado, las flores de la jacarandá (nombre común del árbol) son de un color azul violáceo muy llamativas. Además, las flores están en racimos y cada una tiene forma de campana de hasta 4 cm de largo.

La Jacaranda mimosifolia es nativa de Argentina, Bolivia y Paraguay, teniendo un patrón de crecimiento exótico en el resto de los países de América tropical. Es una planta que crece en áreas montañosas con suelos arenosos y fértiles.

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Características

Árbol

El nombre común de J. mimosifolia es jacarandá, que en guaraní significa “madera dura”.  Este árbol presenta un tamaño mediano de aproximadamente 8 – 10 metros de altura y puede llegar a medir hasta unos 20 metros de altura en estado adulto. Asimismo, la copa de este árbol es globosa irregular de aproximadamente 5 – 6 metros de diámetro.

Ramificación

La Jacaranda mimosifolia presenta ramificación abierta ascendente y las ramas son un poco torcidas, con quiebres suaves e irregulares en su extensión, con mediano grosor. Además las ramitas finales tienen poca pubescencia y son lenticeladas.

Corteza

Por otra parte, la corteza de la jacarandá es fracturada y ligeramente corchosa. A su vez, tiene camellones medianos y limitados por hendiduras poco profundas de distribución medianamente uniforme y paralela al fuste.

Follaje

El follaje de la jacarandá puede ser caduco o semipersistente. Además las hojas son opuestas, decusadas, bippinadas, y de contorno casi ovalado. Suelen alcanzar 20 – 60 cm de largo, y son pecioladas, con 14 a 24 pares de pinnas subopuestas.

A su vez, las pinnas están compuestas de 10 a 30 pares de folíolos, sésiles, de color verde en el medio y claro en la punta.

Flores

Las flores de este árbol son hermafroditas y miden de 4 a 5 cm de largo. Son tubulosas con cinco lóbulos de color azul violáceo. El cáliz es pequeño, de cinco prominencias en forma de sierra, acampanado y pubescente.

La floración ocurre en primavera, pudiendo ser también a finales de verano o principio de otoño. Por su parte, la polinización es entomófila.

Fruto

Los frutos de la jacarandá son cápsulas secas de 6-8 cm de diámetro, de borde casi ondulado. También los frutos son dehiscentes por valvas leñosas. Por otra parte, contienen numerosas semillas livianas, con ala membranosa de 1-2 cm de diámetro.

Hábitat y distribución

La Jacaranda mimosifolia se extiende altitudinalmente entre los 500 y 2400 msnm, en las regiones de Argentina, Bolivia y Paraguay. Asimismo, crece en zonas que promedian una temperatura anual de 20 °C y una precipitación anual de 900-1300 mm o más.

La jacarandñá crece usualmente en zonas montañosas, pero también puede hacerlo en algunas áreas secas. Además es un árbol sensible a las heladas, especialmente cuando es joven y no soporta vientos fuertes, por lo que debe estar protegido.

Por otra parte, la Jacaranda mimosifolia crece sobre suelo bastante rústico, haciéndolo óptimamente en suelos arenosos, porosos, fértiles y profundos. Este árbol tiene un requerimiento de riego regular.

Asimismo, la jacarandá es una planta altamente competitiva, por lo que es común verla creciendo sola en zonas naturales.

La distribución de la J. mimosifolia está documentada en casi todo el continente americano. Como se mencionó anteriormente, es una planta nativa de Argentina, Bolivia y Paraguay. Sin embargo ha sido reportada por crecer de manera silvestre en varias áreas de Brasil.

Además de Brasil, otros países en los que se puede encontrar este árbol son los siguientes: Antigua y Barbuda, Antillas holandesas, Australia, Bahamas, Barbados, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chipre, Dominica, El Salvador, Eritrea, Etiopia, Guyana francesa, Ghana, Granada, Guadalupe, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, India, Jamaica, Kenia, Martinica, Monserrat, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, Suráfrica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Tanzania, Trinidad y Tobago, Uganda, USA, Venezuela, Islas Vírgenes, Zambia y Zimbabue.

Cuidados para el cultivo

La Jacaranda mimosifolia se propaga mediante semillas después de que los frutos hayan madurado. Los frutos se cosechan en otoño y se guardan en lugares secos. La dehiscencia ocurre después de unos meses, obteniéndose las semillas que se siembran en almácigos a principios de primavera.

Las semillas de este árbol germinan fácilmente en sustrato fértil y poroso, en lugares medianamente sombreados. Asimismo, la luz y la sombra moteada le hacen bien al establecimiento de la jacarandá.

Por otra parte, la floración es más intensa cuando se cultiva a pleno sol. Los árboles de J. mimosifolia pueden tolerar sombra ligera. Además crece rápido en suelos arenosos, y bien drenados. Esta planta requiere de riego durante la época seca. Las ramas deben ser podadas para que permanezcan a menos de la mitad del diámetro del tronco. De esta manera se logra mantener la planta intacta y así aumentar la durabilidad.

Por otra parte, la variedad “Alba” de J. mimosifolia tiene flores blancas, pero requiere un periodo de floración más largo, produciendo pocas flores. Existen también otras variedades de jacarandá disponibles.

Vegetativamente la jacarandá se puede propagar mediante esquejes de madera blanda o por injertos. Generalmente, la propagación por semilla produce plantas que tardan mucho en crecer, por lo que se prefieren árboles injertados o aquellos producidos por esquejes.

En cuanto a plagas, la Jacaranda mimosifolia puede ser atacada por la cochinilla cerosa (Ceroplastes grandis), de manera muy abundante en ramas terminales. Los  ataques graves pueden llegar a provocar la muerte de varios árboles.

Por íltimo, es muy importante proteger a las plantas de esta especie de fríos intensos. Además no soportan podas muy fuertes, y son sensibles al cultivo de raíz desnuda, por lo que se deben mantener en contenedores hasta su trasplante.

Referencias

  1. Gilman, E.F., Watson, D.G., 1993. Jacaranda mimosifolia Jacaranda. Fact Sheet ST-317
  2. Juares, F., 2012. Bignoniaceae Juss. Aportes Botánicos de Salta. Serie Flora. 2 (22). Edición digital. Herbario MCNS, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Salta. Salta, Argentina. 40 p.
  3. Kaplauski, M. Jacaranda mimosifolia: características y utilización. Fuente: Asociación Española de Arboricultura
  4. Orwa et al., 2009. Jacaranda mimosifoliamimosifolia (D. Don -Bignoniaceae). En Agroforestry Database 4.0. pp 1-5
  5. Rodrigues, G., Peruchi, A., Agostini, K., 2010. Polinização em área urbana: o estudo de caso de Jacaranda mimosifolia D. Don (Bignoniaceae). Bioikos, Campinas, 24(1), 31-41
  6. Socolowski, F., Takaki, M., 2004. Germination of Jacaranda mimosifolia (D. Don -Bignoniaceae) Seeds: Effects of Light, Temperature and Water Stress. Brazilian Archives of Biology and Technology. 47 (5), 785.792