Botánica

Lavandula angustifolia: características, hábitat, propiedades


La Lavandula angustifolia, espliego o lavanda, es una planta sufrútice perenne perteneciente a la familia Lamiaceae. La especie se localiza en la cuenca del Mediterráneo y se esparce por el norte de África hasta la Península Arábiga y sur de Asia.

Los nombres comunes para el género Lavandula son alhucema, cantueso, espliego, tomillo y lavandín o lavanda para híbridos cultivados comercialmente. Desde la antigüedad se ha empleado como planta ornamental y para la obtención de aceites esenciales de intereses cosmetológico y medicinal.

La planta es un arbusto aromático de porte medio con un tallo corto leñoso muy ramificado en ramas herbáceas cubiertas densamente por hojas cortas y opuestas. Las pequeñas flores de tonos azul grisáceo y violáceos se disponen en espigas pedunculares de 10-20 cm de largo.

Las inflorescencias presentan un aroma ligeramente dulzón, producto de las glándulas sebáceas localizadas en las vellosidades de tallos, hojas y flores. En efecto, con solo tocar ligeramente la planta se desprende un agradable aroma característico.

El aroma que desprende la lavanda espliego es ideal para perfumar ambientes, siendo empleada en el interior de armarios y gavetas. Por este motivo, su olor es usado como referencia para la fabricación de cosméticos y productos de limpieza.

Además, gracias a sus propiedades terapéuticas se emplea en medicina tradicional por vía oral, baños o inhalaciones para combatir diversos trastornos. Se emplea para calmar problemas nerviosos y estomacales, como emenagogo, en compresas para dolores reumáticos e inhalaciones para tratar bronquitis, laringitis y resfriados.

Índice del artículo

Características generales

Morfología

Lavandula angustifolia es una especie arbustiva que alcanza 1-1,5 m de altura, de tallo cuadrangular, ligeramente piloso y ángulos curvados. El tallo sufrútice de color grisáceo presenta textura leñosa en la base, lo que le da un aspecto entre hierba y arbusto.

Las hojas son lanceoladas y lineares, de 10 cm de longitud, a veces agudas y de color verde con bordes revolutos. Las pequeñas flores de tonalidades azul-violáceo presentan cáliz tubular ligeramente actinomorfo con una extensión romboidal en la parte superior.

Las flores se agrupan es espigas de 6-10 flores, de textura pegadiza al tacto debido al aceite esencial que emanan. Dispersan un fuerte olor similar al alcanfor, más profundo que otras variedades de lavanda.

Taxonomía

  • Reino: Plantae
  • División: Magnoliophyta
  • Clase: Magnoliopsida
  • Orden: Lamiales
  • Familia: Lamiaceae
  • Subfamilia: Nepetoideae
  • Tribu: Lavanduleae
  • Género: Lavandula
  • Especie: Lavandula angustifolia Mill., 1768 non Moench, 1794

Etimología

En nombre genérico Lavandula proviene del latín lavandula y lavandaria, relacionado con el uso de infusiones de esta planta para perfumar el agua de lavado. Otra versión sugiere que Lavandula deriva del latín līvěo, –ēre, que significa azulado, lívido o envidioso.

El adjetivo angustifolia es un nombre latino que significa “con hojas estrechas“.

Fitoquímica

En la composición química de la Lavandula angustifolia destacan diversos aceites esenciales y derivados terpénicos que le proporcionan propiedades terapéuticas y aromáticas.

Aceite esencial (0,8 %)

Acetatos, ácidos cafeicos, ácidos clorogénicos, ácidos fenólicos, alcoholes terpénicos libres (30-40% del aceite), borneol, butirato, camfeno, carburos terpénicos, cariofileno y diterpeno. Así como cineol (hasta un 3% del aceite esencial), ésteres de linalol (35% de la esencia), geraniol, linalol, ocimeno, taninos (12%) y valerianato de linalilo.

Derivados terpénicos (1%)

Ácido cumárico, ácido labiático (ácido rosmarínico), ácido ursólico, cedreno, cumarina, ésteres de umbeliferona y luteolina.

Distribución y hábitat

La Lavandula angustifolia es originaria del Mediterráneo, África, Península Arábiga, Rusia y África. Desde la antigüedad la lavanda era conocida por sus propiedades aromatizantes, calmantes, cicatrizantes y desinfectantes, siendo empleada como infusión, aceite esencial y ornamental.

Se distribuye naturalmente a lo largo de la cuenca mediterránea especialmente en España, Italia, Francia, Croacia, Bosnia, Eslovenia, Montenegro, Serbia y Suiza. Su producción comercial incluye otros países europeos como Gran Bretaña, Chipre y Grecia; en América en EEUU, Brasil y Argentina. En África en Kenia, Tasmania y Tanganica; y en Asia en Japón y la India.

Esta planta se localiza de forma silvestre en valles y laderas poco pronunciadas, en diferentes niveles altitudinales. Generalmente se ubica entre los 900 y 1.500 msnm, obteniendo mejores resultados a 700-1.000 msnm.

En producciones comerciales se ha determinado que a mayor altura mejor calidad y finura de los aceites aromáticos. En cuanto a la temperatura, tolera temperaturas bajo cero durante el invierno y promedios de 30-35º C durante el verano.

Sus requerimientos hídricos varían entre 500-1.100 mm anuales. En veranos cálidos y secos el rendimiento disminuye, sin embargo la esencia es de superior calidad.

La humedad relativa apropiada se sitúa entre 40-50%, siendo el viento un factor determinante, ya que los mejores aromas se obtienen en zonas de vientos fuertes, como los Alpes suizos.

La exposición directa al sol y la longitud del día durante el verano influyen en la productividad y rendimiento de los aceites esenciales. De hecho, se obtiene mayor rendimiento a mayor radiación solar y horas luz durante el día.

Propiedades para la salud

El cultivo de la lavanda tiene diversos propósitos; la planta viva se emplea como ornamento, y algunas partes de la planta como condimento. Además, es materia prima para la industria cosmética, perfumería, farmacéutica, medicinal, apicultura, extractos, aceites esenciales, entre otros.

Con fines medicinales el cocimiento de algunas flores o trozos de tallos en agua se emplean para aliviar dolores reumáticos o lumbares. Así mismo, aplicaciones tópicas actúan como analgésicos de dolores de cabeza y pies, tortícolis, cortes y heridas, y como antiséptico en quemaduras.

Enfermedades de la piel como psoriasis o sarpullidos presentan alivio al ser lavadas con una infusión de flores secas. Igualmente, eccemas, moretones, hematomas, picaduras de insectos, y para controlar la caída del cabello.

La lavanda también es usada como antibiótico para el tratamiento de enfermedades respiratorias. Incluyendo anginas, bronquitis, faringitis, infecciones vaginales y resfriados.

Por otra parte, tiene propiedades sedantes y antiespasmódicas, por lo que el tratamiento con infusiones o tinturas permite atenuar estos padecimientos. Entre estos la ansiedad, hipertensión, insomnio, nerviosismo y vértigo.

Cultivo

La Lavandula angustifolia es una planta que se adapta a suelos pedregosos, de baja fertilidad, sueltos, ligeramente alcalinos y bien drenados. En suelos húmedos y pesados, con niveles freáticos superficiales, no crece efectivamente y tiende a desarrollar enfermedades radiculares.

Este cultivo prospera en condiciones de secano, con alta incidencia de radiación solar y totalmente soleados. A nivel comercial la lavanda se propaga por semillas o por estacas.

Las semillas seleccionadas de plantas fuertes y saludables requieren un proceso de estratificación durante el invierno para favorecer la eliminación del tegumento. La plantación se establece sobre un almacigo, bien drenado, libre de malezas y abonado con compost o estiércol.

La siembra se establece al comienzo de la primavera para trasplantar en campo durante el otoño e invierno. Es necesario realizar riegos continuos y limpieza frecuente, hasta lograr plántulas vigorosas para trasplantar al terreno definitivo.

La multiplicación por semillas es poco frecuente, ya que por este método es difícil obtener plantas idénticas fenotípicamente a la planta madre. La propagación por estacas es el método más empleado debido a que permite controlar la uniformidad y calidad del cultivo.

Las estacas se eligen de plantas robustas y productivas, de floración homogénea, de buen color y calidad de aroma. Las estaquillas leñosas -de 15-20 cm- se toman de plantas mayores de un año, se colocan en invernadero en otoño o invierno.

Las estacas enraizadas serán trasplantadas en campo a finales de invierno siguiendo los espaciamientos de 1,2-1,5 m entre hileras y 0,60-0,80 m entre plantas. Un sembradío de lavanda manejado eficientemente puede llegar a ser producto y con alto rendimiento en un lapso de 6-8 años.

Labores culturales

Durante el primer año se requiere realizar control de malezas y aporque, suministrando riego si las condiciones ambientales son adversas. Al iniciar la floración se puede realizar una poda selectiva para vigorizar los vástagos florales.

Al momento de realizar las labores de limpieza del terreno y desmalezado se debe cuidar no lastimar las raíces. En efecto, las raíces son susceptibles al ataque de patógenos; durante los años productivos se recomienda mantener cuidados similares.

Algunas plantas tienden a crecer demasiado y volcarse por acción del viento. Por esto es factible realizar una poda de 20-30 cm sobre el suelo, para facilitar la formación de una nueva estructura foliar.

La cosecha comercial se realiza a partir del segundo año de floración, durante los meses de junio y septiembre. Las ramas florales se cortan durante los días secos, evitando la recolección durante o después de precipitaciones.

Se recomienda la recolección de las ramas florales con fines medicinales o para herboristería al momento de comenzar la floración. Las espigas florales se deben secar en un lugar bien aireado a una temperatura inferior a los 35º C.

Plagas

Entre las principales plagas que afectan el cultivo de lavanda se pueden mencionar:

Meligethes subfurumatus y Meligethes exilis

Los meligetes son adultos de coleópteros que afectan las espigas florales de la lavanda. Su control se realiza a través de la aplicación de insecticidas previo a la floración.

Sophronia humerella

Pollita del orden lepidóptera. Las larvas de esta polilla devoran los brotes tiernos del cultivo de lavanda. Se recomienda la aplicación de insecticidas sistémicas.

Thomasiniana lavandulae

La cecidoma es una de las plagas de mayores consecuencias en el cultivo de lavanda. Las larvas de esta mosca perforan tallos y ramas ocasionado la pudrición y muerte de la planta. El tratamiento consiste en eliminar el adulto antes que oviposite los huevos.

Referencias

  1. Basch, E., Foppa, I., Liebowitz, R., Nelson, J., Smith, M., Sollars, D., & Ulbricht, C. (2004). Lavender (Lavandula angustifolia Miller). Journal of herbal pharmacotherapy, 4(2), 63-78.
  2. Lavandula angustifolia (2019) Wikipedia, La enciclopedia libre. Recuperado en: es.wikipedia.org
  3. Marqués Camarena, M. (2016). Composición química de los aceites esenciales de Lavanda y Tomillo. Determinación de la actividad antifúngica. Universitat Politècnica de València. Escola Tècnica Superior D´Enginyeria Agronòmica I Del Medi Natural (Tesis).
  4. Montiel Secundino, Fabiola (2009) Aplicaciones y usos de la lavanda o Lavandula angustifolia P. Mill. Tlahui – Medic No. 29, I/2010 Recuperado en: tlahui.com
  5. Peñalver, D. H., de Benito López, B., & Ruiz, O. S. (2013). Cultivo de lavanda: calidad y rendimientos del aceite esencial. Agricultura: Revista agropecuaria, (968), 838-841.
  6. Requisitos de clima y preparación del suelo para el cultivo de lavanda (2017) Equipo editorial de Wikifarmer. Recuperado en: wikifarmer.com
  7. Stoltz Denner, S. (2009). Lavandula angustifolia miller: english lavender. Holistic Nursing Practice, 23(1), 57-64.