Arte

Escultura en el Romanticismo: qué es, características, obras y autores


¿Qué es la escultura en el Romanticismo?

La escultura en el Romanticismo fue un estilo artístico único que se apegó a las características del movimiento romántico de la época, el cual iba en contra de los ideales clasicistas y neoclasicistas de otros estilos artísticos.

El Romanticismo se caracterizó por dar preferencia a la emoción en sus obras, como también a los ideales individuales.

Este movimiento artístico buscó recrear nuevamente el arte que se dio en la Edad Media y es visto como una reacción del ámbito artístico a la Revolución Industrial y a la Ilustración. La escultura romancista podía referirse tanto al mundo humano como al mundo natural.

En ambos casos, se hacía un énfasis particular en expresar nuevas emociones que no eran comunes en otras obras de arte. Entre estas se encontraban la sorpresa, el terror y el miedo.

Este movimiento buscaba expresar los logros individuales de artistas y personas, a través de los cuales se buscó mejorar la calidad de la sociedad.

Características de la escultura en el Romanticismo

Naturaleza y emoción

Todas las esculturas del Romanticismo buscaban evocar la emoción humana, a través de gestos y expresiones que se representaban mediante el estilo de cada escultor. En muchos casos, las obras llegaron a combinar elementos de la naturaleza con elementos humanos para representar ideas de manera más concreta.

Muchos de los artistas del Romanticismo basaron su arte puramente en ideas de la naturaleza. De hecho, los más importantes escultores de la época se llegaron a conocer como animallier, lo que significa “escultor de animales”. Una gran cantidad de esculturas del Romanticismo son simplemente representaciones de animales.

Si bien las obras del Romanticismo que más destacaron fueron las pinturas, la escultura se guio por los mismos principios naturalistas inspirados por la Revolución francesa.

Ideas puras

La escultura de este período expresaba las ideas directas de cada escultor. Es decir, las creaciones de cada artista surgían puramente de su inspiración personal, sin interferencia externa de otros factores no naturales.

La naturaleza que rodeaba a cada artista era uno de los factores que más influyó en los escultores de esta época. Esta idea no estaba directamente relacionada con el surgimiento del Romanticismo, pero era muy común en la época y afectó al movimiento estrechamente.

Se pensaba que utilizar modelos de otras obras influía de manera negativa en la imaginación de cada escultor. Esto hizo que la mayoría de los escultores del Romanticismo utilizaran puramente las ideas originales que les viniesen a la mente, excluyendo cualquier estímulo “artificial” externo.

Voz artística

La escultura del Romanticismo, tal como solía hacer el arte, representaba lo que el artista quería expresar, pero de manera visual. Es decir, cada obra era una manera en la que el artista expresaba su voz a través de sus obras.

Los artistas del Romanticismo no confiaban en el mundo humano, por lo que pensaban que la conexión con la naturaleza era un aspecto fundamental de todas sus obras.

Muchas de estas piezas representaban ángeles o formas humanas con “alas”, lo que hacía eco de la influencia natural en el mundo de los humanos que se buscó expresar en la época.

Indiferencia con respecto a otras corrientes

La escultura del Romanticismo no se desarrolló en extremo, como sí ocurrió con la pintura de la época. Esto se debió principalmente a que el material más utilizado para las esculturas de la época era el mármol.

Este material no se presta para la realización de expresiones, pues no es tan expansivo como otros materiales (como la arcilla, por ejemplo).

Sin embargo, las obras más importantes de la escultura romance surgieron a principios de los años 1830, unos 30 años después del surgimiento del Romanticismo como movimiento artístico.

Obras y autores destacados

La mayoría de los escultores más prominentes del arte romance eran de origen francés. De hecho, las grandes esculturas de este período se encuentran dentro del país galo y, particularmente, en París.

François Rude (1784-1855)

Rude es un escultor francés, quien nació en Dijon el 4 de enero de 1784. Estudió en la escuela de artes de su ciudad natal, hasta que pasó a trabajar bajo órdenes del arquitecto Charles Straeten tras la segunda intervención borbona en Francia.

Sus obras romances más importantes fueron: El niño pescador napolitano jugando con una tortuga y La Marsellesa, una obra que se encuentra en el Arco del Triunfo de París, considerada como una de las más relevantes del Romanticismo.

Antoine-Louis Barye (1795-1875)

Barye era un famoso escultor francés que se destacó por su trabajo desarrollando obras esculturales de animales. Es considerado como el padre de la escuela animallier, que engloba a todos los artistas que se dedicaban a esculpir animales. Fue influenciado por las pinturas de Géricault, uno de los pintores romances más importantes de Francia.

Entre sus obras esculturales más importantes se encuentran: Agarrando un ciervo y Jaguar Devorando a una liebre, ambas pertenecientes a la escuela animallier de la Francia romance.

David d’Angers (1788-1856)

Pierre-Jean David era el nombre original de David d’Angers, quien se apodó de tal manera para distinguirse de su maestro, Jacques-Louis David. Fue uno de los medallistas y escultores franceses más importantes del período romance.

Realizó una gran cantidad de esculturas para varias tumbas en Francia. Además, esculpió a Rouget de Lisle, el encargado de redactar La Marsellesa, el himno de Francia.

Entre los aportes más significativos que dio d’Angers a la escultura del romanticismo se encuentran el Monumento al General Gobert y el frontón esculpido del Partenón en Francia, el cual tiene una gran cantidad de esculturas que representan a varios héroes liberales de Francia.

Antoine-Augustin Préault (1809-1879)

Préault fue un escultor del movimiento romance nacido en 1809, lo que permitió que recibiese lecciones de arte del mismo David d’Angers. Aunque Préault creó una gran cantidad de obras de relevancia, su estudio fue atacado a mediados del siglo XIX y muchas de sus piezas fueron destruidas a consecuencia de esto.

Sin embargo, sus esculturas representaban perfectamente el pensamiento romance de la época. Muchos artistas posteriores a él, e incluso críticos de la época, lo consideran una gran influencia para el movimiento romance en Francia.

Una de sus obras más importantes, la cual se mantiene en buen estado en la actualidad, es Silencio. Esta es una obra funeraria ubicada en el cementerio Père Lachaise, en París.

Otros escultores del Romanticismo

Hubo muchos otros escultores no solo franceses sino italianos. Pero sin duda fue en Francia donde este estilo tuvo gran presencia y representación. Otros escultores del Romanticismo fueron Jehan Duseigneur, Antoine Étex o Hénri de Triqueti.

Referencias

  1. Romanticism, Boston College Database, (n.d.). Tomado de bc.edu
  2. Neoclassical and Romantic sculpture, Encyclopedia Britannica, 2018. Tomado de Britannica.com
  3. Antoine-Augustin Préault, Visual Arts Encyclopedia, 2018. Tomado de visual-arts-cork.com
  4. Romanticism, The Art Story, 2018. Tomado de theartstory.org
  5. Perre-Jean David d’Angers, Encyclopedia Britannica, 2018. Tomado de Britannica.com
  6. Francois Rude, Wikipedia in English, 2018. Tomado de wikipedia.org
  7. Antoine-Louis Barye, Encyclopedia Britannica, 2018. Tomado de Britannica.com
  8. Neoclassical and Romantic Sculpture, Essential Humanities, (n.d.). Tomado de essential-humanities.net