Medicina

Polipnea: qué es, síntomas, causas, tratamientos


¿Qué es la polipnea?

La polipnea es un signo y síntoma clínico que consiste en el aumento de frecuencia y volumen inspiratorio durante la respiración. Es producido por la asociación de dos síntomas (taquipnea e hiperpnea) debido a la estimulación del centro respiratorio. Como resultado de un estímulo determinado, las respiraciones se hacen más rápidas y profundas.

En condiciones normales, la frecuencia respiratoria de un adulto oscila entre 16 y 20 respiraciones por minuto. La profundidad de la inspiración determinará el volumen de aire pulmonar en un momento determinado. El volumen inspiratorio corresponde a unos 500 mililitros de aire —unos 7 ml por kilogramo de peso— y es parte del volumen corriente.

La polipnea supone una alteración del proceso respiratorio normal. El proceso de la respiración depende de la concentración de oxígeno y dióxido de carbono en sangre; esto representa un estímulo. Receptores específicos del sistema nervioso reconocen el estímulo y, en consecuencia, activan los movimientos respiratorios.

La disminución de la presión parcial de oxígeno (hipoxemia) es uno de los estímulos que puede desencadenar la polipnea. El síntoma es una respuesta a la demanda de oxígeno, expresado en la frecuencia respiratoria e inspiración aumentadas.

Cualquier proceso que disminuya los niveles de oxígeno en sangre afectará el patrón respiratorio normal, produciendo en ocasiones polipnea. El tratamiento debe instituirse para eliminar la causa, para así restaurar tanto la respiración como concentración de oxígeno.

Síntomas de la polipnea

La polipnea es un síntoma asociado a la alteración del patrón respiratorio normal. Se caracteriza por un aumento de la frecuencia respiratoria con una inspiración profunda y prolongada. Esto se debe a la necesidad de ingresar oxígeno por encontrarse este disminuido, lo que se denomina hipoxia.

Existe una relación causal entre patologías respiratorias y polipnea. A los síntomas respiratorios que forman parte de la polipnea y la acompañan se suman los síntomas de las patologías desencadenantes. Los síntomas que pueden describirse con frecuencia son los siguientes:

  • Taquipnea o aumento de la frecuencia respiratoria por encima de las 20 respiraciones por minuto.
  • Hiperpnea, que consiste en una inspiración lenta y profunda seguida de una espiración prolongada.
  • Tiraje subcostal e intercostal, debido a la contracción muscular por el uso de músculos accesorios respiratorios.
  • Cianosis peribucal y acrocianosis. La cianosis es la coloración azulada en boca o extremidades producto de la hipoxia tisular.
  • Taquicardia. El aumento de la frecuencia cardiaca es un mecanismo compensador que garantiza la perfusión sanguínea en casos de hipoxia.

Causas

La hipoxia o hipoxemia es un estímulo capaz de producir el aumento de la frecuencia respiratoria y volumen inspiratorio que caracteriza a la polipnea. Entender el origen del síntoma implica la comprensión de los mecanismos de control respiratorio.

Fisiología respiratoria

La función del aparato respiratorio es garantizar el aporte de oxígeno al organismo y eliminar el dióxido de carbono, además de regular el pH corporal.

Respirar es un acto involuntario, con un componente voluntario dependiendo de la vía de control a nivel del sistema nervioso.

La respiración, desde el punto de vista autonómico, depende de tres elementos (receptores, centros de control y efectores), que responden coordinadamente a estímulos específicos.

Estos estímulos pueden ser cambios en el pH y las presiones parciales de oxígeno y dióxido de carbono (POy PCO2, respectivamente).

Los receptores serán capaces de captar el estímulo y enviar la información a los centros de control ubicados en la protuberancia o en los ganglios nerviosos periféricos.

Una vez procesada la información, se activan los efectores (músculos respiratorios) que generan una respuesta acorde al estímulo recibido.

La disfunción respiratoria dada por la taquipnea e hiperpnea significa alteración en cualquier lugar desde los pulmones hasta la corteza cerebral.

Respiración de Kussmaul

En 1874 un médico alemán llamado Adolph Kussmaul describió un tipo de respiración presente en enfermos diabéticos con cetoacidosis. Esta respiración era rápida y profunda a la vez, estableciendo un patrón respiratorio que lleva el nombre del médico que la describió.

La respiración de Kussmaul o respiración acidótica es un claro ejemplo de polipnea. La observación realizada por el médico alemán sirvió de punto de partida para relacionar la acidosis metabólica con cambios en el patrón respiratorio.

Por tanto, los estados patológicos que incluyen acidosis pueden desencadenar el síntoma. La polipnea ocurre como respuesta respiratoria compensadora al estado de acidosis.

Factores desencadenantes

Acidosis metabólica

La presencia de polipnea en la acidosis es una respuesta compensadora. La disminución del pH propio del desequilibrio actúa como estímulo que determina la respiración más profunda y rápida. El objetivo es aumentar el aporte de oxígeno, la PO2 y disminuir la PCO2.

Cetoacidosis diabética

La falta de insulina en la diabetes tipo 1 hace que la glucosa no pueda metabolizarse. Entonces, el organismo realiza el metabolismo energético a partir de los lípidos, lo que conlleva a la acidosis. El cambio de patrón respiratorio compensatorio es el mismo para todas las acidosis.

Asma bronquial

Esta patología consiste en un patrón obstructivo con atrapamiento de aire, que impide el ingreso normal de oxígeno y la expulsión de CO2. El aumento de la PCO2 activa el mecanismo compensador.

Otros estados clínicos que pueden producir polipnea son:

  • Bronquitis aguda y neumonía.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC.
  • Insuficiencia respiratoria de cualquier causa.
  • Distrés respiratorio del infante o adulto.
  • Shock de cualquier causa.
  • Infecciones y sepsis.
  • Trauma craneal, con edema cerebral.
  • Hipovolemia.
  • Neuropatías.
  • Intoxicaciones o envenenamientos.
  • Falla multiorgánica.

Tratamiento

La corrección de las causas que producen polipnea es el objetivo principal del tratamiento. El síntoma es producido por una alteración de la homeostasis del organismo, por lo que esta debe ser restaurada.

La gravedad de la patología causante de cambios en el patrón respiratorio requerirá hospitalización del paciente. La evaluación clínica y exámenes complementarios conducirán a la causa y, en consecuencia, se establecerá la terapia adecuada. El tratamiento de la polipnea es general y específico.

Tratamiento general

  • Hospitalización del paciente.
  • Posición semisentado para facilitar la respiración.
  • Monitorización de signos vitales.
  • Hidratación parenteral.
  • Oxígeno húmedo continuo.
  • Nebulización o aerolización si es necesario
  • La intubación endotraqueal y ventilación mecánica será necesaria de acuerdo con la gravedad del cuadro clínico.

Tratamiento específico

Es el tratamiento de las patologías desencadenantes del cuadro clínico respiratorio. La finalidad será eliminar la causa y restablecer el estado de salud del paciente.

  • Antibioticoterapia para las patologías infecciosas.
  • Esteroides, sobre todo en procesos inflamatorios bronquiales como el asma.
  • Bicarbonato de sodio para tratamiento de desequilibrios ácido-base, como la acidosis metabólica.
  • El uso de inhaladores y nebuloterapia estará indicado principalmente en el asma y EPOC.
  • Fisioterapia respiratoria.