Historia

Conquista de México: causas, etapas, consecuencias y personajes


¿Qué fue la conquista de México?

La conquista de México o conquista de Tenochtitlán fue el episodio histórico mediante el que la corona española sometió al Imperio mexica y se hizo con el control de sus territorios. Este enfrentamiento bélico se prolongó desde 1519 a 1521, cuando los españoles conquistaron la capital de los mexicas: Tenochtitlan.

Al frente de los conquistadores se encontraba Hernán Cortés, quien había llegado desde Cuba hasta las costas del continente. Después de fundar Villa Rica de Vera Cruz, Cortés se adentró al interior del actual México y logró derrotar a diversos pueblos indígenas en su camino.

Los historiadores suelen dividir la conquista en cuatro etapas diferentes, que se desarrollaron en un plazo de dos años. Cortés y sus hombres contaron con la ayuda de varios pueblos de la zona, deseosos de librarse del dominio mexica, en su marcha hacia Tenochtitlán. Estas alianzas, junto con la superioridad armamentística, permitió a los españoles salir victoriosos.

La primera consecuencia fue la desaparición del Imperio mexica. La guerra y las epidemias que se sucedieron posteriormente causaron una gran mortandad entre los mexicas. España, por su parte, continuó su expansión por toda Mesoamérica hasta la formación de un virreinato.

Causas de la conquista

La causa principal de la conquista de México fue el ansia de los españoles por controlar nuevos territorios. La corona de Castilla buscaba nuevas fuentes de ingresos y, además, expandir la religión católica.

Por otra parte, la derrota de los mexicas estuvo provocada por diversos motivos, desde militares hasta psicológicos.

Causas psicológicas

Mientras los españoles llegaron a tierras americanas muy motivados por su afán de conquistar nuevos territorios para la corona, encontrar oro y evangelizar a los indígenas, los mexicas afrontaron la lucha con una posición diferente.

La cultura mexica prestaba una gran atención a lo que sus sacerdotes decían y, en esa época, los presagios anunciados no eran buenos. Según los cronistas, el propio Moctezuma se encontraba preocupado por los mismos.

Por otra parte, durante el enfrentamiento la moral de los dos contendientes fue muy diferente. Los españoles no tuvieron problemas con sus mandos militares y Cortés se mostró como un líder muy tenaz.

Sin embargo, los mexicas tuvieron que cambiar varias veces de gobernante. La destitución de Moctezuma fue un golpe duro para ellos y la muerte de su sucesor, Cuitláhuac, quien había derrotado a los españoles en la Noche Triste, solo empeoró la situación.

Causas económicas

El imperio de los mexicas había basado su prosperidad económica en tres pilares: la agricultura, los tributos pagados por los pueblos sometidos y el comercio. Esto cobró importancia cuando los totonacas se encontraron con los españoles y se quejaron sobre lo que estaban obligados a pagar a los mexicas.

Esa queja, compartida por otros pueblos, fue uno de los motivos que permitió a los españoles contar con aliados indígenas en la guerra.

Alianzas

El pago de tributos no fue el único motivo que llevó a diversos pueblos indígenas a aliarse con los españoles.

Aunque los mexicas habían conquistado a los pueblos del valle de México y del Yucatán, la paz nunca fue total. Las sublevaciones eran frecuentes y Tenochtitlán siempre fue visto como un conquistador.

Cortés se aprovechó de estas circunstancias para obtener el apoyo de los enemigos de los mexicas. Entre estos destacaron los tlaxcaltecas y los totonacas, que deseaban librarse del dominio mexica.

Estrategias y armamento europeo

A pesar de las alianzas logradas por los españoles, la superioridad numérica mexica era muy notable. Los conquistadores, no obstante, contaban con armas mucho más avanzadas que lograron contrarrestar el mayor número de soldados mexicas.

Estos últimos aún tenían armas elaboradas con piedra, madera o huesos. Además, preferían capturar vivos a sus enemigos para usarlos en los sacrificios humanos.

Los españoles, por su parte, usaron armas construidas con acero, ballestas y, lo más importante, armas de fuego como los arcabuces. A pesar de la lentitud que suponía usar estos últimos, el temor que provocaban bastaba para desestabilizar a sus enemigos. Además, el uso del caballo fue un factor importante para ganar ventaja en las batallas.

Etapas de la conquista

Hernán Cortés alcanzó la isla de La Española en 1504. Allí residió durante unos años, hasta que acompañó a Diego de Velázquez a conquistar Cuba, en 1511. Tras la victoria, comenzó a trabajar para el gobernador.

Los españoles comenzaron a enviar expediciones a la costa para preparar futuras misiones militares. Diego de Velázquez, gobernador de Cuba en esos momentos, fue el encargado de organizar las dos primeras a la costa de México, en 1517 y 1518 respectivamente.

Aunque las relaciones entre Velázquez y Cortés no eran muy buenas, el conquistador se las arregló para liderar la siguiente avanzadilla. El objetivo fue la costa del Yucatán. Ya en esos momentos, Cortés tenía la intención de encontrar nuevos territorios y dejar de servir al gobernador de Cuba.

Primera etapa

La primera fase de la conquista de México comenzó en el momento en el que Hernán Cortés abandonó Cuba para dirigirse a las costas continentales. El 18 de febrero de 1519, el conquistador partió con once barcos y 600 hombres.

Cortés iba acompañado por algunos de los hombres que luego tendrían un papel relevante en la conquista de México, como Pedro de Alvarado, Francisco de Montejo o Bernal Díaz.

La expedición alcanzó las costas de Yucatán, donde encontró a Jerónimo de Aguilar y a sus hombres, miembros de una de las avanzadillas anteriores. De Aguilar y los suyos, quienes habían aprendido algunos idiomas locales, se unieron a las tropas de Cortés.

Moctezuma, que había recibido las noticias sobre la llegada de los españoles, envió a Cortés varias jóvenes indígenas como regalo. Entre ellas se encontraba la Malinche, cuyo papel posterior en la conquista fue muy importante.

Segunda etapa

Mientras Cortés avanzaba con sus hombres, en España se estaban produciendo algunos cambios importantes relacionados con América.

La Corona no era capaz de afrontar todos los gastos militares ocasionados por la conquista, por lo que debió promulgar una serie de convenios denominados Capitulaciones. Gracias a esos acuerdos, consiguió financiación por parte de particulares.

La expedición de Cortés, por su parte, había llegado a Tlaxcala. Por primera vez, los españoles encontraron una fuerte resistencia por parte de los indígenas. No obstante, la superioridad de las armas europeas decantó el enfrentamiento a su favor.

Los tlaxcaltecas, derrotados, decidieron firmar una alianza con los españoles. De esta forma trataban de librarse del dominio mexica. Sus guerreros se unieron a los soldados de Cortés en su camino hacia Tenochtitlán.

Antes de llegar a su destino se produjo una de las matanzas más sangrientas de la conquista. Más de cinco mil indígenas fueron asesinados en Cholula, en lo que, para algunos historiadores, debía convertirse en una advertencia ante cualquier intento de resistencia.

Después de la conocida como Matanza de Cholula, Cortés tenía todo el camino despejado para alcanzar la capital del imperio.

Tercera etapa

Los españoles y sus aliados indígenas llegaron al valle de México. En su primer momento, Moctezuma los recibió como invitados, en parte por la creencia de que representaban al dios Quetzalcóatl.

Los acontecimientos hicieron que ese recibimiento fuera cambiando. En el bando español, Cortés debió hacer frente a algunos movimientos en su contra. Su liderazgo no era aceptado por todos y debió abandonar el valle para enfrentarse con Pánfilo de Narváez, enviado por el gobernador de Cuba para deshacerse de Cortés.

Pedro de Alvarado fue designado como jefe de los hombres que se quedaron en el valle. Frente a la estrategia de Cortés, más paciente, Alvarado decidió atacar a los mexicas mientras celebraban una ceremonia religiosa, en la conocida como Matanza del Templo Mayor.

Cuando Cortés regresó, victorioso, intentó apaciguar a los enfadados mexicas. Sin embargo, no tuvo más remedio que emprender la retirada. La maniobra, en la que perdió a la mitad de sus efectivos, fue conocida como la Noche Triste.

Cuarta etapa

La última etapa de la conquista significó la caída de Tenochtitlán, el fin del Imperio mexica y, posteriormente, la expansión de los españoles por todos los territorios del interior del actual México.

Los conquistadores, después de la Noche Triste, necesitaron un año para sitiar México – Tenochtitlán. El asedio comenzó el 30 de mayo de 1521 y las tropas españoles estuvieron acompañadas de sus aliados tlaxcaltecas.

Al frente de los mexicas se encontraba Cuauhtémoc, quien había sustituido a Moctezuma y a Cuitláhuac. A pesar de la resistencia que presentaron, la superioridad técnica de las armas españolas acabó decantando la batalla. El 13 de agosto de 1521, Tenochtitlán se rindió.

Consecuencias de la conquista

Cuando los españoles llegaron a la zona, Tenochtitlán era una gran ciudad de 200 000 habitantes. Los mexicas dominaban un territorio que contaba con una población aproximada de cinco millones de personas.

Con la caída de Tenochtitlán, es imperio desapareció, aunque sus estructuras de gobierno se mantuvieron durante un tiempo.

Comienza el dominio de España

El Imperio mexica fue sustituido por el español. Después de derrotar a Tenochtitlán, los españoles continuaron con sus campañas militares hasta tener bajo su control todas las tierras que, después, formarían parte del virreinato de Nueva España.

La colonización provocó la desaparición de muchas culturas indígenas. El idioma español comenzó a imponerse sobre las lenguas autóctonas, al igual que ocurrió con el catolicismo frente a las creencias de los pueblos nativos.

Creación de una unidad político-administrativa dirigida por España

Se organizó el virreinato bajo un mismo gobierno y unas mismas leyes, quedando estructurada de la siguiente manera:

  • El Rey: era visto como la autoridad suprema. En la corona estaba concentrado el poder absoluto, la autoridad real no tenía límites legales y constituía la ley suprema.
  • El Consejo de Indias: era la autoridad de más alta categoría, después del Rey y era nombrada por este. Las decisiones, sentencias, leyes y acuerdos del Consejo, representaban la voluntad del Rey y, como este, gobernaba desde España.
  • La audiencia: gobernaba no solo en lo político y administrativo, sino que también se constituía como tribunal superior para atender asuntos civiles y criminales.
  • El Virrey: representaba al rey en las colonias. Sus poderes y facultades fueron muy amplios y fue la autoridad local suprema.
  • Los visitadores: eran enviados del Rey, que acudían a las colonias cuando había alborotos que alteraran la tranquilidad y el orden público o cuando había sospechas de malos manejos financieros.
  • Los ayuntamientos: como a las ciudades y pueblos se les otorgaba cierta independencia, tenían unos empleados que servían como representantes legales y administrativos. Los ayuntamientos eran de origen local y representaban y defendían los intereses de los colonos.

Gran mortandad de las poblaciones indígenas

Los enfrentamientos armados entre españoles y mexicas provocaron un importante número de muertos. Sin embargo, la principal causa de fallecimientos tras la llegada de los conquistadores fue otra distinta.

Así, la causa más importante que explica la gran mortandad que se produjo entre las poblaciones indígenas fueron las enfermedades llevadas desde Europa.

Mestizaje

A partir de la conquista española, el mestizaje se convirtió en una realidad en toda la zona. En la mayoría de los casos, la mezcla entre europeos e indígenas se produjo mediante violaciones o relaciones con las sirvientas, algo que creció con la llegada de más colonos desde la península.

La caída demográfica de los indígenas antes mencionada acabó provocando la llegada de esclavos africanos, que también aportaron su dosis de mezcla a la población.

Nuevos ingresos para España

El descubrimiento de yacimientos en el norte de México permitió gradualmente que Nueva España ocupara una posición privilegiada. La minería permitió la explotación de otras actividades como la agricultura y los obrajes.

Establecimiento de rutas de comercio

Nueva España exportaba a España, a través de los puertos de Veracruz y Acapulco, oro, plata, azúcar y pieles. Del mismo modo, hacía exportaciones hacia China y las Indias Orientales.

Introducción de nuevos cultivos

Se introdujo el trigo, arroz, caña de azúcar, lentejas, cebollas, etc.

Además, se introdujeron nuevas especies de animales no conocidas por los indígenas: ganado, caballos, ovejas, etc. También introdujeron prácticas agrícolas europeas.

Idioma

Antes de la llegada de los conquistadores a México, existían una gran diversidad de etnias indígenas muy diferentes entre sí y con diferentes idiomas. No solo eran diferentes en cuanto a su cultura, como la vestimenta, la vivienda y la cocina, sino por algo mucho más evidente, como el idioma.

Aunque México sigue conservando una gran parte de sus lenguas indígenas ancestrales, una de las muestras de la conquista ha sido la implantación del idioma español como lengua única en los territorios conquistados.

Religión

La religión de los mexicas era politeísta; se creía en la existencia de múltiples dioses. Tras la llegada de los españoles, estos impusieron el cristianismo.

Las pirámides de Tenochtitlán fueron destruidas, y sobre la base del templo mayor (donde hoy se encuentra el Zócalo de México), se construyó una gran Catedral como símbolo del triunfo de la cristiandad.

A pesar de la imposición de la fe cristiana a los pueblos indígenas, estos no tuvieron reparo en mezclar aspectos de sus religiones prehispánicas con la religión recientemente “adquirida”.

Avance tecnológico, educativo y social

Aunque la conquista fue un hecho cargado de mucha violencia y destrucción por parte de los conquistadores, también llevó a América muchos beneficios, políticos, sociales, económicos y culturales.

El Imperio mexica se encontraba en lo que se puede considerar “prehistoria”; aunque los mexicas y otras culturas habían desarrollado conocimientos de agricultura o astronomía, el avance tecnológico era escaso. La llegada de los españoles supuso la llegada de los avances tecnológicos, educativos y sociales que existían en Europa.

Se creó un sistema educativo de estilo europeo, que desplazó al sistema mexica. Fue fundada la Real y Pontificia Universidad de México (21 de septiembre de 1551), predecesora de la actual Universidad Autónoma de México (UAM).

Personajes de la conquista

Muchos fueron los que participaron en la conquista de México, tanto entre los conquistadores españoles como entre los defensores mexicas. Algunos de los más importantes fueron Hernán Cortés, Moctezuma II, Pedro de Alvarado o Cuauhtémoc.

Hernán Cortés

Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano nació en Medellín, Corona de Castilla, en 1484. Cortés viajó por primera vez a América en 1504. Su destino fue la isla La Española, donde trabajó como escribano y se convirtió en terrateniente.

Unos años más tarde, en 1511, Cortés formó parte de la expedición enviada para conquistar Cuba. En 1518, Diego Velázquez, gobernador de la isla, lo puso al mando de una expedición que debía llegar a las costas del Yucatán.

Después de alcanzar Yucatán, Cortés fundó Villa Rica de la Veracruz, el 10 de julio de 1519. Desde esa localidad inició su campaña militar para conquistar el territorio mexica.

En agosto de 1521, Tenochtitlán se rindió y Cortés fue nombrado gobernador y capitán general de la bautizada como Nueva España. Durante los siguientes años, continuó expandiendo sus dominios hasta controlar el Yucatán, Honduras y Guatemala.

Sin embargo, Hernán Cortés siempre tuvo enemigos entre los españoles. Estos consiguieron que fuera destituido y enviado de vuelta a España, en 1528. El conquistador salió absuelto de las acusaciones y fue nombrado marqués del valle de Oaxaca. A pesar de eso, no pudo mantener sus funciones como gobernador.

En 1530 regresó a México y encabezó algunas nuevas expediciones de conquista. Once años después, volvió definitivamente a la península, concretamente a un pueblo cerca de Sevilla, Castilleja de la Cuesta. Allí falleció en 1547.

Cuauhtémoc

Cuauhtémoc, nombre que significa “águila que cae”, fue el último defensor de Tenochtitlán, ciudad en la que había nacido en 1496.

Como hijo de un rey, Ahuízotl, Cuauhtémoc recibió una educación aristocrática, aunque no estaba destinado a gobernar. Sin embargo, la matanza perpetrada por Pedro de Alvarado en mayo de 1520, provocó que su pueblo acabará con el emperador Moctezuma II. Su sucesor, Cuitláhuac, logró derrotar a los españoles en la Noche Triste, pero murió poco después.

Ante esto, Cuauhtémoc tuvo que asumir el mando aupado por los nobles de la ciudad que veían su experiencia militar como la última posibilidad de resistir.

El nuevo emperador intentó recabar el apoyo de algunos de los pueblos indígenas del valle, sin conseguirlo. La debilidad del imperio era evidente y Cuauhtémoc solo pudo ordenar que construyeran nuevas fortificaciones para defender mejor Tenochtitlán. Sus medidas no fueron suficiente y, tras tres meses de asedio, la ciudad fue conquistada.

Los españoles tomaron como prisionero a Cuauhtémoc el 13 de agosto de 1521. Desde ese momento, fue retenido y torturado para que dijera dónde estaba el tesoro real.

Ante el temor de una rebelión, Cortés lo obligó a acompañarlo en una expedición militar a Honduras. Durante esa campaña, fue acusado de liderar una conspiración. Los españoles lo condenaron a morir ahorcado.

Moctezuma II

El hijo del emperador Axayácatl llegó al trono en 1502, cuando sustituyó a su tío Ahuitzotl. Moctezuma II recibió la noticia de la llegada de los españoles en 1518 y envió regalos a los recién llegados. Muchos historiadores afirman que el gobernante pensó que se trataba de enviados de Quetzalcóatl, cuyo regresó había sido profetizado.

Cuando Cortés alcanzó las costas del Yucatán, Moctezuma volvió a enviarle presentes y, en noviembre de 1519, lo recibió en la capital, Tenochtitlán. Sin embargo, los españoles reaccionaron traicionando al emperador y lo hicieron prisionero.

En junio de 1520, durante la celebración de Tóxcatl, Pedro de Alvarado provocó una gran masacre entre los mexicas, que, desarmados, se encontraban en la plaza de la ciudad.

La reacción del pueblo y los nobles se dirigió no solo contra los españoles, sino también contra Moctezuma, al que acusaban de haber sido demasiado obsequioso con los conquistadores. Así, el emperador fue apedreado y destituido. El trono fue ocupado por su hermano, Cuitláhuac, quien obligó a los españoles a huir.

Pedro de Alvarado

Pedro de Alvarado nació en Badajoz en 1485. Fue uno de los miembros de la expedición militar que conquistó Cuba y, tras eso, se enroló con Cortés en su misión hacia las costas de Yucatán.

Acompañando a Cortés, Alvarado llegó a Tenochtitlán en noviembre de 1519. Allí fueron recibidos amistosamente por Moctezuma II, al que traicionaron tomándolo prisionero.

Hernán Cortés debió abandonar la zona para enfrentarse a Pánfilo de Narváez, que pretendía deponerle del mando. Pedro de Alvarado fue el elegido para quedar al mando de las tropas que permanecían en Tenochtitlán.

Algunas fuentes afirman que Alvarado temió una insurrección mexica, mientras que otras achacan su actuación al deseo de conquistar la ciudad cuanto antes. El hecho es que el español aprovechó la celebración del Tóxcatl para atacar a los desarmados mexicas, causando una matanza.

Cuando Cortés regresó, ordenó salir de la ciudad, temeroso de la reacción de los mexicas. La retirada, que pretendía ser sigilosa, fue descubierta y los mexicas los atacaron y acabaron con la mitad de sus efectivos.

Después de haber conquistado México, Alvarado puso rumbo a América Central al mando de un ejército. En 1523, se apoderó de Guatemala y, al año siguiente, hizo lo mismo con El Salvador.

En esas tierras permaneció hasta 1527, cuando regresó a España para ser nombrado gobernador de Guatemala por el rey.