Biología

Consumidores secundarios: características y ejemplos


Un consumidor secundario o de segundo orden es un organismo que se alimenta de consumidores primarios para obtener la energía necesaria para sobrevivir. Todo consumidor secundario, ya sea carnívoro o herbívoro, debe incluir en su dieta consumidores primarios para sobrevivir.

El tipo de alimentación de estos seres vivos se conoce como nutrición heterótrofa, ya que obtienen su energía al alimentarse de otros organismos. Los consumidores secundarios pueden ser estrictamente carnívoros, si se alimentan solo de carne, u omnívoros si su alimentación se basa tanto en plantas como animales.

Características de los consumidores secundarios

Como ya se ha dicho, los consumidores secundarios pueden ser tanto carnívoros como omnívoros. Por ejemplo, un sapo que vive en el bosque come saltamontes y otros insectos. En un bosque los zorros comen conejos.

En los lagos, habitan pequeños peces, cangrejos y ranas que se alimentan de renacuajos, pequeños crustáceos y peces diminutos. Las serpientes, también son consumidores secundarios, en tanto que se alimentan de ratones (consumidores primarios).

Los animales omnívoros actúan como todos los tipos de animales consumidores: primarios, secundarios y terciarios.

El mejor ejemplo es el propio ser humano, que puede comer bayas y verduras como consumidor primario. Asimismo, come ganado, siendo entonces consumidor secundario. También se alimenta de pollos, que a su vez se alimentan de insectos, lo que hace al ser humano un consumidor terciario. 

Un rasgo distintivo de los consumidores secundarios es que en ocasiones también pueden considerarse consumidores primarios o terciarios, dependiendo del ambiente. Por ejemplo, cuando una ardilla come nueces y frutas es un consumidor primario.

Si esta ardilla come insectos o crías de ave, entonces se la considera un consumidor secundario. Este tipo de conmutación puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier entorno, dependiendo de los alimentos y los depredadores que haya en ese hábitat.

Las tundras heladas, las sabanas áridas y las aguas árticas son solo algunos de los ambientes extremos en que viven los consumidores secundarios. Ya sea en tierra o en agua, lo único que tienen en común es el tipo de alimento que comen: los consumidores primarios.

Los consumidores secundarios se han adaptado para existir en cada tipo de ecosistema. Las regiones templadas son el hogar de topos, aves y otros consumidores secundarios como perros y gatos.

Anteriormente, se consideraban consumidores secundarios incluso a los seres humanos, dado que otros mamíferos podían fácilmente cazarlos. Sin embargo, en la actualidad los seres humanos se consideran el último consumidor terciario.

Ejemplos de consumidores secundarios

Animales que a menudo actúan como consumidores secundarios

  • Gato
  • Zorro
  • Pollo
  • Serpiente
  • Perro
  • Búho

Estos pueden cazar consumidores primarios como los insectos o pequeños roedores y comérselos, o alimentarse de consumidores primarios que otros animales han matado o herido.

Consumidores secundarios carroñeros

  • Cuervos
  • Halcones
  • Lobos

Consumidores secundarios acuáticos

  • Pirañas
  • Tiburones de pequeño tamaño

Funciones de los consumidores secundarios

Los consumidores secundarios son una parte importante de la cadena alimentaria, controlan la población de consumidores primarios obteniendo de ellos energía. Los consumidores secundarios, a su vez, proporcionan energía a los consumidores terciarios que los cazan.

Los organismos más autosuficientes, como las plantas y otros autótrofos, están en la base de la pirámide ya que pueden producir su propia energía. Este es el primer nivel trófico. Los consumidores primarios (herbívoros) constituyen el segundo nivel trófico y los consumidores secundarios constituyen el tercer nivel trófico.

En cualquier red trófica, la energía se pierde cada vez que un organismo come otro, por lo que a nivel trófico más elevado, mayor energía se pierde. Los organismos autosuficientes producen el 100% de su propia energía, mientras que, cuando un consumidor secundario come, tan sólo recibe el 1% de la energía original disponible.

Por ello, es necesario que haya más productores y comedores de plantas que cualquier otro tipo de organismo, a fin de proporcionar suficiente energía a los niveles superiores de la pirámide.

De ello no se deduce que, porque sean necesarios menos consumidores secundarios, éstos sean menos importantes. Existe un delicado equilibrio dentro de la cadena alimentaria.

Si no hay suficientes consumidores secundarios, entonces los consumidores terciarios se enfrentan a la inanición, o peor aún,  a su extinción, debido a la escasez en el suministro de alimentos.

Si hubiera demasiados consumidores secundarios, entonces se comería una cantidad excesiva de consumidores primarios hasta llevarlos al borde de la extinción. Ambos extremos romperían el orden natural del ecosistema.

Debido a esto, tienen que existir muchas más plantas que comedores de plantas. Por ello, hay más autótrofos que heterótrofos, y más comedores de plantas que comedores de carne.

Aunque existe una intensa competencia entre los animales, también hay una interdependencia. Cuando una especie se extingue, puede afectar a toda una cadena de otras especies y tener consecuencias impredecibles.

Tipos de consumidores secundarios

Los consumidores secundarios pueden clasificarse en dos grupos: carnívoros y omnívoros. Los carnívoros solo comen carne u otros animales.

Algunos consumidores secundarios son grandes depredadores, pero incluso los más pequeños a menudo se alimentan también de herbívoros más grandes que ellos para recibir suficiente energía. Las arañas, serpientes y focas son ejemplos de consumidores secundarios carnívoros.

Los omnívoros, en cambio, se alimentan tanto de plantas como de animales para obtener energía. Los osos y las mofetas, por ejemplo, son consumidores secundarios omnívoros que cazan presas y comen plantas.

Sin embargo, algunos omnívoros son simplemente carroñeros. En lugar de cazar, comen los restos de animales que otros depredadores dejan atrás. Es el caso de las zarigüeyas, buitres y hienas, que obtienen energía a través de la carroña. 

Referencias

  1. “Food web and food chain” (2008) de: Science Clarified: Online Encyclopedia. Recuperado de: scienceclarified.com.
  2. “Secondary Consumers and Basking Sharks” en: Aquatic/Marine Biome (2011) marinebiome2.weebly.com.
  3. “Difference Between 1st, 2nd & 3rd Level Consumers in a Food Web” en: Seattlepi Recuperado de: education.seattlepi.com.