Química

Materia inerte: concepto, características, ejemplos


La materia inerte es aquella que no reacciona en un sentido químico ni biólogo. Cuando se dice que no reacciona químicamente, nos referimos a que no forma compuestos, o que permanece inalterada bajo condiciones específicas de presión o temperatura. Mientras, que una falta de actividad biológica implica que la materia inerte está muerta, es inamovible e insensible.

En la vida cotidiana, es fácil precisar cuál es la materia inerte: todo aquello que no se mueve, respira, alimenta ni interacciona con su entorno. Solo está allí gracias a su masa y al volumen que ocupa. Por ejemplo, las piedras, una silla, ladrillos, arena o un trozo de metal.

Considérense unos bloques de lego. Son inertes, debido a que no están vivos y no se desarrollan en sus interiores ningún proceso metabólico. Pero, ¿qué hay de su reactividad química? Si los plásticos de estos legos fueran indigeribles ante los ácidos o cualquier sustancia corrosiva, entonces también podrían clasificarse como materiales inertes.

En la naturaleza no se observan bloques de legos por doquier decorando los paisajes; para eso están las rocas y los minerales. Estos cuerpos inorgánicos son inertes biológicamente, pero no químicamente, pues gracias a que reaccionan se pueden extraer de ellos los metales que sustentan el desarrollo industrial y tecnológico.

Índice del artículo

Características de los materiales inertes

La materia inerte puede analizarse desde dos ángulos: el biológico o el químico. Por lo tanto, es necesario considerar características que se cumplan frecuentemente para cada una de las dos ciencias por separado.

– Materia inerte biológica

La materia inerte, desde un punto de vista biológico, debe cumplir algunas de las siguientes características.

No es asimilable

No es digerible o asimilable por organismos convencionales. Sin embargo, existen bacterias que pueden sobrepasar estas limitaciones, es decir, que son capaces de degradar prácticamente cualquier objeto, y lo cual es motivo de intensas investigaciones.

No establece simbiosis

La materia inerte no establece simbiosis. Esto significa que no interacciona a nivel celular con ningún tipo de microorganismos, ya que no tiene células, ni siquiera células muertas.

Permanece indiferente a su entorno, sea acuático, vegetal o terrestre, sin dar sustento nutricional, sino simplemente sirviendo como “refugio” para diversas criaturas.

No tiene vida

Aunque pueda parecer lógico, esta característica es esencial para discernir biológicamente la materia inerte de la materia viva. De hecho, es lo primero que viene a la mente y que utilizamos diariamente para diferenciar lo vivo de lo inerte o muerto.

Por ejemplo, un cadáver en descomposición no está vivo, por lo que es inerte; sin embargo, miles de microorganismos e insectos se alimentan de sus tejidos y fluidos. Por lo tanto, el cadáver no está vivo, no establece simbiosis, pero sí es asimilable o digerible.

Al no tener vida la materia inerte, es de esperarse que esta no se mueva o desplace por voluntad propia, no razone o posea percepciones, no se alimente, etc. Es decir, se trata de un objeto o elemento inanimado, sea de origen natural o artificial.

– Materia inerte química

En lo que respecta a qué se entiende por materia inerte desde el punto de vista de la química, sus características poco o nada tiene que ver con las mencionadas arriba. No obstante, existen ejemplos, como el caso de los bloques de lego indestructibles, o el teflón de los sartenes, que son inertes tanto biológica como químicamente.

No reacciona bajo condiciones normales

La materia inerte no debe reaccionar a temperatura ambiente ni a una presión atmosférica. Esta característica puede mantenerse válida incluso en un rango de temperaturas y presiones moderadamente más altas.

Tiene enlaces muy fuertes

La característica anterior es concluyente. Pero por sí sola no ofrece mayores explicaciones.  Una sustancia puede o no reaccionar debido a varias razones sujetas a sus propiedades químicas, entre ellas la fuerza o estabilidad de sus enlaces. Cuanto más fuertes o difíciles de romper sean sus enlaces, más inerte será la materia.

Al ser fuertes sus enlaces, es de esperarse que las sustancias corrosivas no puedan destruir o degradar este material.

No necesita electrones

Muchas sustancias reaccionan con el propósito de ganar electrones y adquirir cierta estabilidad energética. La materia inerte, sin embargo, ni tiene necesidad de ganar electrones, por lo que no participa en reacciones químicas. Esta característica se da esencialmente en los famosos gases nobles.

Reacciona muy lentamente

La materia inerte también es aquella que reacciona lentamente a causa de factores cinéticos. Sus moléculas presentan ciertas geometrías y estructuras que le imposibilita reaccionar de un modo apreciable o provechoso.

Ejemplos de materia inerte

Para finalizar se hará mención de algunos ejemplos de materia inerte.

Objetos y materiales

Todos los objetos que veamos a nuestro alrededor se considerarán materia inerte siempre que no esté vivo ni íntimamente (o celularmente) ligado a una forma de vida. Entre ellos tenemos los siguientes:

-Instrumentos musicales

-Sillas de madera

-Crayones

-Telas

-Cubiertos de acero inoxidable

-Calculadoras

-Espadas

-Bombillos

-Papeles

-Ladrillos

-Abrelatas

-Hormigón

-Vidrio

-Metales

-Cueros

-Piedras

Los caparazones de las tortugas en sí mismos, por ejemplo, son materia inerte, pero al ser parte de la fisionomía de estos reptiles pasan a considerarse materia viva (siempre que la tortuga esté viva).

Nitrógeno

El gas nitrógeno, N2, se considera miembro de los gases inertes. Cuando respiramos nitrógeno nuestro cuerpo no lo asimila, ya que es poco reactivo, por lo que lo exhalamos sin que se haya producido ningún cambio metabólico. El nitrógeno, no obstante, reacciona durante las tempestades eléctricas, o directamente al calentarse sobre algunos metales.

Plásticos biodegradables

Los plásticos biodegradables son materiales biológicamente inertes, pues aunque puedan ser digeridos por microorganismos, siguen sin tener vida propia.

Ahora bien, químicamente no son del todo inertes, ya que podrán disolverse en determinados solventes o sustancias corrosivas; a menos que sean muy resistentes, lo que significa que una vez se desechen en fuentes de agua demorarán cientos de años en degradarse.

Fósiles

Los fósiles se consideran materia inerte porque se tratan de criaturas muertas y atrapadas en estratos rocosos durante millones de años.

Gases nobles

Entre los gases nobles tenemos al helio, neón, argón, kriptón, xenón y radón. Todos ellos, en especial el neón, reaccionan con mucha dificultad y se les conocen muy pocos o ningún compuesto químico. Estos gases se utilizan para crear precisamente atmósferas inertes, bajo las cuales se desarrollan reacciones que en otras condiciones no podrían llevarse a cabo.

Los gases nobles, junto al nitrógeno y el monóxido de carbono, son los gases que menos reaccionan en toda la naturaleza.

Referencias

  1. Shiver & Atkins. (2008). Química Inorgánica. (Cuarta edición). Mc Graw Hill.
  2. Whitten, Davis, Peck & Stanley. (2008). Química. (8va ed.). CENGAGE Learning.
  3. Wikipedia. (2020). Chemically inert. Recuperado de: en.wikipedia.org
  4. Longo, G., & Montévil, M. (2012). The Inert vs. the Living State of Matter: Extended Criticality, Time Geometry, Anti-Entropy – An Overview. Frontiers in physiology3, 39. doi.org/10.3389/fphys.2012.00039
  5. María Estela Raffino. (12 de febrero de 2020). Materia inerte. Concepto.de. Recuperado de: concepto.de