Ciencia

Marcello Malpighi: quién fue, biografía, aportes a la ciencia y obras


¿Quién fue Marcello Malpighi?

Marcello Malpighi (1628-1694) fue un médico y biólogo italiano conocido mundialmente como el padre de la anatomía microscópica, la histología, la embriología y la fisiología. Fue la primera persona en ver los capilares en los animales y en descubrir el vínculo entre las venas y las arterias.

Además, fue una de las primeras personas en observar los glóbulos rojos mediante un microscopio. Su tratado De Polypo cordis, de 1666, fue importante para comprender la composición de la sangre.

El uso del microscopio le permitió descubrir que los invertebrados no utilizan los pulmones para respirar como los seres humanos, sino pequeños agujeros en la piel conocidos como “tráqueas”.

Malpighi fue conocido por haber estudiado la anatomía del cerebro humano, concluyendo que este órgano también puede funcionar como glándula. Actualmente dicha afirmación es correcta, porque el hipotálamo del cerebro tiene la capacidad de segregar hormonas.

Biografía de Marcello Malpighi

Primeros años y estudios

Marcello Malpighi nació el 10 de marzo de 1628 en Crevalcore, Italia, hijo de una familia adinerada. A los 17 años ingresó a la universidad de Bolonia, donde su padre lo hizo participar en estudios enfocados a la gramática, culminando sus estudios en 1645.

Inmediatamente después se dedicó al estudio de la filosofía peripatética, culminando en 1649. Persuadido por su madre, comenzó a estudiar física.

Cuando sus padres y su abuela enfermaron, Malpighi tuvo que regresar a su casa en Crevalcore para hacerse cargo de ellos. A los 21 años, los padres de Malpighi murieron. Tras su fallecimiento, decidió retomar sus estudios.

A pesar de la discriminación de las autoridades universitarias por no ser boloñés de nacimiento, en 1653 le otorgaron el doctorado en medicina y en filosofía. A los 25 años logró graduarse de médico y enseguida fue nombrado profesor; se dedicó al estudio de anatomía y medicina.

La mayor parte de su carrera, Malpighi desarrolló un intenso interés por la investigación científica y pasión por la enseñanza.

Carrera científica

En 1656, Fernando II de Toscana (miembro de la familia Medici), lo invitó a la cátedra de medicina en la Universidad de Pisa. Allí, Malpighi comenzó su amistad con el matemático y naturalista Giovani Borelli, partidario de la Academia del Cimento, una de las primeras sociedades científicas.

En su estadía en Pisa, Malpighi cuestionó las enseñanzas del lugar, realizó experimentos sobre el cambio de color en la sangre e intentó modificar los problemas anatómicos, fisiológicos y médicos del momento.

Además, escribió algunos diálogos contra los peripatéticos y los galenistas, que eran defensores de los ideales del filósofo griego Galeno de Pérgamo. Su mala salud y otras responsabilidades lo motivaron a regresar a la Universidad de Boloña en 1659, dedicándose a la enseñanza y a sus investigaciones con el microscopio.

En 1661, identificó y describió la red pulmonar y capilar que conecta las arterias con las venas de menor tamaño, siendo este uno de los mayores descubrimientos de la historia de la ciencia.

El trabajo y los descubrimientos de Malpighi causaron polémica y disconformidad, por enfrentar teorías establecidas con anterioridad.

Miembro de la Real Sociedad de Londres

Si bien fue nombrado profesor de física en la Academia de Messina en 1662, un año más tarde decidió retirarse de la vida universitaria y se trasladó a su villa en el campo cerca de Bolonia. Allí trabajó como médico y continuó realizando experimentos con las plantas e insectos que encontró en su propiedad.

A finales de 1666, Malpighi fue invitado a regresar a la academia pública de Messina. Luego, en 1668, el médico italiano recibió una carta de la Real Sociedad de Londres donde se le invitó a ser miembro de la sociedad científica.

Malpighi escribió sobre sus experimentos de la estructura de la metamorfosis del gusano de seda a la Real Sociedad de Londres; como resultado, fue nombrado miembro de la prestigiosa sociedad científica en 1669.

Luego, en 1671 la Real Sociedad publicó en Londres su obra La anatomía de las plantas de Malpighi. De ahí, el médico italiano compartió sus descubrimientos sobre los pulmones, las fibras del bazo y los testículos, además de otros descubrimientos que involucran el cerebro y los órganos sensoriales.

También compartió sus últimos hallazgos de su investigación sobre plantas. Paralelamente a sus trabajos para la Real Sociedad, relató sus disputas con algunos colegas más jóvenes, que apoyaban los principios galénicos en oposición a sus nuevos descubrimientos.

Últimos años

Después de muchos otros descubrimientos y publicaciones, en 1691 Malpighi fue convocado a Roma por el papa Inocencio XII para ser médico papal, por lo que tuvo que abandonar su casa en Bolonia.

Una vez en Roma, retomó las clases de medicina y se incorporó como profesor en la Escuela de Medicina Papal, en donde escribió un extenso tratado sobre sus estudios dentro de la Real Sociedad de Londres.

Muerte

El 29 de septiembre de 1694, Marcelo Malpighi murió de apoplejía, una suspensión brusca de la actividad cerebral y una parálisis muscular parcial, a la edad de 66 años. Finalmente, en 1696, la Real Sociedad de Londres publicó sus estudios. Malpighi está enterrado en la iglesia de los Santi Gregorio e Siro, Bolonia.

Aportes de Malpighi a la ciencia

Descubrimientos capilares y estructura pulmonar

Antes del descubrimiento de Malpighi, los pulmones se consideraban como una masa homogénea de carne. El científico realizó una explicación extensa de cómo el aire y la sangre se mezclaban en los pulmones.

Tras realizar varias observaciones en el microscopio, Malpighi descubrió la estructura de los pulmones, la cual se trataba de un agregado de alvéolos membranosos que se abren a las ramificaciones traqueobronquiales rodeadas de una red capilar.

Malpighi realizó el experimento con los pulmones de un perro y con los capilares pulmonares de ranas y tortugas. Vio la estructura del pulmón como células de aire rodeadas por una red de vasos sanguíneos.

Así descubrió las conexiones entre las arterias y las venas de las ranas y las tortugas, pues eran muy similares a la de sus estudios. De ahí, Malpighi se atrevió a especular que pasaba lo mismo con otros animales.

Estudios histológicos

El estudio de las estructuras de los tejidos fue establecida gracias a los microscopistas clásicos, siendo el más importante Malpighi. En esa época publicó cuatro tratados; en el primero describió la presencia de glóbulos rojos de grasa en los vasos sanguíneos de un erizo.

En otros tratados describió las papilas de la lengua y la piel; sugirió que podían tener una función sensorial. Además, describió las capas de células de la piel, ahora conocidas como “la capa de Malpighi”.

También realizó demostraciones de la estructura general del cerebro, afirmando que la materia blanca consiste en haces de fibras que conectan el cerebro con la médula espinal; describió también los núcleos grises que existen en la materia blanca.

Mientras que otros anatomistas creyeron que la parte externa del riñón carecía de una estructura, Malpighi negó tal afirmación al descubrir que está compuesto de una gran cantidad de vasos pequeños parecidos a gusanos (los tubos renales), los cuales llamó “canículos”.

La glándula de secreción

Malpighi realizó otras investigaciones relacionadas con la estructura y funcionamiento de la glándula o máquina de secreción.

Explicó que la función de este mecanismo era seleccionar partículas específicas de sangre traídas de alguna arteria, separarlas de otras que fluyen hacia atrás a través de una vena especial e introducirlas como un líquido independiente en un conductor excretor.

Malpighi ofreció una explicación a priori de la operación del mecanismo secretor al postular una proporcionalidad de forma y dimensión entre los poros y las partículas que se van a separar.

Si bien Malpighi reconoció que no podía investigar del todo la estructura, no abandonó la búsqueda del mecanismo de los poros. Logró localizarlo en el punto en que se unen las ramificaciones más pequeñas de las arterias, las venas y el conducto.

Anatomía de los insectos

La polilla del gusano de seda fue la primera descripción detallada que realizó Malpighi de la estructura del invertebrado. Antes de su investigación se creía que esas criaturas diminutas carecían de órganos internos.

Malpighi se sorprendió al descubrir que la polilla era tan compleja como los animales de gran tamaño. Logró descubrir la tráquea, los espiráculos, el sistema de tubos y el sistema respiratorio de los insectos. Logró establecer correctamente la función de estos órganos en tales seres.

Malpighi fue el primero en describir el cordón nervioso, los ganglios, las glándulas de seda, el corazón y los tubos urinarios del sistema excretor que llevan su nombre.

Estudios embrionarios

Gracias al uso del microscopio, Malpighi pudo estudiar las etapas más tempranas del embrión, lo que había sido imposible hasta ese entonces. Sus estudios fueron comunicados rápidamente a la Real Sociedad de Londres.

Logró ver el corazón dentro de las 30 horas de incubación y notó que comenzaba a latir antes de que la sangre enrojeciera. Además, describió el desarrollo de los pliegues del dorsal, el cerebro y las estructuras que luego se identificaron como arcos branquiales.

Sin embargo, Malpighi creyó que había visto la forma de un embrión en un huevo no incubado. Una de las explicaciones de esta curiosidad es que el huevo, con dos días de vida, había sido incubado en el cálido sol italiano de agosto.

Anatomía de la planta

El interés de Malpighi por la estructura de las plantas comenzó cuando notó la rama rota de un castaño que tenía hilos finos proyectándose desde la superficie. Luego de su observación, Malpighi se sorprendió con su parecido a los tubos de aire de los insectos.

Sus dibujos de los tallos de las plantas superiores se distinguieron entre los anillos anulares de la dicotiledónea (embriones de semillas que se presentan con dos pequeñas hojas iniciales) y los haces dispersos de la monocotiledónea. El término “dicotiledónea” se introdujo a principios del siglo XVIII.

Además, sugirió que el material requerido para el crecimiento de las plantas se formaba a partir de la savia por las hojas.

Obras

Todas las obras de Malpighi fueron escritas en latín, tal y como era la costumbre de la época.

De pulmonibus

De pulmonibus fue el primer trabajo importante de Marcello Malpighi, el cual consistió en dos cartas cortas que luego envió a Borelli en Pisa y fueron publicadas en Bolonia en 1661.

En sus investigaciones junto al médico italiano Carlo Fracassati, realizó disecciones, vivisecciones y observaciones con el microscopio para hacer descubrimientos relevantes sobre los pulmones.

Malpighi comunicó, tras sus análisis, que no podía existir contacto inmediato entre la sangre y el aire almacenado dentro de los pulmones.

Anatome Plantarum

Anatome Plantarum fue un texto de sus investigaciones entre 1663 y 1674. Consistió en una serie de manuscritos con la intención de ser publicadas por la Real Sociedad de Londres, saliendo a la luz pública en 1675 y 1679.

En su obra realizó varios dibujos detallados de los órganos individuales de las flores, siendo el primer autor en colocar ese tipo de ilustraciones en un texto. Hizo una sección longitudinal de una flor llamada Nigella, y agregó la rareza de las flores capaces de producir miel.

De viscerum structura exercitatio

De viscerum structura execitatio, escrita en 1666, ofrece una descripción detallada y precisa de la estructura del hígado, el bazo y el riñón. El científico italiano diseccionó el tejido bajo el microscopio e identificó pequeñas masas de partículas o lóbulos que se asemejaban a racimos de uva en el hígado.

Cada lóbulo estaba compuesto por pequeños cuerpos parecidos a las semillas de uva, conectados por vasos centrales. Luego de observar los lóbulos de varias especies, llegó a la conclusión de que dichos lóbulos eran una unidad con función secretora.

Malpighi plasmó en esta obra la conclusión de la función del hígado, la cual funciona como una glándula en donde el conducto biliar debe ser el paso del material secretado (bilis); la vesícula biliar no era el sitio de origen de la bilis.

Referencias

  1. Marcello Malpighi, Alfredo Rivas y Ettore Toffoletto (n.d.). Tomado de britannica.com
  2. Malpighi, Marcello, editores de Encyclopedia.com (2008). Tomado de encyclopedia.com
  3. Marcello Malpighi, Wikipedia in English (n.d.). Tomado de wikipedia.org
  4. Marcello Malpighi Fast, Portal Biography (n.d.). Tomado de biography.yourdictionary.com
  5. Marcello Malpighi, Portal Orto Botanico Ed Erbario – Università di Bologna (n.d.). Tomado de ortobotanicobologna.wordpress.com