Qué es Nihilismo:

Como nihilismo se denomina la corriente de pensamiento filosófico que niega toda creencia, principio o dogma, bien sea de carácter religioso, político o social. La palabra, como tal, proviene del latín nihil, que significa ‘nada’, y se compone con el sufijo -ismo, que significa ‘doctrina’ o ‘sistema’.

El nihilismo sostiene que la existencia carece de sentido, y que no hay, como tal, ninguna entidad superior o sobrenatural que la dote de significado, objetivo o propósito en sí. No hay, pues, un sentido superior para la vida, pues este carece de explicación verificable.

En este sentido, el nihilismo contiene una profunda crítica a los valores, costumbres y creencias sobre los que se erige nuestra cultura, en la medida en que estos participan en el sentido de la vida negado por esta corriente filosófica.

Por el contrario, el nihilismo postula la idea de una existencia concebida como un devenir constante de la historia objetiva, en el cual no existe ninguna finalidad superior.

Así, el nihilismo es favorable a la idea de una existencia que no gire, simplemente, en torno a determinado sentido superior de las cosas, sino que se mantenga abierta a las múltiples posibilidades de la existencia.

Como tal, antecedentes del pensamiento nihilista se pueden rastrear hasta la Antigua Grecia, en la escuela de los cínicos fundada por Antístenes en el sigo IV a. de C., así como en la doctrina del escepticismo.

En el siglo XIX, los intelectuales rusos tomaron el concepto del nihilismo como reacción al romanticismo y ciertas concepciones religiosas, metafísicas e idealistas imperantes en su época. No obstante, sería el filósofo alemán Friedrich Nietzsche quien dotaría al nihilismo de una articulación formal en el ámbito del pensamiento filosófico.

A finales del siglo XX, se gesta la posmodernidad que toma el pensamiento de Friedrich Nietzsche con una perspectiva actual definido como nihilismo moderno.

Vea también:

Nihilismo activo y pasivo

Friedrich Nietzsche proponía que en el nihilismo existían dos actitudes opuestas ante la aceptación de la carencia de sentido de la existencia: el nihilismo activo y el pasivo.

El nihilismo activo, también llamado positivo, es aquel que propone la destrucción de todos los valores tradicionales que dotaban de sentido a la existencia, principalmente la creencia en Dios, para sustituirlos por otros que inauguren un nuevo momento en la historia, para la aparición de una nueva moral y un nuevo hombre.

El nihilismo pasivo o negativo, por el contrario, es aquel que surge como consecuencia de la muerte de Dios y de la crisis de sentido que ésta genera.

En este sentido, el nihilismo pasivo se manifiesta con actitudes como la desesperanza, la inacción y la renuncia al deseo de vivir, pues la vida, que hasta entonces tenía un ente sobrenatural, exterior a ella, que la dotaba de sentido, resulta entonces insostenible, vacía y sin sentido.

Vea también Superhombre.