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Astrofobia (miedo a los astros): síntomas y tratamiento


La inmensidad del universo, el espacio o el cosmos, así como la gran cantidad de estrellas y cuerpos celestes que la habitan, pueden resultar tan fascinantes como intimidantes para las personas que lo observan. Sin embargo, si esta sensación se convierte en un temor exacerbado hacia ellos, es muy posible que nos encontremos ante un caso de astrofobia.

A lo largo de este artículo hablaremos de este tipo de fobia específica. Analizaremos las características que la distinguen de un miedo normal y describiremos sus principales síntomas, causas y tratamientos.

¿Qué es la astrofobia?

La astrofobia es una alteración psicológica que forma parte de los trastornos de ansiedad. En base a su propio nombre resulta sencillo deducir que se trata de un temor excesivo, irracional e incontrolable a las estrellas o cuerpos celestes que se encuentran en el cosmos o el universo.

Si tenemos en cuenta las raíces etimológicas de la palabra, “astro” es un término que proviene latín y que hace referencia a todo tipo de cuerpos celestes situados en el espacio exterior y que, además, son visibles desde la tierra; mientras que el concepto “fobia” encuentra su origen en el vocablo griego “phobos” que significa huída o miedo.

Como se menciona al inicio el artículo, la astrofobia es considerada un trastorno de ansiedad en el que la persona experimenta un temor excesivo e irracional a las estrellas, y en el que experimenta una ansiedad sumamente elevada cada vez que la persona afectada observa las estrellas

Pese a que la astrofobia es un tipo de fobia con muy poca incidencia entre la población, esta puede llegar a constituirse como un trastorno sumamente inhabilitante, en la que el paciente es susceptible de llegar al extremo de permanecer recluido en casa para no correr el riesgo de avistar el cielo.

Por lo tanto esta enfermedad mental puede modificar y limitar el comportamiento de la persona, mermando su calidad de vida. Por suerte, existen tratamientos muy efectivos para este tipo de fobias específicas gracias a los cuales la persona es capaz de sobreponerse a esta y llevar una vida normal.

Características clínicas del trastorno

Al igual que el resto de fobias o trastornos de ansiedad, la astrofobia posee una serie de particularidades clínicas que permiten distinguirla de las sensaciones de miedo o temor habituales o no patológicas.

Por lo tanto, para poder diferenciar la astrofobia de un temor no patológico esta debe de cumplir las siguientes características:

  • Temor excesivo y desproporcionado teniendo en cuenta la peligrosidad real de la situación o estímulo fóbico.
  • Miedo irracional, dado que la persona es incapaz de ofrecer una explicación lógica a este.
  • Incapacidad de controlar las emociones de miedo y angustia.
  • Generación de conductas evitativas de la situación.
  • El temor aparece de manera constante y permanente a través de las diferentes situaciones temidas.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas principales de la astrofobia son aquellos relacionados con la experimentación de una gran ansiedad. Este cuadro clínico no se manifiesta de manera continuada en el tiempo, sino solamente en aquellos casos en los que persona se enfrenta o anticipa qué va a enfrentarse con el estímulo fóbico; en este caso, las estrellas y cuerpos celestes.

Estos síntomas puede clasificarse en tres grupos, según correspondan a síntomas físicos, cognitivos o conductuales.

1. Síntomas físicos

Ante la aparición de la situación objeto de la fobia, el sistema nervioso central experimenta un excesivo aumento de su actividad, generando un gran número de cambios y alteraciones a nivel fisiológico y orgánico.

Esta sintomatología física incluye:

  • Aumento de la tasa cardíaca.
  • Incremento de la respiración.
  • Palpitaciones.
  • Sensación de asfixia.
  • Tensión muscular.
  • Aumento de los niveles de sudoración.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones gástricas.
  • Mareos.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Desvanecimientos y pérdida de la consciencia.

2. Síntomas cognitivos

La aparición de la sintomatología física está sujeta a una serie de creencias e ideas incoherentes o extravagantes acerca de la situación o estímulo fóbico y de su presunta peligrosidad. Estas ideas conforman los síntomas cognitivos y suelen aparecer de manera anticipada generando los síntomas de ansiedad.

Entre los síntomas cognitivos propios de la astrofobia se encuentran:

  • Pensamientos distorsionados acerca de las estrellas y los cuerpos celestes.
  • Ideas de naturaleza intrusiva e incontrolables que inundan la mente del paciente.
  • Especulaciones obsesivas acerca de los posibles peligros de las estrellas.
  • Imaginación catastrófica en relación al objeto temido.
  • Miedo a perder el control y no poder gestionar la situación favorablemente.

3. Síntomas físicos

La principal consecuencia a los síntomas de ansiedad, anteriormente nombrados, es la realización de una serie de comportamientos o patrones de conducta que surgen como respuesta al estímulo temido.

Estos síntomas físicos aparecen con la finalidad de evitar las circunstancias temidas o de huir de ellas en el caso de que no se haya podido evitar. De esta manera, la persona con astrofobia intenta evitar la experimentación de emociones desagradables como la ansiedad y la angustia.

Estos patrones de comportamiento son conocidos como conductas de evitación y conductas de escape. En las conductas de evitación, la persona lleva a cabo una serie de actos con la intención de eliminar la posibilidad de tener en enfrentarse a ellos.

Por otro lado, las conductas de escape aparecen cuando la persona que padece astrofobia se encuentra inevitablemente frente a la situación o estímulo temido. A lo largo de la situación, la persona realizará todo tipo de actos o comportamientos que le permitan escapar de la esta de la manera más rápida posible.

¿Qué causas tiene?

A pesar de que, por el momento, no se han establecido unas causas completamente fiables para dar explicación a las fobias. Los investigadores apuntan hacia la posibilidad de que la experimentación de sucesos o vivencias altamente traumáticas o con una gran carga emocional, unido a una predisposición genética a los efectos nocivos del estrés establezcan una base para la aparición de un trastorno de ansiedad específico como a astrofobia.

Además, existen otros factores tales como la personalidad, los estilos cognitivos o el aprendizaje vicario, que pueden favorecer la aparición y desarrollo de un temor irracional e incontrolable como es el propio de las fobias.

Tratamiento de esta fobia

A pesar de la baja incidencia de la astrofobia, existen tratamientos e intervenciones muy efectivas comunes al resto de fobias específicas gracias a los cuales la persona puede superar su temor y continuar con su vida de manera normal.

En el caso de los trastornos de ansiedad específicos como las fobias, el tipo de intervención que resultado ser más eficaz es la terapia cognitivo-conductual, donde a través de la desensibilización sistemática (DS) la persona puede acostumbrarse a hacer frente al objeto de su miedo.

En esta desensibilización sistemática el paciente se expone de forma imaginaria a una serie de situaciones relacionadas con la fobia, las cuales están ordenadas de forma gradual, de menor a mayor grado de temor. Asimismo, se aplican técnicas de relajación para disminuir el nivel de ansiedad.

Otra técnica muy utilizada es la de la exposición en vivo, mediante la cual la persona es expuesta de manera directa y gradual a la situación temida. No obstante, estas técnicas deben de llevarse a cabo siempre bajo la supervisión y guía de un profesional en salud mental.