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La Logoterapia de Viktor Frankl: teoría y técnicas


La logoterapia fue desarrollada por Viktor Frankl, uno de los principales representantes del análisis existencial. En estas intervenciones, que tienen como objetivo la consecución de significado vital, tuvo una gran influencia la filosofía existencialista.

En este artículo describiremos los principios y las técnicas básicas de la logoterapia, así como los tipos de neurosis que existen según Viktor Frankl. Entre ellos el más importante es la neurosis noógena, que constituyó el foco de interés de este autor.

La logoterapia de Viktor Frankl

Viktor Emil Frankl (1905-1997) fue un neurólogo y psiquiatra austriaco que nació en una familia judía. En 1944 él, su esposa, sus padres y su hermano fueron enviados a campos de concentración; cuando la guerra acabó Frankl era el único que seguía con vida.

Frankl desarrolló su teoría y su terapia psicológicas a partir de sus experiencias como prisionero, si bien ya había empezado a crearlas con anterioridad. En 1959 publicó su libro clave, “El hombre en busca de sentido”, donde describió su modelo: la logoterapia.

La logoterapia se enmarca en el análisis existencial, un tipo de terapia con un marcado carácter filosófico que se centra en la búsqueda de significado vital ante el vacío existencial, causante de síntomas psicológicos, emocionales y físicos. La influencia de Kierkegaard, Heidegger y Husserl es notable en la obra de Frankl.

Según Frankl, las personas siempre podemos dar un sentido a nuestras vidas, independientemente de las circunstancias en que nos encontremos; esta búsqueda de significado constituye la principal motivación vital. Además siempre tenemos un cierto grado de libertad, puesto que podemos decidir al menos qué actitud adoptamos ante la adversidad.

Teoría del ser humano: sufrimiento y significado

Frankl consideraba que la experiencia humana tiene tres dimensiones: la somática o física, la mental y la espiritual. Según este autor, el origen de las alteraciones psicológicas es la falta de fortaleza de la dimensión espiritual, así como de sentido en la vida.

Describió tres tipos de valores que conducían al significado y, por tanto, a la felicidad: los valores de creación, relacionados con el trabajo y la contribución a la sociedad, los de experiencia (interacción con personas y vivencia de sensaciones) y los de actitud, que tienen que ver con la superación del sufrimiento.

Para Frankl la causa de los trastornos mentales es el significado que damos al sufrimiento, y no el malestar en sí mismo. Este planteamiento básico se oponía al reduccionismo del conductismo de la época y anticipaba los planteamientos cognitivistas.

Tipos de neurosis según Frankl

Frankl describió diversos tipos de neurosis en función de las causas que las provoquen. Entre ellas destaca la neurosis noógena, foco de interés de la logoterapia.

1. Noógena

La logoterapia es específica para la neurosis noógena, que surge como consecuencia del vacío existencial, de la no satisfacción de la dimensión espiritual humana. Cuando una persona no consigue dar significado a su sufrimiento siente desesperanza y una sensación de pérdida de significado vital; Frankl llama neurosis noógena a esta situación.

2. Colectiva

Las neurosis de este tipo afectan a un gran número de personas que comparten la misma cultura y/o nacieron en una época determinada. Definió cuatro actitudes como neurosis colectivas: el fatalismo (creer que todo tiene causas externas), el fanatismo (idealizar las propias creencias y no tolerar el resto), la falta de atención al futuro y la conformidad o “pensamiento colectivista”.

3. De domingo

Muchas personas tratan de dar sentido a sus vidas a través del trabajo y del ritmo frenético de la semana. Cuando llegan el fin de semana, las vacaciones o la jubilación y se tiene tiempo libre, aparecen sentimientos de apatía, aburrimiento y vacío existencial; en la teoría de Frankl esto se conoce como neurosis de domingo y es considerada un tipo de depresión.

4. De desocupación

La neurosis de desocupación es similar a la de domingo, pero se prolonga durante más tiempo. Cuando una persona no tiene ocupación o trabajo tiende a experimentar un estado de apatía y sentimientos de inutilidad por falta de metas vitales.

5. Psicógena, reactiva, somatogénica y psicosomática

Esta clasificación se refiere a los factores que originan la alteración. Las neurosis psicógenas tienen causas psicológicas, como las actitudes, mientras que las reactivas se deben a una respuesta intensa del organismo a la presencia de síntomas somáticos o psicológicos.

Las neurosis somatogénicas se deben a disfunciones biológicas, como el hipertiroidismo o la reactividad excesiva del sistema nervioso. Por último, Frankl llamó “neurosis psicosomáticas” a los síntomas físicos disparados por factores psicológicos; en esta categoría incluyó el asma.

Técnicas de la logoterapia

El objetivo de la logoterapia es ayudar a que el cliente dé un significado a su vida. Para ello, según Frankl, el logoterapeuta debe utilizar las siguientes técnicas.

1. Diálogo socrático

Los diálogos socráticos consisten en desafiar las interpretaciones que hace el cliente de distintos sucesos (es decir, su sistema de creencias) a través de preguntas basadas en la lógica. El diálogo socrático fue adoptado por los psicoterapeutas de orientación cognitiva, como Aaron Beck, y constituye uno de los pilares fundamentales de la reestructuración cognitiva.

2. Desreflexión

Algunas personas prestan una atención excesiva a sus metas o a sus problemas, lo cual genera ansiedad e interfiere con la vida; Frankl denominó el primer caso como “hiperintención” y el segundo como “hiperreflexión”. La técnica de la desreflexión consiste en redirigir esta atención de un modo adecuado y funcional.

3. Confrontación

La confrontación es una técnica básica de la psicoterapia en general. Se trata de hacer ver al cliente las incongruencias y la inadecuación de determinadas conductas y actitudes de modo que pueda ser consciente de ellas y modificarlas.

4. Intención paradójica

Frankl llamó “intención paradójica” a una técnica consistente en hacer que el cliente intensifique sus síntomas en contextos nuevos, promoviendo que el síntoma pierda su funcionalidad. Dicho de otro modo, se pretende que el cliente provoque intencionadamente aquello que teme, de modo que se genera una contradicción lógica, muchas veces humorística.

En la actualidad la intención paradójica se considera una técnica eficaz para manejar distintos problemas, por ejemplo el insomnio de conciliación. Funciona porque, cuando la persona pasa a desear que ocurra un suceso que normalmente le provoca ansiedad u otras emociones negativas, tales consecuencias asociadas no se producen.