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Lenguaje comprensivo: qué es y consejos para potenciarlo en la infancia


Para que la comunicación sea eso es necesario que se den dos aspectos clave: expresión y comprensión. Nos expresamos en tanto que emitimos un mensaje a nuestro interlocutor, y comprendemos cuando él o ella nos lo devuelve en forma de otro mensaje.

El lenguaje comprensivo es aquella facultad de la comunicación que se pone en práctica cuando tratamos de identificar un mensaje recibido, ya sea en forma de palabras, imágenes o gestos.

A continuación vamos a profundizar sobre esta modalidad de lenguaje, cuáles son sus características más destacables y qué podemos hacer para ayudar a desarrollarlo en los bebés.

¿Qué es el lenguaje comprensivo?

Cuando hablamos de lenguaje comprensivo o receptivo, nos referimos a la capacidad de las personas para comprender lo que dicen los demás. Es el proceso que implica recibir un mensaje y entender qué es lo que nos están diciendo o indicando. Los seres humanos nos podemos comunicar de varias formas, y la comunicación no tiene por qué ser verbal, pues en su vertiente no verbal también se puede transmitir información importante. Transmitimos información a través del lenguaje oral, escrito, pictórico o gestual.

El lenguaje comprensivo es sumamente importante durante el desarrollo infantil, pues la capacidad de comprensión del habla, entendiendo qué quiere decir unos gestos, acciones o sonidos determinados, es el primer paso en la adquisición del lenguaje. De hecho, la comprensión viene antes de la expresión. Los bebés más pequeños, que apenas saben balbucear, aunque no verbalicen sí que son capaces de comprender y seguir ciertas indicaciones.

La comunicación es la combinación de expresión y comprensión, así pues, el lenguaje comprensivo o receptivo es muy importante para poder comunicarse con los demás de forma exitosa. A medida que los niños van mejorando su capacidad expresiva, también van ampliando su vocabulario, lo cual les permite comprender más y expresarse mejor. Van adquiriendo más capacidad para recibir información proveniente de su entorno, sea con palabras que escuchan e imágenes y gestos que ven.

Desarrollo del lenguaje comprensivo

Para que se dé el desarrollo del lenguaje comprensivo, es necesario que los pequeños se encuentren inmersos en un entorno donde estén expuestos y en contacto directo con imágenes, sonidos y, especialmente, escuchen la forma en la que se expresan las personas de su entorno. A la par, también se les debe facilitar observar a otras personas gestualizar, mostrando un lenguaje corporal rico y expresivo para que los pequeños lo asocien adecuadamente con el entorno o la acción que se está haciendo.

La comunicación con gestos es un factor esencial. A medida que observan a los demás expresar sus emociones, sentimientos y pensamientos acompañándolos con gestos, los pequeños los van interiorizando e incorporándolos a su repertorio comportamental por medio de la imitación. Esto se ve potenciado por su tendencia de aprendizaje constante, siempre atentos a los estímulo del entorno y aprendiendo cosas nuevas a diario.

Por eso, para cimentar el aspecto comprensivo del lenguaje, es muy importante juntar a los niños con otros. Los más pequeños aprenden y se desarrollan mejor cuando están en contacto con sus iguales, de la misma edad, desarrollando habilidades para socializar y el juego. La comunicación implica interactuar con otras personas, es un proceso social y no se puede desarrollar sin establecer contacto con otras personas.

Desarrollo del lenguaje comprensivo en la infancia

Consejos para la estimulación del lenguaje receptivo

Para contribuir en el desarrollo del lenguaje comprensivo en sus hijos e hijas, los padres y otros cuidadores pueden hacerlo aplicando las siguientes estrategias:

1. Maximizar las expresiones corporales

Especialmente con los niños más pequeños, apoyarse de expresiones corporales es muy útil para desarrollar la capacidad comprensiva de los pequeños. Observando de forma visual lo que se pretende comunicar, le resultará mucho más fácil asociar las palabras con su significado.

2. Hablarles a la misma altura

Ponerse a la misma altura que los pequeños y realizar contacto visual antes de decirles algo es una buena forma de captar su atención. Se puede fomentar el contacto visual colocando objetos que sean del interés del pequeño, como sus juguetes favoritos, mientras se le habla.

3. Leerles cuentos

Los cuentos son una muy buena herramienta de fomento del lenguaje, tanto expresivo como comprensivo. Son especialmente útiles en sus primeros pasos hacia la adquisición del lenguaje verbal. Lo recomendable es seleccionar libros apropiados para su estadio evolutivo, que tengan imágenes muy claras de objetos o acciones.

4. Juegos de instrucciones

La atención, concentración y memoria de trabajo son aspectos fundamentales para la comprensión del lenguaje. Estos se pueden fomentar mediante juegos de instrucciones, entretenimientos sencillos en los que tienen que seguir unas directrices básicas. Pueden ser cosas tan sencillas como “coloca la pelota sobre la mesa”, “ahora, dale la pelota a papá”...

5. Usar oraciones simples y claras

En los primeros momentos de adquisición del lenguaje del pequeño, es fundamental usar palabras u oraciones simples y claras. Esto hará que al niño o niña le sea mucho más fácil la comprensión de lo que le quieren decir, asociando cada vez más significados de forma rápida y progresiva. A más palabras que sepan y comprendan, más palabras usarán y, alrededor de los tres años, ya serán capaces de hablar con frases de más de dos palabras.

Problemas del lenguaje comprensivo

Como decíamos, la comprensión es un aspecto fundamental de la comunicación, con lo cual, los niños y niñas que tienen dificultades en este aspecto del lenguaje pueden presentar serios problemas de aprendizaje, sobre todo si no son detectados ni intervenidos pronto. Este tipo de problemas se pueden mostrar con diferentes síntomas:

  • Dificultad para entender lo que otras personas han dicho
  • Problemas para organizar sus pensamientos
  • Dificultades para mantener la rutina
  • Déficits de atención
  • Problemas para distinguir fonemas.
  • Dificultades para seguir instrucciones simples en el hogar.
  • Le cuesta responder o entender preguntas y peticiones.
  • No entiende la trama de los cuentos que se le leen.
  • Problemas de comportamiento, probablemente debidos a la frustración de no entender el entorno.
  • Le cuesta seguir reconocer y seguir normas sociales.
  • No participa en situaciones sociales.
  • Escasas habilidades sociales.
  • Se expresa mal, tiene un vocabulario limitado y le cuesta aprender palabras nuevas.

Estos y otros síntomas hacen que la comunicación en la escuela, el hogar y con los otros niños sea una verdadera odisea. Por esto es tan importante intervenir lo más pronto posible en caso de que se sospeche de que un niño, sea hijo sea alumno, tiene problemas de comprensión del lenguaje, y con bastante probabilidad de expresión. La intervención temprana puede marcar la diferencia entre un niño frustrado con la escuela que no entiende con la de un pequeño feliz que se aprende como puede con las herramientas adecuadas.