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La misteriosa canción de Pokémon que provocó suicidios en niños


A lo largo de los últimos años, ha sido relativamente frecuente atribuir ciertos perjuicios a los videojuegos en la formación de los niños. Enajenación, banalización de la violencia, y hasta ataques epilépticos.

¿Es cierta la leyenda que cuenta que Pokémon causó suicidos?

No obstante, estos cuadros epilépticos han existido sólo de forma puntual y no se ha documentado ninguna muerte derivada de los mismos. Desde las compañías de entretenimiento se ha querido minimizar la alarma social de estos casos, pues bien es cierto, argumentan, que la televisión, las luces de media noche y otras circunstancias lumínicas pueden desencadenar dichos ataques.

Si bien la preocupación general acerca de los videojuegos fue intensa en los 90, hay un caso que causó un enorme revuelo.En 1995, Game Freak comercializó su primer videojuego de Pokémon, las famosas versiones Roja y Verde. 

La realidad supera la ficción

De salida tuvieron un alcance de ventas aceptable, superando el millón de cartuchos vendidos en un año, pero lejos de la magnitud que en años posteriores alcanzó el fenómeno. El juego salió al mercado en febrero, y ese mismo verano ya se habían contabilizado 107 casos de suicidios en jóvenes de entre 6 y 12 años de edad.

Las pesquisas sobre cada una de las muertes llevó a una circunstancia en común que señalaba el videojuego Pokémon como responsable. En todos y cada uno de los casos registrados, los padres de los niños fallecidos apuntaron que sus hijos jugaban día y noche a Pokémon.

Una vez analizados los cartuchos, la policía se percató de que la última ciudad donde jugaron los niños se trataba del Pueblo Lavanda, cuyas tierras venían amenizadas por un sonido muy característico. La canción de Pueblo Lavanda contenía momentos de alta intensidad en los tonos que sólo podían ser oídos por los niños. Sonidos estridentes y agobiantes que causaban dolores de cabeza que desembocaban en fuertes migrañas, seguidas por insomnio e irritabilidad. A pesar de la cruda sintomatología, su adicción al videojuego no cesó. La incapacidad para conciliar el sueño acarreó cuadros de sangrado nasal, náuseas y vómitos, y finalmente cuadros depresivos. 

El culpable, un doble tono que causaba cefaleas y ansiedad

Alertada por estos casos, Game Freak corrigió la melodía, evitando que las siguientes versiones comercializadas en Europa y Estados Unidos contuvieran la peligrosa canción. Fuentes de Game Freak aseguraron que la canción posterior es casi idéntica a la original. 

Simplemente se quitaron unos chirridos que provocaban melodías de doble tono en la música original, sonidos que sólo podían ser percibidos por los niños debido a su alto espectro.