Definición de renuente

Renuente procede del latín renŭens, un término que refiere a hacer con la cabeza un signo negativo. El adjetivo permite nombrar a aquel o aquello indócil, remiso, trabajoso o dificultoso.

Por ejemplo: “El joven se mostró renuente a aceptar las indicaciones de su padre, pero finalmente accedió a salir de la casa”, “No se qué hacer, el caballo está renuente y no quiere avanzar”, “Primero estuvo renuente, aunque luego entendió que debía firmar el documento para evitar problemas futuros”,

Quien está renuente, por lo tanto, se encuentra reacio o vacilante al momento de ejecutar una acción. Lo contrario es estar dispuesto o presto para hacer algo.

La persona renuente, en principio, rechaza una imposición, una orden o una idea. La renuencia puede asociarse a la terquedad, en el sentido de que el sujeto se mantiene en su posición y no acepta otras razones más que las propias.

Dentro del ámbito económico y financiero, tendríamos que resaltar la existencia de otro término que también recurre al uso de la palabra que ahora nos ocupa. En concreto, nos estamos refiriendo a renuente al riesgo, que viene a utilizarse para referirse a aquella persona que tiene claro que se decanta por tener una renta segura en lugar de optar por otra que sea arriesgada y que le pueda dar un idéntico valor inesperado.

Es decir, un ciudadano que se identifique por esa seña de identidad sigue lo que vendría a establecer el refrán de “más vale pájaro en mano que ciento volando”. ¿Por qué? Porque, sin duda alguna, preferirá conseguir una dieta segura que arriesgarse a una insegura, a pesar de que esta podría aportarle mayores beneficios desde un punto de vista económico.

En relación a este tipo de individuo, tendríamos que dejar patente que surge otro concepto igualmente importante y que también está muy en relación con la palabra que estamos analizando. Nos estamos refiriendo a la prima de riesgo, que es la cantidad de dinero que una persona renuente al riesgo es capaz de abonar con el único propósito de poder evitar el riesgo en sí.

Además de todo ello, en base al riesgo dentro del ámbito de la microeconomía, nos topamos con el hecho de que las personas pueden ser renuentes, neutrales o amantes del mismo. Una diferenciación que se hace especialmente palpable dentro del sector empresarial donde los estudios indican que un 40% es amante del riesgo mientras que el resto se dividen a partes iguales entre neutrales y renuentes.

En el ámbito del derecho, renuente es aquella persona que se abstiene a hacer algo, que se niega mediante su conducta negativa o que desatiende el requerimiento de una autoridad judicial.

Si un hombre debe pagar un préstamo antes de una fecha determinada y no lo hace, el acreedor puede intimarlo a que lo haga a través de un escrito de valor legal (con una carta documento u otro tipo de documento). En caso que el deudor desatienda dicha obligación e intimación, se concreta la renuencia y un juez puede considerarlo como renuente a cumplir sus obligaciones. Por lo tanto, el deudor puede enfrentarse a un castigo de acuerdo a lo impuesto por la ley.

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