Definición de pelota

Una pelota es una bola que se emplea en distintos deportes y juegos. La mayoría de las pelotas son esféricas y, por sus características, pueden rodar y botar (picar) contra el suelo u otra superficie que se use como campo de juego.

Por lo general, las pelotas son elásticas y se inflan con aire, ya sea usando dispositivos especiales (los llamados infladores) o bien con la boca para pasar el aire desde nuestros pulmones. De todos modos, hay otras que son más consistentes y rígidas. Es habitual que a la pelota, cuando su tamaño es grande, se la denomine balón.

En aquellos deportes que se juegan con pelota, los participantes deben controlarla y dirigirla con alguna parte de su cuerpo o con algún elemento externo tal como un palo o una raqueta, que pueden recibir diferentes nombres dependiendo del caso. Muchas veces la finalidad es enviar la pelota hacia una meta: un hoyo, un arco o incluso el área enemiga, como ocurre en el golf, el fútbol y el tenis, respectivamente.

En el fútbol, por ejemplo, la pelota es una bola de cuero con un diámetro de unos 22 centímetros y un peso de no más de 450 gramos. Los futbolistas no pueden tocar la pelota con las manos ni los brazos, con la excepción del arquero (portero). El objetivo es introducir la pelota en el arco (la portería) del conjunto rival.

La técnica básica del fútbol es la conducción de la pelota, es decir, la fuerza que ejerce sobre ella para llevarla a lo largo y ancho del campo de juego. El objetivo de la conducción no siempre es el mismo, ya que puede realizarse para evadir a los contrincantes, para pasar el balón a un compañero o con la intención de anotar un gol. La velocidad es uno de los parámetros que más varían dependiendo de las intenciones del jugador.

Para conducir el balón, se deben usar únicamente los pies, en particular el empeine. La fuerza con la que se golpea debe ser moderada para evitar que se aleje demasiado; de hecho, algunos hablan de «acariciarlo», ya que simplemente debemos hacerlo rodar.

Otra técnica fundamental del fútbol es el control de la pelota: el jugador la sujeta, la domina o la deja en el lugar para ejecutar otra acción. Una de ellas puede ser el pase, que consiste en enviarle la balón a un compañero. La técnica de evadir a los contrincantes sin permitirles que se hagan con la pelota se denomina regate. El tiro, por otra parte, consiste en enviar el balón hacia la portería del adversario.

En el básquetbol o baloncesto, en cambio, la pelota es más rugosa y bota (pica) más alto. En este caso los deportistas usan las manos, y no los pies ni las piernas. El propósito: hacer que la pelota ingrese en el cesto (aro) del oponente.

Respecto a las pelotas que no son esféricas, podemos nombrar a la pelota de rugby, que tiene forma ovalada. Esta disciplina permite diferentes tipos de anotación, siendo la más importante el try (que se logra al apoyar la pelota en la zona de anotación).

Además de todas las técnicas y jugadas propias de los deportes, la pelota puede usarse para realizar muchos otros ejercicios que requieren una gran destreza, ya sea para incluirlos en un espectáculo de tipo acrobático o simplemente como entrenamiento complementario para mantener el cuerpo ágil y tonificado. Las personas más habilidosas son capaces de hacer trucos que dejan boquiabiertos a sus espectadores.

El concepto de pelota, por otra parte, se usa para aludir a cualquier bola que se forma con una materia blanda (como barro) y, de manera vulgar, a un testículo.

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